Archivo de la etiqueta: Eros

Teoría del Conocimiento en Platón: Reminiscencia, Dialéctica y Eros

La teoría del conocimiento

El conocimiento es, para Platón, acercarse a la verdad, una vez superadas la ignorancia, la lejanía y la confusión. Es un proceso de acercamiento y contemplación de las ideas.

La teoría platónica del conocimiento se basa en tres suposiciones:

  • a) Las cosas imitan o participan de las ideas.
  • b) El alma es una realidad intermedia entre el mundo de las ideas y el mundo sensible.
  • c) Las ideas están en comunicación entre ellas.

Asumidas estas premisas, podemos destacar tres Seguir leyendo Teoría del Conocimiento en Platón: Reminiscencia, Dialéctica y Eros →

El Alma y el Conocimiento en Platón: Reminiscencia, Dialéctica y Eros

El Alma y el Conocimiento en Platón

La Concepción Dual del Hombre

Platón está influido por los pitagóricos y el orfismo.

  • Cuerpo: es terrenal, generable y corruptible. Es un obstáculo para alcanzar el perfecto conocimiento de las Ideas.

  • Alma: Platón introduce en sus Diálogos la concepción de un alma inmortal. Según Platón, el alma tiene su origen en el mundo de las Ideas. El alma tiene tres partes con una facultad:

    1. Irascible: facultad de la ira y de la voluntad.

    2. Concupiscible: facultad por la Seguir leyendo El Alma y el Conocimiento en Platón: Reminiscencia, Dialéctica y Eros →

Exploración del Eros en el Fedro de Platón: Pasión, Razón y Búsqueda de la Verdad

El Fedro

El Fedro es un discurso sobre la retórica basado en un discurso de Lisias. Se plantea aquí una antítesis general entre Eros (pasión y philia) y amistad, lo que Sócrates tendrá que remediar con un discurso. El discurso comienza con una definición sumamente cuidadosa del Eros: el Eros es deseo, pero incluso aquellos que no tienen Eros desean lo bello. Por tanto, hemos de encontrar otra diferencia entre unos y otros. Existen en nosotros dos principios rectores: un deseo innato de placer Seguir leyendo Exploración del Eros en el Fedro de Platón: Pasión, Razón y Búsqueda de la Verdad →