Mundo aparente o devenir es la realidad que percibimos con los sentidos

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SER Y DEVENIR

Nietzsche, igual que Heráclito, empieza con de la idea de que todo fluye y, por tanto, nada Permanece. Por lo que nunca se puede percibir un objeto de la misma manera que Se ha percibido con anterioridad, dado que ese objeto está sujeto al Movimiento, y la propia manera que tenemos de percibir las cosas también está Sujeta al cambio.

Por ejemplo, no podemos Percibir nunca la misma hora porque no hay una “misma hoja”: no existen dos Hojas iguales ni la propia hoja es ajena al paso del tiempo, sino que está sujeta Al cambio o nunca te bañarás en el mismo río porque también está en constante Movimiento y por tanto aunque sea muy parecido no se darán las mismas Condiciones aunque haya pasado muy poco tiempo. 

Por ello, el conocimiento Humano no puede acceder a la realidad.
Sí que podemos sentirla o Experimentarla, pero no conocerla, pues todo está constantemente sujeto al Cambio. 

Pero si todo fluye, estamos Ante un mundo sin orden, sin sentido y sin certeza. De la misma forma que esta Realidad sin orden y sin logos nos la muestra, la del devenir es falsa, pura apariencia.

Y como todo fluye, el mundo No tiene orden,  sentido y  certeza. Y de la misma forma que esta Realidad, sin orden y sin “logos”, nos es mostrada, la del devenir es pura Apariencia, es falsa. 

Además, tras esta apariencia Está la verdadera realidad para nosotros, aquello que alcanzamos gracias a la Razón y en la que hay un mundo de objetos que permanecen inmóviles y que, por Tanto, podemos conocer. 

Así es como se habría caído En el dualismo; que daría lugar a dos mundos: -el del devenir, que nos negamos A aceptar por miedo y que diremos es pura apariencia – “el mundo verdadero”.

Ambos se definen por el Dualismo ontológico de Platón, es decir, mundo sensible y mundo inteligible. Ante esto, Nietzsche defiende que solo hay devenir. Lo aparente puede ser Experimentado pero lo  tenido por Verdadero no es más que una construcción de la razón. Por tanto, la razón es un Elemento secundario que nunca podría guiarnos hasta la realidad.

Según Nietzsche, lo real es La multiplicidad y el cambio. Rechaza el dualismo de realidades, porque si el Mundo “verdadero” desaparece, deberíamos dejar de llamar al otro aparente, ya Que no es apariencia de ninguna realidad. Solo quedaría el auténtico mundo Verdadero, es decir, el mundo del devenir, sobre el que únicamente tenemos Experiencias. 

Para él, la creación del Mundo verdadero es producto del miedo al devenir, del miedo al caos. El mundo Llamado verdadero es un refugio anti-devenir que creado ante la incapacidad de Aceptar un mundo sin orden, un mundo sometido a cambio constante y gobernado Por el caos. Lo hemos creado por necesidad de huir del devenir, de todo aquello Que cambia. 

Los únicos que intentan Reducir el devenir y simplificar la realidad son los filósofos-momia (como los Llama Nietzsche), ya que, igual que ellas, están embalsamados y detenidos en el Tiempo. Confían en los conceptos racionales abstractos (momias conceptuales) y Desconfían de los sentidos.

SER Y DEVENIR

Nietzsche, igual que Heráclito, empieza con de la idea de que todo fluye y, por tanto, nada Permanece. Por lo que nunca se puede percibir un objeto de la misma manera que Se ha percibido con anterioridad, dado que ese objeto está sujeto al Movimiento, y la propia manera que tenemos de percibir las cosas también está Sujeta al cambio.

Por ejemplo, no podemos Percibir nunca la misma hora porque no hay una “misma hoja”: no existen dos Hojas iguales ni la propia hoja es ajena al paso del tiempo, sino que está sujeta Al cambio o nunca te bañarás en el mismo río porque también está en constante Movimiento y por tanto aunque sea muy parecido no se darán las mismas Condiciones aunque haya pasado muy poco tiempo. 

Por ello, el conocimiento Humano no puede acceder a la realidad. Sí que podemos sentirla o Experimentarla, pero no conocerla, pues todo está constantemente sujeto al Cambio. 

Pero si todo fluye, estamos Ante un mundo sin orden, sin sentido y sin certeza. De la misma forma que esta Realidad sin orden y sin logos nos la muestra, la del devenir es falsa, pura Apariencia.  

Y como todo fluye, el mundo No tiene orden,  sentido y  certeza. Y de la misma forma que esta Realidad, sin orden y sin “logos”, nos es mostrada, la del devenir es pura Apariencia, es falsa. 

Además, tras esta apariencia Está la verdadera realidad para nosotros, aquello que alcanzamos gracias a la Razón y en la que hay un mundo de objetos que permanecen inmóviles y que, por Tanto, podemos conocer. 

Así es como se habría caído En el dualismo; que daría lugar a dos mundos: -el del devenir, que nos negamos A aceptar por miedo y que diremos es pura apariencia – “el mundo verdadero”.

Ambos se definen por el Dualismo ontológico de Platón, es decir, mundo sensible y mundo inteligible. Ante esto, Nietzsche defiende que solo hay devenir. Lo aparente puede ser Experimentado pero lo  tenido por Verdadero no es más que una construcción de la razón. Por tanto, la razón es un Elemento secundario que nunca podría guiarnos hasta la realidad.

Según Nietzsche, lo real es La multiplicidad y el cambio. Rechaza el dualismo de realidades, porque si el Mundo “verdadero” desaparece, deberíamos dejar de llamar al otro aparente, ya Que no es apariencia de ninguna realidad. Solo quedaría el auténtico mundo Verdadero, es decir, el mundo del devenir, sobre el que únicamente tenemos Experiencias. 

Para él, la creación del Mundo verdadero es producto del mieSER Y DEVENIR

Nietzsche, igual que Heráclito, empieza con de la idea de que todo fluye y, por tanto, nada Permanece. Por lo que nunca se puede percibir un objeto de la misma manera que Se ha percibido con anterioridad, dado que ese objeto está sujeto al Movimiento, y la propia manera que tenemos de percibir las cosas también está Sujeta al cambio.

Por ejemplo, no podemos Percibir nunca la misma hora porque no hay una “misma hoja”: no existen dos Hojas iguales ni la propia hoja es ajena al paso del tiempo, sino que está sujeta Al cambio o nunca te bañarás en el mismo río porque también está en constante Movimiento y por tanto aunque sea muy parecido no se darán las mismas Condiciones aunque haya pasado muy poco tiempo. 

Por ello, el conocimiento Humano no puede acceder a la realidad. Sí que podemos sentirla o Experimentarla, pero no conocerla, pues todo está constantemente sujeto al Cambio. 


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