Ética, Libertad y Libre Albedrío
La ética de San Agustín es eudemonista, ya que el fin de la conducta humana es la felicidad o beatitud. Esta beatitud solo puede encontrarse en Dios con ayuda de la gracia divina. La voluntad impulsa al alma hacia Dios mediante el amor (caridad).
San Agustín entiende el mal como privación: un mal es la ausencia de un bien. El alma, cuya naturaleza es dirigirse a Dios, se aparta de su bien y se hace esclava del cuerpo. El mal nace de un uso inadecuado que el hombre Seguir leyendo “San Agustín: Ética, Antropología y Conocimiento” »