Dualismo y Libertad en René Descartes
El Problema del Hombre: Cuerpo y Alma
Descartes concibe al hombre de manera dualista, como compuesto de cuerpo y alma, realidades distintas que necesitan un punto de unión, identificado en la glándula pineal del cerebro.
- El Cuerpo: Funciona según leyes naturales y no es libre (sustancia extensa).
- El Alma: Es libre, controla las acciones del cuerpo y tiene capacidad de iniciativa (sustancia pensante).
Por ello, el hombre es el único ser libre, ya que posee alma.
La Existencia de Dios: Argumento Ontológico
A partir de sus ideas innatas de perfección, infinitud y existencia, Descartes deduce la existencia de Dios. Estas ideas no pueden provenir del ser humano, que es finito e imperfecto, por lo que solo un ser perfecto e infinito puede haberlas originado.
Se descartan objeciones, como la posibilidad de que Dios nos engañe, ya que eso implicaría una imperfección incompatible con su naturaleza. También se reconoce que los errores humanos existen, pero no contradicen la perfección de Dios. Estas demostraciones son una variación del argumento ontológico de Anselmo de Canterbury.
Además, para que el hombre pueda conocer algo con certeza, debe existir Dios, ya que tanto el conocimiento humano como la existencia de la sustancia extensa dependen de Él.
Empirismo Radical de David Hume
El Problema del Conocimiento: Método Experimental y Percepciones
Hume, inspirado en Newton, propone aplicar un método experimental a la filosofía, con el objetivo de entender la naturaleza humana y las capacidades del entendimiento desde la experiencia. Considera que los sistemas filosóficos anteriores eran imperfectos porque no analizaban correctamente la mente humana. Para Hume, todo conocimiento comienza en lo sensible, y no existen ideas innatas.
Las percepciones son los contenidos de la mente y se dividen en:
- Impresiones: Vivas e inmediatas.
- Ideas: Más débiles y derivadas de las impresiones.
Ambas pueden ser simples o complejas, y de sensación (provienen de los sentidos) o de reflexión (provienen de la mente).
Asociación de Ideas y Crítica a la Causalidad
Las ideas se relacionan entre sí mediante el principio de asociación, que funciona a través de la semejanza, la contigüidad y la causalidad.
Hume critica el concepto de causalidad: que un fenómeno siga a otro no implica una conexión necesaria; nuestra mente asocia los eventos por hábito y experiencia, generando la creencia de que siempre ocurrirá de la misma manera.
Tipos de Conocimiento
Hume distingue dos tipos de conocimiento:
- Relaciones de Ideas: Verdades universales y necesarias, como las matemáticas.
- Cuestiones de Hecho: Basadas en la experiencia, cuya verdad es solo probable y dependiente de los hábitos.
Crítica a la Metafísica y el Yo
En metafísica, Hume niega la existencia de sustancias y del yo. Lo que percibimos no son objetos o sustancias en sí, sino sus cualidades; la sustancia es simplemente una colección de cualidades agrupadas por la imaginación.
De la misma manera, la identidad personal o el yo no existe como entidad estable, sino que es una creencia basada en recuerdos y percepciones continuas. Según Hume, tampoco tiene sentido preguntar si el mundo existe: creemos en él por un impulso natural, no por certeza racional.
La Postura de Hume sobre Dios y la Religión
Hume sostiene que Dios no puede demostrarse racionalmente, pues la idea de Dios no proviene de las impresiones sensibles. Critica la religión organizada, especialmente el fanatismo y la superstición, y afirma que surge del temor humano a lo desconocido. Considera más tolerantes las religiones politeístas que las monoteístas.
El Problema Ético y Moral: Emotivismo
Hume sostiene que la moral no se funda en la razón, sino en los sentimientos; la razón solo organiza y refleja nuestras pasiones. Esta postura se conoce como emotivismo moral.
Los principios morales no son innatos ni universales, sino que se derivan de la experiencia y la observación de los hechos, así como del sentimiento de aprobación ante las acciones virtuosas y de rechazo ante las viciosas. Las creencias morales dependen de estos sentimientos, que varían de persona a persona, y la moral se proyecta en la sociedad como un sentimiento de humanidad, orientado a corregir el egoísmo individual y promover la cooperación social.
Hume también critica la idea de derivar el deber del ser, lo que se conoce como falacia naturalista: los hechos, por sí mismos, no generan juicios morales, y no hay una conexión necesaria entre el orden natural y el orden moral. Por ello, ni la moral ni la religión tienen fundamentación racional, sino que provienen de impulsos y sentimientos humanos.
La Política y la Ley Natural en Tomás de Aquino
Origen y Fin del Estado
La política tomista se desarrolla principalmente en su obra Sobre el régimen de los príncipes. Tomás defiende que la sociedad tiene un origen natural, ya que los seres humanos son sociales por naturaleza (influencia de Aristóteles), y que vivir en sociedad permite aplicar la ley natural y buscar el bien.
El fin del Estado es alcanzar el bien común, lo que implica tres objetivos:
- Mantener la paz (influencia de San Agustín).
- Garantizar el bienestar y la felicidad de los ciudadanos mediante protección, educación y justicia.
- Fomentar la vida virtuosa, encaminando a los ciudadanos hacia la contemplación de Dios.
Tipos de Leyes y Formas de Gobierno
Existen tres tipos de leyes:
- Ley Divina: Proviene de Dios.
- Ley Natural: Deriva de la divina y orienta al bien.
- Ley Positiva: Creada por los hombres y que debe respetar la ley natural, las costumbres y las circunstancias del pueblo.
Las leyes son válidas si cuentan con refrendo popular y se promulgan por autoridad legítima, que se legitima mediante acciones justas y respetuosas.
Respecto a las formas de gobierno, la mejor es la monarquía, siempre que busque el bien común; si no, se convierte en tiranía, y el pueblo tendría derecho a derrocarla (influencia de Aristóteles).
