Fundamentos del Pensamiento Filosófico y Evolución de las Estéticas Literarias

Immanuel Kant: El Criticismo y la Ética del Deber

La Teoría del Conocimiento y el Criticismo

Kant intenta superar la oposición entre racionalismo y empirismo mediante el criticismo. Para Kant, todo conocimiento comienza con la experiencia, pero no todo procede de ella, ya que la mente posee estructuras a priori que organizan la información sensible. En su teoría distingue entre sensibilidad, entendimiento y razón.

  • La sensibilidad ordena los fenómenos mediante el espacio y el tiempo.
  • El entendimiento los piensa a través de las categorías, como la causalidad.
  • La razón busca explicaciones absolutas.

Gracias a ello son posibles los juicios sintéticos a priori, fundamento de la ciencia. Sin embargo, Kant afirma que solo podemos conocer los fenómenos, es decir, la realidad tal y como aparece ante nosotros, pero no el noúmeno o «cosa en sí». De este modo, establece los límites del conocimiento humano y critica la metafísica tradicional por pretender conocer realidades que están más allá de la experiencia.

La Ética Formal o Deontológica

La ética de Kant se basa en la razón y en el deber, por lo que recibe el nombre de ética formal o deontológica. Frente a las éticas materiales, que buscan la felicidad o un bien concreto, Kant sostiene que una acción solo es moral cuando se realiza por deber y no por interés o inclinación. El criterio de moralidad es el imperativo categórico, una ley universal que ordena actuar solo según aquellas máximas que puedan convertirse en ley universal para todos. Además, el ser humano debe ser tratado siempre como un fin en sí mismo y nunca únicamente como un medio. La moral kantiana defiende así la autonomía de la voluntad y la libertad del individuo, considerando que la razón es la que determina universalmente lo que está bien y lo que está mal.

Aristóteles: El Animal Político y la Justicia

Aristóteles sostiene que el ser humano es un zoon politikon (animal político), es decir, un ser que por naturaleza necesita vivir en comunidad para desarrollarse plenamente. La comunidad política más perfecta es la polis, ya que tiene como finalidad alcanzar el bien común y permitir una vida buena y virtuosa a los ciudadanos. Para Aristóteles, la política está estrechamente relacionada con la ética, pues ambas buscan la felicidad o eudaimonia.

Justicia y Formas de Gobierno

Además, considera que la justicia es la virtud fundamental de la vida política y distingue entre:

  • Justicia distributiva: que reparte honores, riquezas y responsabilidades según el mérito de cada persona.
  • Justicia correctiva o conmutativa: que restablece la igualdad cuando se ha producido un perjuicio o desequilibrio entre individuos.

En cuanto a las formas de gobierno, distingue las correctas —monarquía, aristocracia y politeia—, orientadas al bien común, y sus degeneraciones —tiranía, oligarquía y democracia—, orientadas al interés particular. De este modo, Aristóteles defiende que la finalidad de la política es garantizar una sociedad justa en la que los ciudadanos puedan desarrollar plenamente sus capacidades racionales y morales.

El Esperpento: La Estética de la Deformación

El Esperpento se define por los siguientes rasgos:

  • Deformación de la realidad: El esperpento se basa en la distorsión sistemática de la realidad inspirada en el espejo cóncavo. La realidad aparece exagerada, grotesca y degradada para mostrar la verdadera situación de la sociedad. Del contraste entre lo sublime y lo ridículo surge lo grotesco.
  • Personajes esperpénticos: Los protagonistas no son héroes clásicos, sino figuras grotescas y deshumanizadas, presentadas con ironía. Son personajes ridículos y trágicos a la vez, con los que el espectador apenas puede identificarse.
  • Estética de lo feo (feísmo): Predomina una estética de lo desagradable y lo grotesco, con ambientes miserables y hostiles (tabernas, cárceles, calles oscuras) y personajes crueles, ridículos o degradados.
  • Crítica social y política: El esperpento se utiliza como instrumento de crítica para denunciar la corrupción, la injusticia y la mediocridad de la sociedad y del poder en España.
  • Visión trágica y pesimista de la vida: Presenta un mundo sin esperanza, donde los personajes están marcados por el destino y abocados al fracaso, mezclando elementos de tragedia y farsa.

Las Vanguardias: Ruptura y Modernidad

Los movimientos de Vanguardia se caracterizan por:

  • Ruptura con la tradición: Rechazan explícitamente el arte anterior, niegan la existencia de cualquier norma estética y quieren comenzar el arte desde el principio.
  • Espíritu de provocación: Son rebeldes que desean escandalizar, sorprender e incomodar a la sociedad burguesa. Para ello, lanzan manifiestos agresivos y radicales, y atacan cualquier manifestación de lógica.
  • Originalidad y experimentación formal: Buscan constantemente formas nuevas, juegan con los versos y su tipografía, rompen con la sintaxis, agregan imágenes al texto, forman dibujos con las letras del poema…
  • Antirrealismo y antirromanticismo: Rechazan la representación verosímil de la realidad y la sublimación del sentimiento.
  • Influencia de los avances técnicos: Les fascinan las máquinas, la velocidad, el cine, la luz eléctrica y los aviones.

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