Filosofía y ética en Platón, Aristóteles y Santo Tomás

PLATON: Idea

Idea: es un objeto que existe en un mundo separado del material, y se caracteriza por ser universal, eterno, único, perfecto e inmaterial. Esta realidad ideal es la que serviría como modelo a la inteligencia ordenadora. Cada cosa material imita o participa de su Idea correspondiente.

Mundo sensible

Se corresponde con la realidad material, y es el mundo que conocemos a través de los sentidos. En este mundo no es posible llegar a la verdad. Con todo, dentro del mundo sensible, Platón distingue dos tipos de conocimiento: imaginación, centrado en la imagen de las cosas, su apariencia y creencia, que implicaría un conocimiento del objeto material.

Mundo inteligible

Es la realidad a la que accedemos por medio de nuestra razón, y sería el mundo de las Ideas. Por tanto, es un mundo de verdades abstractas, y universales, en el que Platón señala otras dos formas de conocimiento: inteligencia discursiva y ciencia o pensamiento. La primera de ellas se ocuparía de los objetos matemáticos.

Bien

Es la Idea más alta a la que puede aspirar el ser humano, y también la más difícil de conocer, accesible solo para el sabio. El filósofo griego estima que la Idea de Bien sería la Idea suprema, y que, similar a la luz del sol, confiere inteligibilidad al resto de Ideas, que de una forma más o menos directa participan del Bien. Esta Idea de Bien es el objetivo último del sabio o dialéctico, y aquel que la conozca será la persona más adecuada para gobernar.

Razón: Es para Platón la mayor capacidad de conocimiento del ser humano, y sería la encargada del conocimiento del mundo inteligible. Es por tanto el rasgo distintivo del ser humano, y lo que nos permite llegar a la verdad, que Platón sitúa en el mundo inteligible. El conocimiento racional será para Platón siempre superior al empírico.

Doxa: opinión y hace referencia al conocimiento del mundo sensible. La doxa sería el medio natural de los sofistas: si se trata de un conocimiento no verdadero, todo será objeto de opinión. Se divide en imaginación y creencia.

Episteme: es el conocimiento propio del mundo inteligible, por lo que es superior a la opinión y nos conduce al descubrimiento de la verdad.

Virtud: Es posible encontrar al menos tres caracterizaciones, no distintas, sino complementarias: sabiduría, purificación, armonía. El virtuoso es el sabio, aquel que empeña su vida en el conocimiento de las Ideas. quien haya alcanzado la sabiduría, quien conozca el Bien, tiene necesariamente que ser alguien armónico, cuyas “almas” estén en equilibrio.

Justicia: La justicia es la virtud fundamental de la polis y el tema central de la República. sea gobernante, guardián o productor. El equilibrio de estas tres clases sociales y el hecho de que estén integradas por las personas más adecuadas para cada una de estas tareas es lo que provoca que surja la justicia

Aristóteles

Sustancia: la cosa concreta, lo más próximo a nosotros, marcando así distancias respecto al dualismo platónico. A través del concepto de sustancia Aristóteles devuelve a la realidad material el valor que le había quitado Platón, entendiendo que es digno de estudio y atención.

Ciencia

conocimiento universal y necesario de principios y causas. La ciencia, entonces, se encarga de lo universal. Aristóteles distingue además tres tipos de ciencias: teóricas, prácticas y productivas.

Potencia: es el conjunto de capacidades o posibilidades de cada realidad. Para Aristóteles, una cosa no se agota sino que pueden realizarse o no en el futuro. Aristóteles distinguía dos tipos de potencia: activa y pasiva.

Acto: es el conjunto de cualidades del objeto que están realizadas en el momento presente. acto: sería aquello que ha alcanzado su fin, que se ha realizado en el sentido pleno de la palabra.

Causa: Aristóteles distingue cuatro sentidos en los que se puede utilizar la palabra causa. Serían los siguientes: material, formal, eficiente y final.

Abstracción: La abstracción es la formación de conceptos que nos sirven para comprender y explicar mejor la realidad. Las ideas abstractas de la filosofía aristotélica tienen sentido en la medida en que nos sirven para comprender las cosas.

Alma: principio de actividad. El concepto de alma en Aristóteles está muy influenciado por sus escritos biológicos y llegó a diferenciar tres tipos de alma, fijándose precisamente en el tipo de funciones que van asociadas a cada una de ellas: vegetativa, sensitiva y racional.

Felicidad: Obrar bien nos hace felices, viene a decirnos Aristóteles. Posteriormente, continúa su reflexión completando esta primera aproximación, y concretando la felicidad en una vida guiada por la virtud, centrada en el logos y acompañada de los suficientes bienes externos (salud, posesiones indispensables, etc).

Virtud: consiste en el hábito de hacer el bien, poniéndonos la prudencia como uno de los mejores ejemplos. Esta concepción de la virtud como hábito se completa en la misma obra con alusiones al término medio: el virtuoso acierta al elegir el término medio, un punto que no es geométrico, sino ético, ajustado a las circunstancias que rodean cada caso. Cuando se acierta una y otra vez en las decisiones y acciones de la vida cotidiana, decimos que hemos alcanzado la virtud

Santo Tomás

Razón: forma de conocimiento que parte siempre de la experiencia empírica y a partir de ella intenta elaborar conceptos abstractos para comprender la realidad. Santo Tomás tiene una concepción de la razón, y del conocimiento en general, similar a la aristotélica, pero conviene señalar una diferencia importante: en toda la edad media este concepto se va a poner siempre en relación a la fe. Pues bien, para Santo Tomás, la razón opera de un modo ascendente, partiendo de lo particular y aspirando a lo universal, pero será siempre una forma de conocimiento inferior y subordinada a la fe.

Fe: la fe parte de un conjunto de verdades a las que se asiente, y que nos ayudan posteriormente a una mejor comprensión del mundo. Por tanto, la fe es superior a la razón

Verdad: trata de mediar entre quienes defienden que la verdad está en la realidad y quienes argumentan que reside en el sujeto de conocimiento.

Dios: si queremos afirmar algo sobre la esencia de Dios, podemos hacerlo de dos maneras: por la vía negativa podemos negar en Dios todo lo que significa negación, límite o imperfección. Por su parte, por la vía de la eminencia, podemos afirmar en él en grado sumo todo aquello que descubrimos como positivo o valioso en la naturaleza.

Esencia: “la esencia es aquello que se significa por la definición de la cosa, y, la definición de las cosas naturales no sólo contiene la forma, sino también la materia, de otro modo no diferirán las definiciones naturales y las matemáticas”.La esencia se acerca por tanto a la sustancia aristotélica, compuesto de materia y forma.

Existencia: sería el acto que provoca que una esencia sea, que pase a ser. Es para Santo Tomás una perfección de la esencia, no un accidente, y el fundamento último de la esencia.

Creación: Es por tanto el acto por el cual Dios, ser necesario, concede la existencia a todo cuanto existe, que se caracteriza por la contingencia.

Ley natural: El ser humano, como racional que es, participa “razón divina” y “divina providencia” en un grado aún mayor que el resto de criaturas, encuentra dentro de sí la conciencia moral, siendo capaz de lo bueno y lo malo. tener un contenido racional,

Ley positiva: La ley positiva es por tanto una construcción humana que deriva por medio de un razonamiento práctico de los preceptos de la ley natural y orienta la sociabilidad humana hacia el bien común.

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