Crisis de la Metafísica y Objeciones Contemporáneas
La metafísica enfrentó una crítica demoledora impulsada principalmente por la corriente empirista de la filosofía. Este movimiento, predominante en los siglos XVII y XVIII, se contrapuso al racionalismo al afirmar que el conocimiento emana fundamentalmente de la experiencia.
El Cuestionamiento de la Sustancia
La noción de sustancia fue intensamente cuestionada por los empiristas, notablemente por Locke y Hume. Si bien Guillermo de Ockham ya había puesto en entredicho este concepto en el siglo XIV, al considerarlo meras “entidades mentales” y no entidades reales, fue Locke quien popularizó una nueva perspectiva.
- Para Locke, la sustancia representaba la constitución interna del objeto, de la cual se deducirían todas sus cualidades. No obstante, Locke admitía que esta realidad constitutiva era incognoscible, pues excedía los límites de la experiencia.
David Hume llevó la doctrina empirista al extremo en el campo metafísico. Sostenía que la validez de nuestras ideas depende de su correspondencia con una impresión sensorial. La sustancia, al carecer de correlato en alguna impresión, se convierte en una mera ficción.
Críticas Filosóficas Contemporáneas a la Metafísica
La crisis definitiva de la metafísica se consolidó con el desarrollo de las corrientes filosóficas contemporáneas. Se pueden distinguir tres vertientes principales de crítica:
1. Crítica Gnoseológico-Lingüística
Esta crítica es afín a la postura empirista. Carnap, figura central del Círculo de Viena, argumentó que el uso del término “ser” presenta deficiencias lógicas. Consecuentemente, los términos metafísicos derivados generan secuencias de palabras que, aunque parezcan proposiciones, no lo son, ya que su verdad no puede contrastarse empíricamente. Por lo tanto, las proposiciones metafísicas carecen de sentido.
2. Crítica Ético-Moral
Su máximo exponente es Nietzsche, quien denunció el error fundamental de la metafísica tradicional: asumir que los valores morales provienen de una fuente trascendente (Dios) en lugar del mundo terrenal. Desde esta óptica, Nietzsche rechaza categóricamente toda metafísica por implicar el menosprecio de la vida.
3. Crítica Histórico-Política
Representada fundamentalmente por el marxismo, esta corriente niega la validez del pensamiento metafísico por dos razones:
- El marxismo propone un pensamiento más dinámico y explicativo de la realidad y el conocimiento.
- Desvela que la metafísica es un producto ideológico cuya función es defender y encubrir los intereses de clase.
El Problema de la Existencia de Dios
La cuestión sobre la existencia o inexistencia de Dios ha sido central en la historia de la filosofía. A lo largo del tiempo, se han formulado diversas argumentaciones para demostrarla, clasificables de la siguiente manera:
Pruebas de Tipo Ontológico
Anselmo de Canterbury presentó el argumento ontológico en su Proslogium. Postuló que Dios es “aquello cuyo mayor no puede ser pensado”. A partir de esta definición, deduce la existencia necesaria de Dios, pues aquello que es lo más grande debe existir necesariamente.
- Crítica de Kant: Kant objetó que este argumento deduce ilegítimamente la realidad a partir de una mera idea.
Pruebas de Tipo Causal
Estas pruebas se ejemplifican en las cinco vías de Tomás de Aquino. Todas comparten una estructura común: parten de un hecho observable (movimiento, causalidad, contingencia, orden cósmico) y concluyen en Dios como primer motor, causa incausada, ser necesario, ser perfecto o inteligencia suprema.
Dos principios son esenciales para este tránsito:
- El principio de causalidad.
- La imposibilidad racional de una cadena infinita de causas.
Kant criticó las cinco vías argumentando que Dios no puede ser objeto ni de la experiencia sensible ni de la discusión científica.
Pruebas de Tipo Ético-Moral o Experiencial
Estas se fundamentan en la libertad humana, la cual, según se postula, exige la existencia de un ser capaz de colmar las aspiraciones éticas humanas, aspiraciones que no pueden realizarse plenamente en este mundo. Así, la constatación de la conciencia moral, para Kant, requeriría la existencia de Dios.
Objeciones Contra la Existencia de Dios
Aunque las creencias religiosas han perdurado milenios, esto no valida su legitimidad. Se han presentado objeciones significativas tanto a las concepciones populares de Dios como a los argumentos a favor de su existencia:
- Feuerbach: Sostuvo que la imagen de Dios es una proyección de las cualidades humanas; es el hombre quien crea a Dios a su imagen y semejanza.
- Freud: Denunció la imagen paternalista de Dios inherente a la religión, viéndola como expresión del carácter inmaduro de la personalidad religiosa.
- Marx: Vinculó el fenómeno religioso a la necesidad de los grupos de poder para justificar su dominio sobre las clases populares.
- Nietzsche: Desde una postura vitalista radical, explicó que la creencia en el trasmundo y sus valores trascendentales surge de los sentimientos de culpa y resentimiento, inculcados por la clase sacerdotal en los espíritus débiles.
