Análisis comentario de texto del discurso del método de Descartes

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Discurso del Método: Identificación y Explicación del Contenido del Texto

Carácterísticas Generales de la obra (Discurso del Método)


El Discurso del Método, publicado en 1637, es su principal obra Metodológica16. El propósito general de la obra es delimitar desde la óptica Racionalista las posibilidades del conocimiento humano, analizando temas tales Como: los preceptos del método, el modelo matemático, el innatismo de las Ideas, la demostración de la existencia de Dios, el alma y el mundo, la relación Entre res cogitans y res extensa, entre otros.

RAZÓN Y MÉTODO


Introducción


La Edad Moderna inaugura una nueva etapa racionalista, caracterizada por la Autonomía de la razón.
Como actitud gnoseológica implica, por un lado, que el Ejercicio de la razón no se vea coartado ni regulado por ninguna instancia exterior Y ajena, sea ésta la tradición, la autoridad o la fe religiosa; y, por otro, la idea de que la Razón es el tribunal supremo que le corresponde juzgar lo Verdadero y conveniente. El Racionalismo defendido por Descartes implica en sí Mismo una reacción en contra del dogmatismo y del autoritarismo intelectual de La Escolástica.

El método


La búsqueda de un modelo eficaz de conocimiento es una de las principales Cuestiones planteadas en los comienzos de la Edad Moderna. Con anterioridad a Descartes algunos autores como Luis Vives, Melchor Cano, Leonardo da Vinci, Galileo, Campanella, entre otros, habían proclamado esta necesidad. En realidad Podríamos remontamos hasta el Organon de Aristóteles y la Lógica de los Estoicos, que no son sino un conjunto de directrices para dirigir debidamente La actividad intelectiva en la investigación científica.

Hubo que esperar, no obstante, hasta comienzos del Siglo XVII para que dos Grandes contribuciones a la metodología filosófica vieran la luz. Francis Bacón Publica su obra Novum Organum; el Discurso del Método aparece en 1637. Ambos Pensadores coinciden en destacar que la escasez de conocimientos auténticos Logrados por la humanidad en tantos siglos de búsqueda se debía Fundamentalmente a la falta de un método adecuado.

El interés esencial de Bacón es el dominio de la naturaleza por medio de la Ciencia y la posibilidad de transformar la sociedad aplicando la ciencia y la Técnica. La actitud de Descartes a favor del método no es menos entusiasta que La de Bacón. A su vez, en Regulae ad directionem ingenii establece la necesidad Del método para la investigación de la verdad.

El especial interés por el método se convierte en el eje central del Sistema cartesiano: todo buen resultado depende del método utilizado. Se Propone realizar una construcción filosófica sólida, evitando cuidadosamente Toda causa de error e incertidumbre. Pretende igualmente buscar un camino Accesible a todos, que permita prevenir los errores y lleve de una manera Segura a la verdad, convencido de que el ser humano puede alcanzarla siempre Que haga un uso correcto de su propia razón. Los procedimientos que nos puede Conducir a la certeza en el conocimiento son muy diversos. La “verdad” se la Puede encontrar en los textos escolásticos, en el “gran libro del mundo” y También en las ideas impresas en nuestra naturaleza racional.

Estas fuentes de conocimiento tienen algunas limitaciones. El inconveniente De los textos escolásticos es que la “verdad” puede aparecer difuminada en Numerosas doctrinas desconectadas entre sí. En este sentido, en el Discurso del Método sostiene que las ciencias de los libros carecen de demostración, no Están tan próximas a la verdad como los simples razonamientos que puede hacer Naturalmente una persona con buen criterio. Y por otro lado, la supuesta “sabiduría del mundo” e incluso las ideas impresas en nuestra mente pueden Contener interpretaciones erróneas sobre la realidad. Ante estos Inconvenientes, se impone la necesidad de encontrar un criterio capaz de Satisfacer las exigencias de la razón humana y llevar a cabo una revisión de Todos los conocimientos culturales a la luz de este criterio. En esto consiste la Gran empresa de la razón. Como conclusión podemos decir que Descartes justifica Del siguiente modo el fundamento de su teoría del método: la unidad de la Ciencia es fruto de la unidad autónoma de la razón. El método para llegar a la Verdad también debe el ser el mismo para cualquier saber. En consecuencia, la Unidad de la razón implica la unidad del método y de la ciencia.

Preceptos del Método


Todo saber auténtico es un conjunto ordenado de verdades, de tal modo que Cada verdad es justificada por las anteriores y sirve de argumento, a su vez, a Las posteriores. En su aspiración a lograr una certeza absoluta, Descartes Desconfía de los sentidos y de la imaginación y se recluye en la interioridad De su conciencia. También desconfía de los largos raciocinios, da preferencia a Los razonamientos concretos, en los que se va pasando insensiblemente de cada Idea a la siguiente. Es preferible, por tanto, ir despacio y avanzar con Seguridad.

Los elementos constitutivos del método son el orden, la simplicidad y el Matematismo. El orden lo explica Descartes con todo detalle en su obra Regulae Ad directionem ingenii, asociado a la capacidad de descomponer y Simplificar. La simplicidad, a su vez, es el hilo conductor del método y la Garantía de veracidad. Y el matematismo garantiza el ideal científico de Certeza. Lo que busca Descartes es orden, sencillez y claridad, y para ello Propone un método que pueda expresarse en preceptos concretos:

Primer precepto. Evidencia. La evidencia es La carácterística fundamental del conocimiento científico y se opone a la Simple probabilidad. La ciencia es una serie encadenada de evidencias y su Ideal, la perfecta racionalidad de sus contenidos. De este modo es posible Entender la ciencia como un conjunto de conocimientos rigurosos y evidentes, Claros y distintos.

La evidencia abarca dos aspectos: el primero establece el principio de Evidencia como único criterio de verdad; y el segundo señala las condiciones Necesarias para la evidencia: claridad y distinción. La claridad manifiesta que Una idea es clara cuando se conocen todos los elementos que la integran. Una Idea es distinta cuando no se la puede confundir con otra. En este sentido Descartes sostiene en el Discurso del que una idea es distinta quiere decir que Está perfectamente delimitada. Quiere decir: indudablemente presente y Perfectamente delimitado. Esta noción cartesiana de idea es por una parte Similar a la de Platón, dado que implica en sí misma presencia, determinación e Inmutabilidad, como ocurre con las matemáticas. También implica un Distanciamiento con respecto a Platón, ya que en Descartes la presencia es la Certeza de la mente, y la determinación es su utilización concreta en el Proceder de la mente.

La finalidad de la evidencia es separar unas ideas de otras para evitar Posibles confusiones. Por ello la define como la aprehensión directa de la Verdad por medio de una “directa inspección de la mente”. Este precepto está Dirigido a la eliminación de los prejuicios, única forma posible de ajustar las Creencias a nivel de la razón. Se trata de una operación de limpieza de la Mente, en la que ésta ha de limitarse a la consideración de lo claro y Distinto, es decir aquello que no puede ponerse en duda.

Segundo precepto. Análisis. El saber no Podrá construirse con rigor si no somos capaces de distinguir hasta los últimos Elementos, de manera que podamos discernir qué es lo efectivamente evidente y Qué es lo estrictamente justificado por los eslabones anteriores de la cadena Deductiva. Este segundo precepto implica, por un lado, descomponer o dividir Una idea compleja en sus elementos simples, y por otro, un procedimiento Riguroso que va de lo desconocido a lo conocido.

Tercer precepto. Síntesis. Una vez que se Han convertido las ideas complejas en ideas simples por medio del análisis, se Debe volver a recomponerlas por medio de la síntesis. Ahora se tiene la ventaja De que son una suma de intuiciones parciales, y así se puede percibir de una Manera intuitiva su encadenamiento. Este precepto abarca los siguientes Aspectos: a) establecer un orden lógico en la deducción, que permita el paso de Lo simple a lo complejo; b) partir del conocimiento claro y distinto de estos Elementos indivisibles, y c) suponer este orden lógico de lo simple a lo Complejo incluso aunque no aparezca, pues toda idea deducida habrá de estar Justificada por el criterio de la evidencia.

Cuarto precepto. Enumeración. Sólo queda Revisar esa cadena una vez construida y los pasos que han conducido hasta ella Para estar seguros de que no falta nada. De esta manera se obtiene una intuición general y una evidencia simultánea del conjunto. La enumeración Implica la justificación de los preceptos segundo y tercero: del análisis, pues Se trata de efectuar la enumeración completa de la síntesis, pues las Revisiones generales ofrecen la garantía de no haber omitido nada en el proceso Deductivo.

El modelo Matemático


Las matemáticas es un modelo de conocimiento que, desde la más estricta Racionalidad, impone un orden lógico capaz de hallar los mecanismos implícitos En el conocimiento de la realidad. De este modo, todo saber sólido debe tomar Como modelo las matemáticas y construirse con su propio método. Surge así en Descartes la necesidad de construir a priori un saber de validez universal Siguiendo el modelo matemático.  En Sentido genérico, la matemática parte de construcciones racionales a priori de Modo que sus enunciados tienen un valor universal y necesario, valen para todos Los casos posibles y sin que sea posible ni concebible que sus enunciados sean De otro modo.

Todo conocimiento a priori de la realidad implica necesariamente la desvalorización Del conocimiento sensible que tanto valor le habían concedido los empiristas Ingleses, ya que es de dudosa utilidad: no tiene estricta universalidad, ni es Estrictamente necesario. El recurso a la matemática constituye, por Consiguiente, una opción a favor de ciertos aspectos de la realidad y la Consiguiente exclusión de otros: optar por las matemáticas implica elegir Aquellos aspectos de la realidad que son cuantificables, que se pueden someter A experimentación y que son razonables.

La esencia de la modernidad comienza aquí precisamente, en la confianza Depositada por el hombre en el poder de la matemática y de la razón. El nuevo Enfoque de la naturaleza conduce a otra cuestión central: todo lo real, lo Objetivo, ha de reducirse a racionalidad matemática. En este sentido el Científico renacentista Leonardo da Vinci había afirmado que “ninguna Investigación humana puede llamarse verdadera ciencia si no pasa por las Demostraciones matemáticas” y que la naturaleza está “llena de infinitas razones” Comprensibles sólo gracias a las matemáticas. Este interés de los racionalistas Por el paradigma matemático podemos concretarlo en los siguientes aspectos:

Por un lado, destacar el esfuerzo por matematizar lo empírico. Se busca la Aplicación del modelo matemático en ámbitos como la Física -Galileo y Newton-, La Astronomía y la propia Matemática. Gracias a los estudios de Copérnico y Galileo, la Física inicia un proceso de independización de la Filosofía. De Igual modo, la mecánica y la astronomía de Kepler y Galileo atrajeron la Atención de los matemáticos con la intención de elaborar métodos para tratar de Resolver problemas planteados por la mecánica y la astronomía. Especialmente Significativos los métodos de la geometría analítica y del cálculo infinitesimal.

Por otro lado, para entender el auge de este modelo en la Edad Moderna Debemos retroceder hasta el Renacimiento e incluso hasta los contactos de la Cultura occidental con la cultura árabe. Occidente fue conociendo la matemática Griega de Euclides y Diofanto, gracias a las traducciones de los árabes, Destacando la especial importancia del matemático árabe Al-Jwârizmi. Como Conclusión podemos destacar que lo que en el fondo importa del método Matemático es apreciar su incuestionable valor como elemento constituyente del pensamiento filosófico, entender la matemática como prototipo de la Racionalidad conceptual, como método unitario del pensamiento racional.

Crítica a la Lógica, al análisis geométrico y al álgebra


Las fuentes concretas del método matemático las encuentra Descartes en la Lógica, el análisis geométrico y el álgebra. Ahora bien, no todos estos modelos Los considera adecuados. Por ello plantea una crítica a los procedimientos Deductivos de la lógica aristotélica (silogística), construidos a partir de Silogismos cuyas conclusiones no añaden nada nuevo, es decir, incluyen en la Conclusión lo que ya está contenido implícitamente en las premisas. Es un Desarrollo analítico en el sentido kantiano de la palabra. No es, por tanto, un Procedimiento adecuado para encontrar nuevas verdades.

De igual modo, critica las disputas de la lógica escolástica sobre los Razonamientos probables. La escolástica medieval establecía distinciones entre Lo verdadero, lo falso y lo probable. Pero, según Descartes, las disputas sobre Lo probable no conducen a nuevos conocimientos, ya que lo probable debe Incluirse dentro de lo falso. Tampoco está de acuerdo, en este sentido, con los Planteamientos de Raimundo Lulio24 porque, según él, en su obra Ars Magna parte De complicadas argumentaciones lógicas que no son evidentes.

Descartes conocía las matemáticas de su tiempo gracias a los textos del Matemático y astrónomo alemán Christopher Clavius y el estudio de los textos Clásicos de los matemáticos griegos. Reconoce el rigor de sus planteamientos, Pero a su vez critica los planteamientos geométricos de los matemáticos griegos Apolonio de Pérgamo y Pappus. El gran defecto que les atribuía era la carencia De un método único aplicable a la resolución de problemas.

El análisis geométrico griego utilizaba un equivalente de las coordenadas Pero sólo empleaba el álgebra geométrica. Al utilizar el álgebra simbólica como Herramienta algorítmica básica, Descartes realiza una nueva lectura de la geometría Griega, que supera sus limitaciones y rebasa sus conquistas geométricas, Liberando a la geometría de la dependencia a la estructura de las figuras e Introduciendo una modalidad de resolución de problemas basada en la aplicación Del análisis mediante la intervención del álgebra.

Al unificar los procedimientos del álgebra simbólica desarrollados por el Matemático francés Viète en su obra In artem analyticam isagoge basada en las Magnitudes geométricas euclidianas con su propuesta del sistema de coordenadas, Descartes alumbra de este modo la Geometría Analítica permitiendo pasar de las Tinieblas a la luz cuanto en las matemáticas había permanecido inaccesible a Los antiguos y todo cuanto los contemporáneos habían sido incapaces de Dilucidar.

LA DUDA METÓDICA


La carácterística esencial del Racionalismo es su pretensión de encontrar En el propio entendimiento las verdades básicas a partir de las cuales sea Posible la construcción de un saber riguroso y cierto. Ha de ser una verdad Absolutamente cierta estableciendo como axioma que el conocimiento sólo puede Ser o absolutamente verdadero o absolutamente falso, de modo que no pueden Darse grados intermedios.

Para emprender el proceso deductivo de elaboración de su filosofía, Descartes necesita un punto firme de partida, una idea clara y distinta inmune A toda posible duda. En este proceso, desconfía de los sentidos y de la Imaginación como fuentes de veracidad, y confía firmemente en la razón.

Ahora bien, Descartes establece que es preciso tener en cuenta que una vez Establecido el criterio de verdad infalible, deja radicalmente a un lado el escepticismo. El escepticismo considera que la razón humana no es capaz de justificar Afirmaciones verdaderas: es imposible alcanzar un conocimiento certero de la realidad. Pero este criterio deberá ser verdadero, y para estar seguros de que lo es, Necesitaremos otro criterio…Y así indefinidamente. Necesitamos un criterio Para conocer la verdad, y necesitamos, a su vez, conocer la verdad para Establecer un criterio; no podemos, salir de este círculo.

En cuanto actitud general negativa ante la validez del conocimiento, el Escepticismo tiene sus orígenes en Grecia en el siglo III-IV a.C. En pensadores Como Pirrón de Elis, Timón de Fliunte, Arcesilao y Carnéades de Cirene. En el Renacimiento, reaparece en autores como Montaigne y Pierre Charrón  Descartes, a diferencia del escepticismo, no Se plantea la necesidad previa de un criterio, pero exige en el primer precepto Del método no aceptar nada que no sea totalmente evidente. No se propone, pues, Una finalidad demoledora, sino todo lo contrario: no se trata de dudar por Dudar, sino de afianzarse aún más en la verdad. De lo que se trata es de Someter nuestras certezas probables a una prueba radical y decisiva, a una crítica Implacable, que permita eliminar todos los conocimientos en que pudiera hallar La más mínima probabilidad de error. Se trata de buscar una verdad que sea Capaz de resistirla.

Veamos a continuación el proceso de la duda metódica:

La primera y más obvia razón para dudar, tal como argumenta en el Discurso Del Método, se halla en las falacias de los sentidos, que a veces nos inducen a Error. Ahora bien, ¿qué garantía existe de que no nos induzcan siempre a error? Cabe pues dudar que las cosas sean como las percibimos por medio de los Sentidos, pero ello no nos permite dudar que existan las cosas que percibimos.

Descartes añade una segunda razón para dudar: la imposibilidad de Distinguir la vigilia del sueño. Pudiera ser que todo lo que consideramos Realidad, en el fondo sólo sea un sueño. Mientras soñamos, creemos que es real Lo que sucede en el sueño. Cuando despertamos, consideramos que es real lo que Vemos y sentimos.

La imposibilidad de distinguir la vigilia del sueño permite dudar de la Existencia de las cosas y del mundo, pero no parece afectar a ciertas verdades, Como las matemáticas. De ahí que Descartes añada el tercer y más radical motivo De duda: pudiera ser que todo lo que se considera evidente matemáticamente no Sea más que un engaño producido por un “genio maligno” que disfruta Engañándonos con esos principios. Pudiera darse el caso de que las matemáticas, Además de su universalidad y necesidad, estuvieran basadas en simples Construcciones mentales. Por otro lado, cabe plantearse la posibilidad de que La idea que tenemos de Dios sólo sea en el fondo una fábula, y que nuestro Entendimiento esté a merced de un genio maligno dispuesto a engañarnos.

La duda llevada hasta estos extremos de radicalidad parece conducir Irremediablemente al escepticismo. Ya no nos queda nada más; hemos agotado la Totalidad de las posibilidades de duda. Sin embargo, la respuesta la encuentra Descartes una verdad inmune a toda posible duda: la existencia del propio Sujeto que piensa y duda. Si pienso que el mundo existe, tal vez me equivoque En cuanto a la existencia del mundo, o de mis sentidos, o de Dios, o de las Matemáticas, etc., pero no cabe duda en cuanto yo lo pienso. Puedo ser Engañado, pero, para ser engañado, tengo que existir. En consecuencia, mi Existencia como sujeto que piensa, está exenta de todo error y de toda duda Posible: Pienso, luego existo. Lo que soy sin lugar a dudas es sólo aquello de Lo que no puedo dudar en absoluto: todo lo que pienso, dudo, afirmo, niego, Quiero, etc., se fundamenta en ideas absolutamente ciertas.

En definitiva, todo pensamiento toda duda, toda actividad de conciencia, Hasta el hecho mismo de engañarme, presupone la existencia de mi yo. Tenemos Una verdad que encierra en sí una indudable existencia, de modo que hasta los Más radicales escépticos serían incapaces de negar. Poseemos, además, un Criterio bien fundado para distinguir infaliblemente la verdad del error. El Cogito nos ofrece el hecho del pensamiento. La existencia del pensamiento, es Decir, la conciencia, es indudable.

El cogito es el modelo por excelencia de idea clara y distinta, que puede Afirmarse con la máxima certeza. No es un entimema ni una simple inferencia. Tampoco Supone implícita una premisa mayor: todo lo que piensa existe; yo pienso, luego Existo. Para concluir la consecuencia del pensamiento a la propia existencia no Es necesario ningún silogismo.

Ahora bien, debemos aclarar que Descartes no es plenamente original a la Hora de establecer el cogito como hecho de conciencia evidente. Algunos Filósofos ya habían formulado este concepto en términos casi idénticos. Es el Caso de San Agustín, el de Hugo de San Víctor, Francisco Sánchez y, por último, Tomás Campanella. Y, por último, a modo de conclusión, podemos precisar que Toda la filosofía moderna se desenvuelve en el nuevo escenario cartesiano: la Mente descubríéndose a sí misma y justificando mediante la acción de su propio Pensamiento el conocimiento y el ser; pero tal vez todo ello desde una cierta Fragilidad.

ELEMENTOS CONSTITUTIVOS DEL CONOCIMIENTO


Modalidades de Conocimiento: intuición y deducción


En su obra Regulae ad directionem ingenii Descartes afirma que las Distintas ciencias y los diversos saberes son manifestaciones de un saber único. La sabiduría es única porque sólo poseemos una única razón: la razón que Distingue lo verdadero de lo falso, lo conveniente de lo inconveniente, la Razón que se aplica al conocimiento teórico de la verdad y al ordenamiento Práctico de la conducta, es una y la misma; y dado su carácter unitario, lo que Interesa es conocer su estructura y funcionamiento, para poder aplicarla Correctamente y, de este modo, alcanzar conocimientos sólidos y verdaderos.

La deducción cartesiana necesita de un contenido material y susceptible de Encadenamiento riguroso. El análisis que emplea no es análogo al análisis Silogístico que descompone en sus atributos un sujeto dado, sino que implica un Progreso continuo. Se trata de síntesis cuyo enlace se verifica por medio de la Intuición intelectual. Hay dos modalidades de conocimientos según Descartes: la Intuición y la deducción.

Intuición


La intuición es una percepción directa, inmediata, de las ideas, que Excluye toda posibilidad de duda y error. Se trata de una especie de “luz o Instinto natural” que tiene por objeto las naturalezas simples: por medio de Ella captamos inmediatamente conceptos simples emanados de la razón misma. En Regulae ad directionem ingenii, sostiene que la intuición no hace referencia al Testimonio de los sentidos, ni al juicio engañoso de la imaginación que opera Sobre cuestiones sin valor, sino que es una representación de la inteligencia Pura tan sumamente clara que no permite duda alguna sobre lo que comprende.

La intuición remite a un contenido simple, pero no exento de relaciones. La Intuición son necesariamente captados como elementos correlacionados, es decir, No en el mismo instante, sino en el transcurrir de la temporalidad. De ahí que La intuición nos lleve de una manera inevitable a la deducción, que consistirán En una serie sucesiva de intuiciones, sustentadas en la memoria.

Deducción


Todo el conocimiento intelectual se despliega, pues, a partir de la Intuición de las naturae simplices. Entre unas y otras, entre unas intuiciones Y otras, aparecen conexiones que la inteligencia descubre y recorre por medio De la deducción. La deducción es una sucesión y conexión de intuiciones de Naturae simplices. Se trata, por tanto, de un movimiento continuo del Pensamiento que percibe con evidencia cada naturaleza simple, pero Separadamente, una tras otra. Es una intuición sucesiva, que permite el Tránsito de una idea a la siguiente. La deducción añade a la noción de Intuición el ser un “paso” de algo a algo en el entendimiento. La intuición nos Ofrece el conocimiento de los principios y la deducción el de las Consecuencias, a las que no se puede llegar de otro modo.

Entre estos dos modos de conocimiento hay que establecer algunos matices. La intuición es un acto de la inteligencia pura y nada tiene que ver con la Percepción sensible. Sus rasgos carácterísticos son la inmediatez y la Atemporalidad. En la intuición no interviene para nada la memoria, que sí es Imprescindible en la deducción. Va intuyendo cada cosa, separadamente, por lo Que requiere de la memoria como soporte y de ella toma, en cierto modo, su Certeza. Frente a la intuición, la deducción es sucesiva o temporal.

Las ideas


Para Descartes los elementos constitutivos del pensamiento son las ideas. De modo genérico, este concepto se refiere a todo lo que hay en la mente, tanto Las sensaciones como los objetos de la memoria, de la imaginación, los del Pensamiento e incluso las emociones. De todos modos, en sus obras identifica Más las ideas con los contenidos mentales que tienen la capacidad de Representar cosas que con otros contenidos mentales como los actos de voluntad O las pasiones. Descartes distingue tres clases de ideas:

a) Adventicias o adquiridas. Provienen de nuestra experiencia externa, por Lo que su validez depende de la problemática existencia de la realidad Extramental. Descartes en el Discurso del Método argumenta que desde la Infancia hemos adquirido numerosos prejuicios, y es necesario eliminarlos Previamente si queremos llegar a la verdad y a la certeza. De aquí proviene su Insistencia en desligar la razón del predominio de los sentidos y de la imaginación, Excluyendo en su investigación todo elemento procedente de la experiencia Sensible. En este mismo sentido, el filósofo y científico francés Malebranche sostiene En su obra Búsqueda de la verdad que nuestros sentidos son causa de error, y Que si queremos llegar a la verdad debemos prescindir de ellos y confiar tan Sólo en nuestra razón.

b) Facticias o artificiales. Son las que construye la mente a partir de Otras ideas. Su validez, al ser construidas por el propio pensamiento, es Cuestionable.

c) Innatas o naturales. Son las que el pensamiento posee en sí mismo. No Provienen de los sentidos ni han sido producidas por nosotros, sino que Proceden de Dios, no en cuanto que Dios las infunda directamente en nuestro Entendimiento, sino en sentido virtual, en cuanto es el autor de nuestra Naturaleza, y surgen de manera natural, inmediata y espontánea en el Pensamiento. Son evidentes, intuitivas y verdaderas porque proceden de Dios.

Este planteamiento innatista es común en filósofos racionalistas. Es el Caso de Spinoza al establecer que las únicas ideas claras y distintas son las Adecuadas. Por ello, la finalidad del método spinoziano consiste en depurar Nuestros conocimientos para descubrir la concatenación rigurosa que existe Entre las ideas, ascendiendo hasta llegar a la primera idea, que es la del Ser Perfecto. Según Malebranche las ideas no las poseemos en nosotros mismos, sino Que tenemos que buscar su origen en Dios. Piensa que las ideas no son innatas, Sino que se encuentran fuera de nosotros.

ESTRUCTURA DE LA REALIDAD. TEORÍA DE LAS TRES SUSTANCIAS


La sustancia


Hay tantas clases de sustancias como de ideas claras y distintas que Podamos concebir en la mente: a) una sustancia creada, que piensa, pero no es Perfecta ni infinita: el alma humana, la sustancia pensante b) una sustancia Increada, que piensa y es independiente, perfecta e infinita: Dios, c) una Sustancia creada, finita, extensa, que no piensa, ni es independiente, ni Infinita: la materia. La sustancia es el sujeto inmediato de cualquier atributo Del que tengamos una idea real. Cada una de las tres sustancias tiene un Atributo esencial: Dios, Ser Perfecto; Alma, pensamiento, y Mundo, extensión.

Por otro lado, los modos son modificaciones que afecta primariamente a los Atributos y, por medio de éstos, a la sustancia. La extensión tiene dos modos: Figura y movimiento. Los modos pueden cambiar, pero no la sustancia.

Dios (Sustancia Infinita)


Entre las ideas innatas, Descartes descubre la idea de infinito, que Identifica con la idea de Dios. Esta idea no es una adventicia, pues no tenemos Experiencia directa de Dios. Tampoco es facticia, dado que la noción de finitud Presupone la idea de infinitud. Por consiguiente, solo puede ser innata.

Argumentos sobre La existencia de Dios


Descartes pretende establecer sobre bases sólidas la certeza de la Existencia de realidades exteriores: la del mundo y la de Dios. Haciendo uso de Un estilo eminentemente racionalista, propone que dado que la idea de Dios es Innata podemos conocerla con independencia de nuestros sentidos, llegando Incluso a afirmar que es más seguro y fiable el conocimiento de Dios y el alma Que el que tenemos de las cosas materiales.

Para Descartes conocer la esencia de Dios es difícil para aquellas personas Que están acostumbradas a utilizar sólo la sensación como vía de conocimiento. Esta modalidad de conocimiento consiste en formar una imagen de aquello que se Conoce, y, por tanto, sólo es aplicable a las cosas materiales y se corresponde Con el principio escolástico de que no hay nada en el intelecto que no haya Estado antes en los sentidos. Dios es una sustancia infinita, eterna, Inmutable, independiente, omnisciente. Es un ser que piensa y que tiene en sí Mismo todas las perfecciones. Es la primera idea, que no es causada ni necesita De otra idea para ser explicada, mientras que todas las demás ideas si lo son y Se explican por la idea de Dios. Dios es la Suprema Realidad, en la cual el Cogito y el sum se identifican con la máxima perfección.

Las pruebas cartesianas de la existencia de Dios no se basan en el ser, Como las que habían establecido algunos escolásticos en la Edad Media, sino que Parte del supuesto de que poseemos la idea innata, clara, distinta y objetiva De Dios, es decir, de lo perfecto e infinito. La idea de lo infinito es anterior, Lógicamente, a la de lo finito, que es secundaria. Así, la idea de Dios es la Más clara y distinta. Pero teniendo en cuenta el orden de evidencia, la primera Es la del cogito, ergo sum, sigue después la de lo perfecto e infinito y, por último, la de extensión.

Entre los procedimientos utilizados por Descartes hay que destacar:

A)El argumento basado en la causalidad

La idea como realidad objetiva requiere una causa real proporcionada. La Idea de un ser infinito requiere una causa infinita. Esta idea ha sido causada En mí por un ser infinito; luego, el ser infinito existe. Spinoza sostiene que La idea de un ser perfecto sería intrínsecamente contradictoria si no incluyera La existencia necesaria.

b)El argumento ontológico de San Anselmo se basa en que la Sola noción de la esencia de Dios basta para probar su existencia. Se trata de Un argumento que debemos pensarlo invariablemente como existente, porque en Caso contrario no lo podríamos entender como lo máximo pensable.

No podemos concebir la idea o la naturaleza de una cosa sin concebir al Mismo tiempo sus propiedades esenciales. Además, en la idea objetiva de cada Cosa está contenida la existencia, porque no podemos concebir nada sino bajo la Forma de una cosa que existe. Pero con una diferencia: en la idea de las cosas Limitadas e imperfectas sólo se contiene la existencia posible o contingente, Mientras que la idea Dios implica la existencia perfecta y necesaria. La idea De lo perfecto e infinito implica la existencia necesaria, porque la idea de Una cosa no existente no sería la idea de lo perfecto e infinito. Hubo algunos Filósofos de su época, como Pierre Gassendi y Pascal que rechazaron el Argumento. Posteriormente, Kant planteó una crítica definitiva al sostener que La “existencia” no es un predicado real que pueda añadirse a las cualidades del Concepto.

En esta misma línea, Leibniz argumenta sobre la necesidad de completar el Argumento ontológico. Plantea que no es suficiente con que tengamos una idea de Un ser absolutamente perfecto, sino que hay que añadir que ese ser debe ser Posible. El argumente es: Si Dios es posible, existe necesariamente. Sólo Dios Posee el privilegio de que basta que sea posible para que tenga que existir. Y Como nada puede oponerse a la posibilidad de lo que no tiene límites, ni Negación, ni contradicción, esto es suficiente para que conozcamos a priori la Existencia de Dios.  

Nuestras ideas, como entidades reales que proceden de Dios, en todo aquello En lo que son claras y distintas, sólo pueden ser verdaderas. En definitiva, Dios es un ser absolutamente trascendente. No está sometido a nada, ni siquiera A ninguna verdad. Esto está en la línea del voluntarismo teológico: Dios es el Creador todopoderoso de las verdades, defendido entre otros por Duns Scoto Su Filosofía es una síntesis del aristotelismo de los dominicos31 y el agustinismo De los franciscanos  y Ockham.

Mundo (Sustancia Extensa, cuerpo)


Una vez establecida la evidencia de una verdad absolutamente cierta, la Cuestión que se plantea es la demostración de una realidad extramental, Exterior al pensamiento. En efecto, aunque yo lo piense, tal vez el mundo no Exista en realidad; lo único cierto es que yo pienso que el mundo existe.

Descartes parte de un axioma para deducir a partir de él otras verdades Evidentes. Desde el cogito no se puede llegar al mundo exterior. Como Respuesta, Descartes apela a algo distinto al yo y al mundo exterior, superior A ambos, para que garantice que el mundo exterior existe, y que lo que no es Pensamiento también es real. Este ser es Dios. Así, las certezas físicas, como La existencia del mundo exterior, se fundamentan en la certeza metafísica, Estableciendo una relación de necesidad independientemente de todo hecho. Partiendo De la existencia de Dios Descartes se propone elaborar una teoría del mundo Físico, deducíéndola a partir de la idea clara y distinta de extensión. La Naturaleza de este concepto la explica Descartes en la quinta parte del Discurso del Método y en el capítulo VI de las Meditaciones metafísicas.

Descartes sólo debería poder afirmar la “realidad” de su idea clara y Distinta en el orden interno, psicológico. Pero una vez en posesión del segundo Criterio de la veracidad divina, se decide a intentar una “demostración” de la Existencia del mundo material y la los caracteres y propiedades de la materia Corpórea. De este modo, Descartes analiza su idea de materia, y va excluyendo De ella todas sus propiedades, hasta llegar a la extensión, de la cual Considera no poder prescindir sin destruir el concepto mismo de materia. Concluye Que la extensión es el atributo esencial de la materia. La res extensa, la Materia, tiene como propiedad esencial el ser divisible en partes.

El espacio carece de límites, pues es continuo y no existe el vacío. Pero El espacio no es infinito sino indefinido, mientras que lo indefinido carece de Límites en relación con el concepto de extensión del que forma parte. Todo lo Corpóreo se reduce a magnitud, entendida como suma de unidades, toda magnitud Es reducible a extensión. Esto, implica que todo movimiento de una partícula Material no necesita ni acepta principio alguno de explicación que no sea Mecánico.

La noción de “cuerpo” proviene de nuestro propio cuerpo o de las Impresiones que recibimos de otros elementos materiales exteriores. Todas las Cualidades de los cuerpos cambian con el paso del tiempo. Pero hay una que Siempre permanece inalterable, y es su volumen o extensión. Así como el Pensamiento es la esencia del alma, la extensión es el atributo esencial de la Materia. De ella dependen todas las demás propiedades. Las cualidades sensibles Se dividen en primarias y secundarias. Las primeras son objetivas y se hallan Realmente en la materia.

En cambio, las segundas son puramente subjetivas y producidas por la acción Mecánica del movimiento de los cuerpos. La contemplación de la idea clara y Distinta de extensión puede bastar para fundamentar las deducciones de la Geometría, pero no es suficiente para afirmar la existencia de un mundo Material fuera de nosotros. En este sentido se pone en juego el criterio de la Veracidad divina: Dios es la garantía de que la idea de extensión se Corresponda con la existencia de la realidad extramental.

Alma (Sustancia Pensante)


La principal certeza es la existencia del yo pensante. La evidencia de esta Idea no sólo implica la certeza de mi existencia, sino también la cualidad esencial Del ser: el pensamiento. El alma es una sustancia pensante, es decir, el sujeto Inmediato de todos los atributos que de ella podamos concebir. El término “pensamiento” tiene en Descartes un sentido amplio, pues abarca toda actividad De conciencia: el entender, el querer, el imaginar, el sentir, son modos del Atributo fundamental del pensamiento.

El argumento sobre la existencia del alma es el siguiente: Todo cuanto Puede sustraerse a la idea de una cosa, permaneciendo intacta su esencia, no Pertenece a la esencia de esa cosa. Puedo concebir la esencia del alma Prescindiendo de mi cuerpo. Pero no puedo concebirla si prescindo de mi Facultad de pensar. Por lo tanto, el pensamiento es la esencia del alma. En el Alma el pensamiento y la existencia se identifican. En contra de este Planteamiento, el racionalista Malebranche piensa que la única idea clara es la De extensión.

El alma piensa siempre en virtud de sus ideas innatas, de modo que se conoce A sí misma, sin necesidad de conocer su propio cuerpo. Cuerpo y alma se Distinguen realmente como dos sustancias distintas, y por consiguiente dos Realidades que pueden concebirse y existir la una sin la otra, son realmente Distintas. El alma es simple e indivisible, pero tiene varias facultades Distintas, sin menoscabo de su unidad: sensibilidad, sentido común, memoria, Imaginación, entendimiento, y voluntad. No obstante, las facultades más Carácterísticas del alma son el entendimiento y la voluntad. En cuanto al Cuerpo, Descarte lo concibe como una máquina regida por las leyes generales de La mecánica. El cuerpo tiene vida, pero no pensamiento. Tampoco siente, porque La sensación es un modo del pensamiento, Descartes  se  encuentra  ante  Una  dificultad: explicar el Problema de su uníón. Para resolver este

dilema recurre a unos agentes intermediarios entre alma y cuerpo: los espíritus Vitales y a la vez argumenta que el nexo de interacción entre cuerpo y alma es la Glándula pineal.

El problema que tiene que afrontar Descartes, como consecuencia de todo Esto, es la relación entre ambas sustancias. Este es el mismo problema que en Su momento tuvo que afrontar Platón. Pero para Descartes el problema es aún Mayor por dos razones. Primero, porque la separación que establece es más Radical al concebir alma y cuerpo como dos sustancias diferentes e Irreductibles entre sí, pues poseen atributos distintos: el pensamiento y la Extensión. En segundo lugar, porque es plenamente consciente de la relación Entre ambas.

En consonancia con este planteamiento, debemos tratar, por último, la Relación entre las pasiones y la razón, calificada por Descartes como “combate”. En su Tratado sobre las Pasiones las define como percepciones o Sentimientos que hay en nosotros y que pueden afectar indirectamente al alma Sin tener su origen en ella. Al alma sólo le corresponde el pensamiento, Mientras que la vida y el movimiento son propios del cuerpo.

En este aspecto Descartes trata el tema, típicamente estoico, del Autodominio, del autocontrol. Las pasiones no son negativas en sí mismas, y por Tanto no se trata de enfrentarse a ellas, sino que a lo que hay que hacer Frente es a la fuerza ciega con que tratan de arrastrar la voluntad, sin dejar Lugar para la reflexión sensata. La tarea del alma en relación con las pasiones Consiste, pues, en someterlas y ordenarlas conforme al dictamen de la razón. La Dignidad y el mérito del hombre, su grandeza, consisten en el dominio de la Fuerza ciega de sus pasiones, de modo que una vez conseguido el dominio de las Pasiones podremos vivir conforme a la recta razón.

Comparación Con Otro Autor

Crítica al Racionalismo cartesiano (Ortega y Gasset)


El Racionalismo moderno representa una visión general del mundo y del Conocimiento ordenada, racional, geométrica y estable, basada en el método Cartesiano o el modelo geométrico leibniziano, en la claridad y sustancialidad De las ideas y acompañada, en el terreno de las artes, por el “clasicismo”; mientras Que el Empirismo representa una visión del mundo dinámica, cambiante, Interesada por la utilidad del saber acompañada a su vez en el mundo del arte Por el “Barroco”, de carácterísticas opuestas al clasicismo.

Lo que el Racionalismo añade al justo ejercicio de la razón es una Presuposición caprichosa: creer que las cosas se comportan como las ideas, y Una peculiar ceguera: no querer ver las irracionalidades que conlleva el uso Puro de la razón. Los racionalistas no admiten la existencia de zonas de Irracionalidad, de ámbitos de la realidad opacos a la razón. Por el contrario, Están convencidos de que la realidad puede ser aprehendida desde el uso Dogmático y exclusivo de la razón. Esta ceguera del Racionalismo tiene su génesis En el poder de la razón.

La gran confusión del Racionalismo es que intenta transmutar la realidad en Oro imaginario de lo que “debe ser”. El Racionalismo tiende a invertir la Función del entendimiento, incitándole para que construya ideales sobre ellas. El idealista alemán Fichte sostiene que el papel de la razón no es conocer lo Real, sino “crear modelos” interpretativos sobre la realidad. La crítica Orteguiana al Racionalismo en su versión cartesiana se puede concretar en dos Fases: inicialmente, la que se refiere al sujeto del pensamiento y, en segundo Lugar, la que hace referencia a la relación con el objeto del pensamiento.

Ortega reformula la proposición cartesiana «pienso, luego existo» Por esta otra: «el pensamiento existe, luego yo existo». Ortega Considera que junto al pensamiento tienen que darse necesariamente tanto un Sujeto pensante como un objeto pensado. El pensamiento involucraría tres Momentos: el acto mismo de pensar un sujeto de ese pensar y un objeto del mismo. Sin embargo, el Racionalismo no consigue liberarse de las categorías cósmicas, Y particularmente de la noción clásica del ser, que es su noción ingenua. Esto Lleva a Descartes a realizar una deducción no válida, partiendo del puro acto Pensante hasta concluir en la afirmación de un sujeto de ese acto, de un yo Interpretado como sustancia o cosa.

La conclusión de este primer momento de la crítica es que al sustancializar El sujeto, Descartes lo ubica más allá del pensamiento, transformándolo en un Ente exterior, cósmico. Un ente que no consiste en ser pensado ni en pensarse a Sí mismo, perdiendo de tal modo su interioridad, no dándose ya el ser a sí Mismo.

El problema es que Descartes, como un antiguo o un medieval, sigue Utilizando las “categorías cósmicas” y la concepción sustancialista de la Realidad, la comprensión del ser como ser inmóvil, invariable. Y en este sentido, Descartes no se contenta con afirmar la existencia del pensamiento, cree Necesario suponer que debe encontrarse una cosa, una unidad estática. De este Modo concluye que el yo es una cosa que piensa, la “res cogitans”. Pero, objeta Ortega, nadie ha tenido jamás una intuición de dicha sustancia. Evidentemente, La existencia del pensamiento es indudable, pero la existencia de esa realidad Oculta y estática es un mero supuesto, una hipótesis.

El planteamiento cartesiano lleva al descubrimiento de que para el Conocimiento no hay otro dato indubitable que el pensar mismo, porque de Ninguna otra realidad cabe expresar que es suficiente con que yo la piense para Que exista.

El segundo gran error del Racionalismo en su versión cartesiana es que Reduce el mundo, las cosas a “contenidos de conciencia”. El idealismo toma la Realidad exterior y la pone dentro de la mente. Como consecuencia de su visión Sustancialista de la realidad, de su creencia de que si algo es real tiene que Ser independiente, para el idealismo la realidad tiene que tener el carácter de Realidad independiente y en ese sentido absoluta, y si la realidad no está Fuera de mí debe estar en mí. Fuera no puede estar, como lo muestra la duda Metódica, luego tiene que estar dentro de  Mí en la forma de contenido mental.

Pero a Ortega la expresión “contenido de conciencia” le parece absurda, un Contrasentido. La tesis según la cual las cosas son contenidos de conciencia, Contenidos de la mente, es algo tan absurdo como la noción de “cuadrado Redondo”. Y esta tesis es absurda porque le parece imposible que los rasgos que Les corresponden a los objetos de mi pensamiento le puedan corresponder a mi Pensamiento.

Descartes en su afán por alcanzar una verdad indudable y al exigir la Vuelta hacia la mente para la fundamentación absoluta del conocimiento, Descubre el ámbito de la conciencia, el mundo de la subjetividad. Pero plegarse Hacia uno mismo tiene sus consecuencias. Una de ellas, tal vez la más Importante, es la del carácter problemático que presenta el mundo como realidad Independiente. La conciencia o subjetividad es como un receptáculo en el que Existen o están presentes las cosas del mundo. El problema es que el idealismo Subraya el papel del sujeto y concibe la realidad como un simple contenido de conciencia.

La tesis idealista tiene que superarse necesariamente. El idealismo acierta Cuando muestra que la realidad depende de la subjetividad, pero se equivoca Cuando considera que es una parte de ella, que la realidad está dentro de la Subjetividad. El mundo, la realidad, no está ni dentro ni fuera de nuestro Pensamiento, sino junto al pensamiento, formando una totalidad inseparable. Las Cosas agotan su ser en aparecerme a mí. A su vez, sin la cosa que veo mi ver no Existiría, es decir no existiría yo. Es cierto que no podemos salir de nosotros Mismos y alcanzar un mundo independiente, pero para encontrar un mundo no Necesitamos salir de nosotros mismos, lo encontramos junto a nosotros.

Como conclusión a lo anteriormente expuesto, podemos Destacar que, frente a esta interpretación cartesiana de la subjetividad, Ortega señala que la nota carácterística del pensamiento es la “inquietud”: el Pensamiento no es una realidad estática, es un ser activo, es hacerse Continuamente a sí mismo. El pensamiento tiene realidad, ser, cuando yo lo Pienso, cuando lo hago, lo ejecuto. De este modo, es absolutamente Imprescindible superar esta concepción sustancialista de la realidad, y con Ella de la subjetividad: el ser estático tiene que ser sustituido por un ser Dinámico, inmerso no en la razón pura, sino en la dinámica de la razón vital e Histórica

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