Fundamentos de la Filosofía Moderna: El Pensamiento de René Descartes e Immanuel Kant

René Descartes: El Padre del Racionalismo Moderno

René Descartes vivió durante el siglo XVII; es el máximo representante e iniciador del racionalismo. Nacido en La Haye (Francia), desarrolló un pensamiento que situaba a la razón como fundamento último del conocimiento. En su obra “Discurso del método”, propuso un método inspirado en las matemáticas para alcanzar verdades claras y distintas, libres de toda duda. Su famosa afirmación “Pienso, luego existo” resume su búsqueda de certeza absoluta. Además de filósofo, fue matemático y científico, contribuyendo a la geometría analítica y al avance de la ciencia moderna, basando el fundamento del conocimiento en la razón.

El Método Cartesiano y sus Cuatro Reglas

El método cartesiano para Descartes es el instrumento para guiar a la razón y consta de cuatro reglas fundamentales:

  • 1. Regla de evidencia: Solo se han de aceptar aquellas ideas que nuestra mente posea con claridad y distinción. La evidencia hace referencia a nuestras ideas, de las cuales existen tres tipos:
    • Adventicias: Proceden de la percepción sensible.
    • Facticias: Son invenciones de nuestra imaginación.
    • Innatas: Vienen de la razón misma y no de la experiencia sensible.
  • 2. Regla de análisis: Hay que dividir los problemas en tantas partes como sea necesario, con la finalidad de reducir el conocimiento complejo a sus partes más simples y evidentes.
  • 3. Regla de síntesis: Es un complemento de la regla anterior; a partir de aquellas ideas más simples, podemos pasar de lo conocido a lo desconocido mediante la aplicación de la deducción.
  • 4. Regla del recuento: Implica hacer enumeraciones tan detalladas que tengamos la seguridad de que no hay errores en el desarrollo del método.

La Duda Metódica y la Sustancia Pensante

La duda metódica: Descartes consideró que, para afrontar con éxito la búsqueda de la certeza absoluta, es necesario dudar de todo. Esta duda es universal (ya que se extiende a todo conocimiento o creencia) y voluntaria (porque es una actitud consciente). Descartes juzgó que había diferentes motivos para dudar:

  1. A veces los sentidos proporcionan un conocimiento confuso y engañoso.
  2. No es posible distinguir con absoluta certeza entre la vigilia y el sueño.
  3. Podemos formular la hipótesis de que existe un genio maligno.

A partir de aquí, Descartes afirma que lo único que se sabe con certeza es que el “yo” es una cosa o sustancia pensante (res cogitans), y que pienso ideas. Estas ideas se clasifican en:

  • 1. Ideas adventicias: Que por su naturaleza parecen proceder de objetos del exterior.
  • 2. Ideas facticias: Que han sido fabricadas por mí y proceden de mi imaginación.
  • 3. Ideas innatas: Con las que nacemos y que emanan de la razón, ya que ni proceden del exterior ni las he podido fabricar yo.

La Existencia de Dios y la Superación de la Duda

A partir de las ideas innatas, Descartes demuestra la existencia de Dios como ser infinito. Para ello, utilizó tres tipos de argumentos:

  1. Del yo: Al ser el yo finito, no puede surgir de él la idea de Dios, que es infinito.
  2. Causalidad: Dios es causa no solo de su idea en mí, sino de mi propia existencia.
  3. Argumento ontológico: Basado en San Anselmo, sostiene que si tengo la idea de un ser infinito, este debe existir, ya que si no existiera no sería infinito; por tanto, Dios existe.

Una vez llega a la existencia de Dios, Descartes desmonta las dudas que antes había planteado sobre los sentidos, la realidad y las matemáticas.

Ideas Principales de Descartes

  • Descartes duda del conocimiento sensible porque en ocasiones puede ser engañoso.
  • También duda de nuestros razonamientos de carácter matemático, puesto que es un conocimiento que también nos puede conducir a error.
  • Descartes duda de la realidad exterior por la dificultad de discernir entre la vigilia y el sueño.
  • El texto concluye afirmando que hay una certeza absolutamente indudable: el “Pienso, luego existo” es la primera verdad a la que llega Descartes después de la duda metódica.

Immanuel Kant: La Ilustración y el Idealismo Trascendental

Immanuel Kant es un filósofo del siglo XVIII representante de la Ilustración europea; vivió toda su vida en su ciudad natal, donde trabajó como profesor en la universidad. Revolucionó la filosofía al analizar críticamente la razón humana. En su teoría del conocimiento, sostiene que no podemos conocer la realidad tal como es en sí misma (noúmeno), sino solo como se nos aparece (fenómeno) a través de nuestras estructuras mentales. Por ello, cuestiona la metafísica como ciencia. Rechaza las éticas materiales basadas en fines o consecuencias y propone una ética formal basada en el deber, universal y necesaria, fundamentada en la razón.

Teoría del Conocimiento: ¿Es posible la Metafísica como Ciencia?

Kant se pregunta: ¿Es posible que la metafísica pueda llegar a ser una ciencia? Para contestar, primero define qué es una ciencia: una disciplina que descubre y estudia leyes o juicios verdaderos. Existen diferentes tipos de juicios:

  • Juicios analíticos: Aquellos en los que el predicado está contenido en el concepto del sujeto.
  • Juicios sintéticos: Aquellos en los que el predicado no está contenido en el concepto del sujeto.

Una ciencia es, por tanto, un tipo de conocimiento que utiliza juicios sintéticos a priori. Según Kant, el espacio es una intuición pura, una forma a priori de la sensibilidad. Como la geometría estudia el espacio puro, sus juicios son a priori. Posteriormente, en la Analítica Trascendental, Kant analiza cómo son posibles los juicios sintéticos a priori en la física, donde aparecen conceptos como causalidad, universalidad y necesidad.

Finalmente, en la Dialéctica Trascendental, Kant concluye que para que la metafísica fuera ciencia, debería aplicar juicios sintéticos a priori a sus tres temas de estudio: el alma, el mundo y Dios. Sin embargo, al basarse estos en el espacio, el tiempo y las categorías (aplicables solo a la experiencia), la metafísica ni es ni podrá ser nunca una ciencia.

La Ética Kantiana: El Deber y el Imperativo Categórico

Kant defiende que el valor moral de una acción reside solo en la forma y no en la materia (la acción en sí misma). En consecuencia, la ética kantiana es una ética formal y a priori, porque nuestra razón práctica ya sabe si una acción es buena o mala antes de que suceda. Kant diferencia entre:

  • Obrar únicamente por deber.
  • Obrar conforme al deber, pero por otros motivos o intereses.

El deber es la necesidad de una acción por respeto a la ley moral. Las normas morales se clasifican en:

  • Máximas: Normas morales de carácter subjetivo.
  • Leyes morales: Normas de carácter objetivo y universal.

El deber se expresa a través de imperativos:

  • Imperativo hipotético: Recomienda una acción para conseguir un fin concreto (problemáticos y asertóricos).
  • Imperativo categórico: Prescribe una acción como buena en sí misma de modo absoluto.

Kant plantea enunciados fundamentales como: “Obra siempre de tal manera que puedas querer que la máxima de tu acción se convierta en ley universal” y “Obra de tal modo que uses la humanidad tanto en tu persona como en la de cualquier otro siempre como un fin y nunca solo como un medio”. La ética formal culmina con tres postulados: la libertad, la inmortalidad del alma y la existencia de Dios.

Ideas Principales de Kant

  • Todo ser racional es un fin en sí mismo y no solo un medio; por tanto, debe considerarse a sí mismo y a los demás como tales.
  • El valor de lo que obtenemos mediante deseos o inclinaciones es solo un valor relativo o condicionado.
  • Se entiende por “cosas” a los seres irracionales, cuyo valor es relativo y son tratadas solo como medios.
  • Se entiende por “personas” a los seres racionales, que poseen un valor absoluto y deben ser tratadas como fines en sí mismos.

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