La Ilustración
El siglo XVIII es conocido como el Siglo de las Luces o la Edad de la Razón. No debemos entenderla como un movimiento filosófico cerrado, sino como una actitud compartida por la mayoría de los pensadores de la época.
Esta actitud parte de la razón como instrumento para resolver los problemas humanos y sociales. La razón ilustrada posee las siguientes características:
- Autonomía: La razón ha de actuar de modo libre, liberándose de las ataduras que la mantuvieron sometida históricamente: el sometimiento a la fe, la revelación, las costumbres, las instituciones y los prejuicios. Supone, en esencia, el libre pensamiento.
- Carácter científico: Frente al racionalismo clásico, la Ilustración está representada por el método científico de Newton. La razón debe actuar partiendo de la observación, estableciendo generalizaciones hasta su demostración, bajo la estructura del método hipotético-deductivo.
Pilares del pensamiento ilustrado
- Tolerancia y libertad: Fundamental en la configuración de la mentalidad europea y americana actual.
- Concepto de progreso: Consideran el avance del hombre en función de la razón. Cuanto más se introduce la razón, mayores son los avances. Esto depende de la emancipación de la religión y de formas de gobierno opresoras.
- Educación: Es la tarea básica de la sociedad para alcanzar el progreso; el avance moral y social depende de ella.
En cuanto a la historia, el desarrollo histórico es equivalente al desarrollo de la razón: el hombre ha avanzado desde la oscuridad hacia la luz. Respecto a la moral, se lleva a cabo una separación entre ética y religión, dando lugar al concepto de religión natural o deísmo.
La Ilustración Inglesa
Pensadores como Locke, Hume y Bacon comparten la crítica a los prejuicios y la defensa de la práctica del conocimiento.
Thomas Hobbes
Considerado uno de los fundadores de la filosofía política moderna, su obra Leviatán sentó las bases de las teorías contractualistas. Como empirista, proclamó que la sustancia espiritual de Descartes carecía de sentido. Para Hobbes, el conocimiento hunde sus raíces en la percepción sensorial (nominalismo radical). En su teoría del contrato social, los hombres crean el Estado para conservar la paz, siendo la monarquía la mejor forma estatal para evitar que el hombre sea «un lobo para el hombre».
John Locke
Padre del liberalismo e ideólogo de la Revolución inglesa de 1688. A diferencia de Hobbes, Locke sostiene que todos los hombres son libres e iguales bajo la ley natural. Aboga por la separación de poderes, la monarquía parlamentaria y la libertad de expresión. En su Carta sobre la tolerancia, defiende la separación entre Iglesia y Estado, recluyendo la religión al ámbito de la conciencia individual.
Isaac Newton
Adoptó un método científico que rompió con la tradición y se convirtió en la base de la ciencia moderna.
La Ilustración Francesa
El siglo de las Luces en Francia tuvo un carácter marcadamente político y social. Sus figuras más significativas fueron Rousseau, Voltaire y Montesquieu.
J.J. Rousseau
Crítico con Hobbes y Locke, Rousseau es una fuente de inspiración para la Revolución francesa. Se diferencia de otros ilustrados por su crítica a la civilización: considera que el progreso ha extraviado al hombre y lo ha hecho desgraciado, defendiendo el sentimiento y la pasión.
Para Rousseau, el hombre en estado natural era bueno, feliz y libre; la propiedad privada y la civilización impusieron la desigualdad. Su propuesta del Contrato Social busca corregir esto: cada asociado no pierde su libertad, sino que se somete a la Voluntad General. En este sistema, todos son legisladores y legislados, garantizando la igualdad y la soberanía indivisible.
La Ilustración Alemana
Inspirada directamente en la francesa, destaca de forma absoluta la figura de Immanuel Kant.
