Evolución del Pensamiento Filosófico: De las Escuelas Helénicas al Racionalismo de Descartes

Escuelas de la Filosofía Helénica

Epicureísmo: Epicuro (341-270 a. C.)

Epicuro funda la escuela epicúrea: la felicidad se encuentra en el placer, sosegado y duradero, en saber disfrutar de lo que se tiene en cada momento. La amistad se considera el mayor de los bienes. La sabiduría acaba con la intranquilidad y el miedo; no hay que temer a los dioses ni a la muerte, y tampoco al dolor. Para ser feliz hay que evitar las inquietudes que impone la vida social y política. Lo mejor es vivir entre amigos, con pocas necesidades y deseos; todo aquello que es fruto de la vanidad o del artificio social sobrepasa lo natural y, a la larga, produce insatisfacción y desasosiego.

Escepticismo: Pirrón (360-275 a. C.)

La escuela escéptica fue creada por Pirrón: no existe la verdad ni tampoco hay un fundamento racional para obrar de una forma u otra. Para ser feliz, lo mejor es no opinar, dejarse de disputas y evitar las pasiones. En la práctica, esto llevaba a adaptarse a las costumbres del lugar donde se habitaba, pese a que no se creyese en ellas.

Estoicismo: Zenón de Citio (335-264 a. C.)

La escuela estoica fue creada por Zenón de Citio: el hombre es una parte del cosmos y no puede evitar sus determinaciones. Lo que deparará el futuro es algo que el ser humano no puede controlar, por lo que hay que saber aceptar las cosas como vengan, con presencia, ánimo e imperturbabilidad. Pero el ser humano sí que puede conocerse y gobernarse a sí mismo; independientemente de las circunstancias que le toquen vivir, puede vivir con convicción y autonomía, eligiendo sus propios criterios de actuación y llevándolos a cabo.

El Encuentro entre la Filosofía y el Cristianismo

El encuentro de la filosofía permitió que el cristianismo se formulara en un cuerpo doctrinal de conceptos platónicos. Esto pudo ser por dos razones: primero, porque la corriente platónica era la más vigorosa y dominante; y en segundo lugar, porque era la que tenía mayores semejanzas con la doctrina cristiana.

Asimilación del Platonismo

En la concepción de Dios y del mundo, el platonismo ofrecía múltiples posibilidades de asimilación por parte del pensamiento cristiano:

  • La afirmación de la existencia de otro mundo más allá del mundo físico.
  • En el desarrollo final del platonismo, las ideas se situaron en la mente divina, lo que facilitó aún más la adopción cristiana de esta teoría.
  • La doctrina de que este mundo ha sido hecho a imagen de las ideas. El mundo como huellas de Dios será una expresión permanente en el cristianismo.
  • La doctrina platónica de la participación: los filósofos cristianos se servirán de este concepto de participación para subrayar la contingencia de lo creado y su dependencia del Creador.
  • Los cristianos creyeron encontrar la idea misma de creación prefigurada en la figura del Demiurgo platónico.
  • La afirmación platónica y neoplatónica de la trascendencia del primer principio. Los cristianos aprovecharían esta afirmación para subrayar su monoteísmo y la radical diversidad de Dios respecto de los seres creados.

La Inmortalidad del Alma

Platón defendía la inmortalidad del alma con diversos argumentos que serían asumidos por filósofos cristianos. Sin embargo, existía un punto de discrepancia: para Platón, todo lo que es inmortal es también ingendrado. Por tanto, las almas existen desde siempre y para siempre, sufriendo reencarnaciones. En cuanto al origen del alma, en la filosofía cristiana de los primeros siglos acabó imponiéndose la afirmación de que las almas son creadas por Dios.

Platón había insistido en que el verdadero lugar y destino del alma no se encuentran en este mundo, sino en el de las ideas, al cual pertenece por naturaleza y al que se halla atraída. La vida no es sino un periodo de purificación y preparación para la existencia posterior a la muerte. Esta concepción del alma era compatible con el pensamiento cristiano: las almas son juzgadas tras la muerte y reciben el premio o el castigo correspondiente.

Discrepancias Antropológicas

La interpretación filosófica del alma por parte del pensamiento cristiano es, fundamentalmente, platónica. No obstante, existe un aspecto de la concepción platónica del ser humano que no parece compatible con el cristianismo: la relación del alma con el cuerpo. La incompatibilidad procede de dos elementos específicos de la doctrina cristiana:

  1. Es el hombre entero, y no solamente el alma, lo que fue hecho a imagen de Dios.
  2. La doctrina de la resurrección de los cuerpos no permite afirmar que el estado natural y definitivo del alma sea el de una existencia descarnada.

Corrientes de la Filosofía Medieval

1. La corriente platónica o agustiniana

Los primeros siglos de la Edad Media se caracterizan por el predominio de un pensamiento platonizante. Esta corriente se configuró a partir de diversas aportaciones e influencias; la más importante es la de San Agustín. Con él surgió una corriente llamada agustinismo medieval, donde destacan los nombres de San Anselmo y de San Buenaventura.

2. La transición árabe de la filosofía griega

La aparición y expansión del Islam constituye un factor esencial en la Edad Media. Muy pronto los árabes entraron en contacto con la filosofía griega, sobre todo con las obras de Aristóteles. En un principio, los filósofos adoptaron un aristotelismo muy platonizado. Averroes, posteriormente, ofreció un aristotelismo puro. El averroísmo latino se distinguió por tres afirmaciones o tesis:

  • La eternidad del mundo.
  • El alma individual no es inmortal.
  • La teoría de la doble verdad: existen verdades de razón y verdades de acuerdo con la fe.

3. El aristotelismo no averroísta: Santo Tomás de Aquino

Presenta tres tesis fundamentales:

  • No hay contradicción alguna en que el mundo sea eterno y creado.
  • La facultad superior del alma.
  • Se le considera inadmisible (en referencia a las tesis extremas del averroísmo).

4. La crisis de la escolástica: el Nominalismo

Fue un periodo de crisis en todos los ámbitos de la política y de la cultura. Desde el punto de vista filosófico, el siglo XV representa la crítica y el rechazo de los grandes sistemas filosóficos. El filósofo más importante fue Guillermo de Ockham.

Relaciones entre Fe y Razón

Hay cuatro posiciones fundamentales sobre esta relación:

  1. La tradición agustiniana: la única verdad era la revelada; pensaban que la fe y la razón tienen como único objetivo la verdad revelada.
  2. Autonomía de la razón: a partir del siglo XIII, se reclamó la autonomía de la razón frente a la fe con el averroísmo latino, exigencia que se muestra en la teoría de la doble verdad.
  3. Santo Tomás de Aquino: se esforzó en formular una doctrina que garantizase tanto la autonomía de la razón frente a la fe como la armonía entre ambas.
  4. El nominalismo: rechazó que hubiese verdades comunes a la razón y a la fe. Para Ockham, la razón y la fe tienen contenidos distintos.

El Cambio de Paradigma y la Modernidad

Un paradigma es una visión global en una época determinada sobre la concepción de la ciencia; por ejemplo, el geocentrismo de Aristóteles. Cuando un paradigma ya no es capaz de explicar todos los conocimientos que se poseen, debemos cambiar de paradigma, y ese proceso de sustitución se conoce como revolución científica.

René Descartes y la Res Cogitans

Descartes descubre la RES COGITANS; por consiguiente, la realidad a la que tiene que atenerse para orientarse ya no es la Naturaleza, sino la Conciencia. La más firme realidad es solo pensamiento y, en él y solo en él, encontrará la más firme verdad que ya no está en las cosas —puesto que su conocimiento es dudoso— sino en la CONCIENCIA, única realidad que aguantó la duda al presentarse con claridad y distinción. Esta realidad (pensamiento o conciencia) es definida por Descartes en «Meditaciones Metafísicas» como una cosa que duda, entiende, concibe, afirma, niega, quiere, no quiere, y también imagina y siente.

La Metafísica Cartesiana y la Unidad del Saber

La metafísica cartesiana se trata de un saber exclusivamente racional, es decir, de una ciencia construida sin el concurso de la experiencia sensible, sin la atención al mundo físico. El referente de las matemáticas son los entes racionales o ideas. Por esto, para Descartes existe un único saber. Las distintas ciencias y conocimientos no son más que expresiones parciales de ese único saber. El saber es uno, pero se despliega en distintas ciencias.

La unidad del saber permite a Descartes considerar que ciencias como la Matemática o la Física son saberes con la misma naturaleza de la Filosofía. Y, por tanto, si las ciencias progresan en el conocimiento, la Filosofía también lo puede hacer. El saber es único.

Para Descartes existe un único saber. Las distintas ciencias y conocimientos no son más que expresiones parciales de ese único saber. El saber es uno, pero se despliega en distintas ciencias. La unidad del saber permite a Descartes considerar que ciencias como la Matemática o la Física son saberes con la misma naturaleza de la Filosofía. Y, por tanto, si las ciencias progresan en el conocimiento, la Filosofía también lo puede hacer. El saber es único.

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