El problema de Dios
Descartes utiliza tres argumentaciones para demostrar la existencia de Dios. En las dos primeras se recurre al Principio de Causalidad, como ya hizo Santo Tomás, aunque a diferencia de las vías tomistas, estas argumentaciones no toman como punto de partida la realidad sensible sino la idea de ser perfecto que encontramos en nuestro entendimiento. Esa idea no puede ser ni adventicia ni ficticia, es decir, no procede del mundo exterior ni tampoco de nuestra imaginación, debe, Seguir leyendo Descartes y Hume: Filosofía y Conocimiento
