John Locke: Teoría del conocimiento
Locke parte de ciertas preguntas filosóficas sobre los límites del conocimiento y su validez para averiguar en qué condiciones es válido el conocimiento. Su pensamiento se encuentra influenciado por la ciencia y afirmaba que esta reflejaba el conocimiento humano. Las preguntas que mueven a Locke son similares a las de Descartes y pretendió darles respuesta en su obra Ensayo sobre el conocimiento humano.
Influencias en el empirismo de Locke
Locke representa el empirismo en la filosofía, que en griego significa «conocimiento sensorial». Su teoría se vio moldeada por diversas influencias:
- Escuela de Oxford: En la Universidad de Oxford, existía una escuela filosófica que criticaba la visión de Aristóteles sobre el conocimiento humano.
- Francis Bacon: Filósofo y científico inglés que criticó la teología, los mitos religiosos y la propia filosofía, la cual consideraba estancada en las ideas de filósofos antiguos, defendiendo la experimentación por encima de la abstracción.
- Guillermo de Ockham: Filósofo franciscano del siglo XIV que contribuyó a resolver el problema de los universales, aportando argumentos en contra de la existencia de los atributos universales y concediendo validez al conocimiento empírico o de experiencia.
La experiencia como origen y límite
El empirismo de Locke sostiene que la experiencia sensorial es el origen de todo conocimiento; no existe ningún tipo de conocimiento que no tenga su origen en los datos de los sentidos. Además, la experiencia es el límite del conocimiento: no existe ningún tipo de conocimiento aplicable más allá de la experiencia de los sentidos, por lo que esta representa la validez del mismo.
Estas ideas conducen al enfrentamiento entre empiristas y racionalistas, como Descartes. Los empiristas critican especialmente la tesis racionalista de las ideas innatas, ya que supone la aceptación de un conocimiento cuyas raíces no provienen de la experiencia. De aquí surge la idea de Locke de la «tábula rasa», que representa la mente humana como una página en blanco (sin ideas innatas) donde la experiencia deposita el conocimiento.
Las ideas y su procedencia
Locke entiende por idea, al igual que Descartes, todo contenido mental, es decir, las representaciones de los datos sensoriales. En Locke cambia la idea de verdad: abandona la visión aristotélica al poner en duda las cosas. Para Locke, la verdad es un tipo de relación entre ideas, puesto que no conocemos la naturaleza verdadera de las cosas.
Si no puede haber ideas innatas, ¿de dónde proceden tales ideas? Solo pueden proceder de la experiencia, la cual se divide en dos tipos:
- Sensación: Es la experiencia externa y la principal fuente de las ideas. Los sentidos «transmiten a la mente» distintas percepciones, produciendo en ella las ideas correspondientes.
- Reflexión: Es la experiencia interna. Aunque no está tan desarrollada y generalizada como la sensación, nos permite tener experiencia de nuestras actividades mentales, dando lugar a la creación de ideas.
La combinación de ambas puede dar lugar a nuevas ideas, como las de existencia, placer y dolor.
Clasificación de las ideas
- Ideas simples: Son recibidas por la mente directamente de la experiencia (sensación o reflexión) de forma enteramente pasiva. Pueden ser consideradas «los átomos de la percepción», a partir de los cuales se constituyen todos los demás elementos del conocimiento.
- Ideas complejas: Aunque derivan de la experiencia, son formadas por la mente al combinar ideas simples. Aquí, la mente adquiere un papel activo (ejemplos: belleza, gratitud, universo). Estas pueden ser de modos, de sustancias y de relaciones.
El conocimiento como operación del entendimiento
Siendo el conocimiento una operación del entendimiento, los objetos inmediatos sobre los que ha de versar serán las ideas. Así, el conocimiento consistirá en ciertas operaciones que realizamos con las ideas, refiriéndose a la capacidad de percibir la conexión y el acuerdo o desacuerdo entre ellas: «El conocimiento es la percepción del acuerdo o desacuerdo de dos ideas» (Ensayo IV, CI). Por tanto, el conocimiento no consiste en el acuerdo entre las ideas y las cosas, como mantenía la interpretación aristotélica, sino en el acuerdo y desacuerdo de las ideas entre sí.
Los tipos de relaciones de las ideas entre sí son:
