Kant contra Hume: Causalidad y Sucesión Temporal
1. Definición de conceptos fundamentales
Explique brevemente el significado de las expresiones “nociones causales”, “experiencias” y “regularidad causal necesaria”, así como del par de expresiones contrastadas “sucesión de fenómenos meramente subjetiva” / “observación objetiva de un cambio”.
- Nociones causales: En el contexto en el que aparece en este texto, esta expresión hace referencia a la conexión entre fenómenos diferentes. La conexión entre dichos fenómenos puede ser exterior a ellos, tal y como defiende Hume; en ese caso, se trataría de una “relación filosófica” que los une en el entendimiento (por suceder uno de ellos temporalmente con inmediatez al otro), contingente y empírica (a posteriori), y no una relación esencial, interna a ellos u “ontológica”. En cambio, Kant piensa que la propia existencia necesaria y a priori de las “nociones causales” (la existencia de la causalidad) es la que posibilita la relación temporal entre dos fenómenos sucesivos en el tiempo. La causalidad, pues, posee existencia real y necesaria.
- Experiencias: Hace referencia a las distintas percepciones sensibles que aparecen en nuestra conciencia. Hume las denomina “impresiones” y Kant, “intuiciones sensibles”. El problema de la causalidad, como acabamos de decir, se plantea en la relación entre esas distintas experiencias sucesivas; ahí se encontrarían los puntos de vista contrapuestos de Hume y Kant.
- Regularidad causal necesaria: Sería aquella en la que un fenómeno siempre aparecería en conexión directa con otro. Ese “siempre” no se referiría a las veces que haya sido observada en el pasado dicha regularidad, porque entonces equivaldría a “siempre hasta ahora” (la posición de Hume) y, por lo tanto, sería una regularidad contingente. Ese “siempre” sería universal y necesario (la posición de Kant).
- Sucesión de fenómenos meramente subjetiva vs. Observación objetiva de un cambio: Donde Hume vería una “sucesión de fenómenos meramente subjetiva”, Kant, por el contrario, “observaría objetivamente un cambio”, pues la percepción de los dos fenómenos no es independiente al llevar el uno, necesariamente, al otro.
2. Desarrollo de la estructura conceptual y argumentativa
Nos encontramos ante un texto contemporáneo en el que se examina el pensamiento de Hume, específicamente sus ideas acerca de la causalidad, contrastándolas con la visión que Kant tiene sobre estos mismos asuntos. El texto parece indicar que la noción humeana de la causalidad no es capaz de explicar ciertas cuestiones que la noción kantiana sí resuelve y, por lo tanto, resulta insatisfactoria.
El punto de partida
Tal y como aparece en el texto, la explicación que da Hume de la causalidad se basa en la sucesión temporal de fenómenos diferentes. Sin embargo, Kenny, el autor del texto, es un tanto parcial, pues la causalidad en el autor escocés involucra también la contigüidad espaciotemporal y la conjunción constante. Kant está totalmente en contra de ese punto de vista, puesto que considera que la condición necesaria, a priori y trascendental para poder percibir los distintos fenómenos temporalmente es la propia causalidad. Se enfrentan, así, un punto de vista estrictamente empirista y otro idealista trascendental.
La reversibilidad de las percepciones
En el segundo párrafo se explica el motivo por el que Kant defiende este punto de vista: si uno realiza una serie de percepciones sobre algo que no mantenga relación causal, su orden nos es indiferente y, por tanto, es perfectamente reversible. Pongamos el ejemplo de observar un edificio: sus ventanas, la puerta, el tejado… si nos pusiéramos a recordar nuestras percepciones, nos daría lo mismo el orden. Es muy probable, además, que no reproduzcan la secuencia estricta en que las hicimos.
Sin embargo, si hubiéramos visto un barco empujado por la corriente del río, las percepciones y su recuerdo habrían de ser estrictamente temporales; no podríamos recordarlas en otro orden. Si la causa de ese movimiento es la corriente, entonces no es posible una percepción temporal de los fenómenos sin la causalidad. Parece evidente que nos sería imposible rebobinar, como en las famosas “moviolas”, el movimiento del barco hacia atrás. Así, la secuencia temporal está vinculada necesariamente a la temporalidad (entendida como orden objetivo), tal y como sostiene Kant.
Simultaneidad de causa y efecto
Kenny comienza el tercer párrafo dándole la razón a Kant y añadiendo otro argumento que también parece invalidar los planteamientos de Hume. Se refiere a aquellos casos en los que la causa y el efecto son simultáneos. Propone como ejemplos una pisada y su huella (la pisada es causa de la huella, pero ambas suceden a la vez) o la marca que deja una bola pesada sobre un cojín. Con el criterio de Hume, nos sería imposible establecer cuál es la causa y cuál el efecto, dada esa misma simultaneidad.
3. Contextualización: La causalidad como categoría
Para enmarcar el contenido del pasaje en el análisis de la causalidad, es necesario seguir este itinerario conceptual:
- La teoría humeana de la causalidad: Basada en la experiencia sensible y la crítica a la conexión necesaria.
- Leyes de asociación de ideas: Semejanza, contigüidad y causa-efecto como mecanismos psicológicos.
- Ontología nominalista: La negación de sustancias y conexiones ocultas más allá de las impresiones.
- El Idealismo Trascendental: Explicación de cómo el sujeto constituye el objeto de conocimiento, aplicado primero a la Sensibilidad (espacio y tiempo).
- El Entendimiento: Explicación de las categorías como estructuras a priori que organizan la experiencia.
- La causalidad como categoría: Definición de la causa/efecto como un concepto puro del entendimiento, trascendental y, por tanto, necesario para la experiencia objetiva.
- Perspectiva contemporánea: Cabe comentar que la interpretación de la ciencia moderna y el problema de la inducción suelen seguir la orientación de Hume, mientras que la fundamentación de la objetividad científica mantiene la herencia de Kant.
