Platón y la Teoría de las Ideas
El autor del texto es Platón, filósofo ateniense del siglo V-IV a. C. Vivió la democracia, su decadencia y su ruina, a lo que asistió con horror y de la que se apartó después de haber condenado injustamente a muerte a Sócrates, su maestro. Por ello, Platón se alejó de la vida política y se dedicó a reflexionar sobre los problemas de la polis y a encontrar el modelo de perfección del hombre y del Estado. Frente al relativismo de los sofistas, y siguiendo a su maestro Sócrates, defendió el universalismo y la doctrina del intelectualismo moral.
La clave de su filosofía es la Teoría de las Ideas, que, siguiendo a Parménides, descansa en una doctrina racionalista del conocimiento que defiende que el conocimiento ha de versar sobre lo universal, y en un idealismo objetivo sobre la realidad que defiende la existencia de un mundo eterno, inmaterial, inmutable y universal: el de las Ideas o esencias de las cosas (la verdadera realidad). Influido por el pensamiento pitagórico, defendió un dualismo antropológico.
La Alegoría de la Caverna
- Hay que comparar la región revelada por la vista con la vivienda-prisión y la luz del fuego con el poder del sol.
- Hay que comparar la salida al exterior de la caverna con la ascensión del alma al mundo inteligible.
- En el mundo inteligible lo último que se contempla y con dificultad es la Idea de Bien, que es la causa de todo lo recto y bello.
- La Idea de Bien es la que engendra la luz y al señor de esta en el ámbito visible, y la soberana y productora de verdad y conocimiento en el ámbito inteligible.
- Es necesario contemplar la Idea de Bien para poder obrar con sabiduría tanto en lo privado como en lo público.
Platón comienza comparando la vivienda-prisión con el mundo “revelado por la vista”, esto es, con el mundo material, cambiante y mutable del que nos informan los sentidos, en tanto que el ascenso del prisionero al exterior de la caverna representa el ascenso a ese otro mundo, el de las Ideas, el mundo inteligible, inmaterial, eterno e inmutable, accesible solo a la Razón y que para Platón es la auténtica realidad. Desde el punto de vista del conocimiento, ese ascenso representa el paso de la doxa (opinión) a la episteme (ciencia).
Vemos cómo el dualismo ontológico de Platón se corresponde con un dualismo epistemológico. El verdadero conocimiento implica, pues, la ascensión del alma (para Platón, principio de conocimiento racional) de la ignorancia y el no-ser hasta el verdadero conocimiento y la auténtica realidad (el ser, las Ideas, Formas o esencias).
Kant y el Idealismo Trascendental
Kant (1724-1804) es un filósofo alemán con el que la Ilustración llega a su culminación. El ser humano constituyó la cuestión fundamental de su filosofía. Como ilustrado, Kant quiere sacar a la humanidad de su minoría de edad y considera que la tarea principal de la filosofía consiste en conseguir la emancipación humana en todos los frentes. Para ello, considera necesario un examen crítico de la razón, desde la propia razón. Su teoría del conocimiento representa una síntesis original entre el racionalismo y el empirismo, denominada Idealismo Trascendental. En el ámbito de la Razón Práctica, elaboró una teoría ética formal y deontológica capaz, en su opinión, de fundar una moral universalmente válida, basada en la voluntad libre y racional.
- El hombre, y en general todo ser racional, existe como fin en sí mismo, no solo como medio.
- Todos los objetos de las inclinaciones tienen solo un valor condicionado, pues si no hubiera inclinaciones, el objeto de estas carecería de valor.
- El deseo general de todo ser racional debe ser el librarse enteramente de dichas inclinaciones.
- Los seres irracionales tienen un valor meramente relativo, como medios, y por eso se llaman cosas.
- Los seres racionales, en tanto que personas, son fines en sí mismos y, por tanto, objeto de respeto y no de capricho.
Este texto gira en torno al concepto del ser humano como fin en sí mismo, el concepto clave de la segunda formulación del Imperativo categórico. A diferencia de las cosas (seres irracionales), que pueden considerarse como simples medios y cuyo valor es solo relativo, las personas (cualquier ser racional) tienen valor absoluto en sí mismas.
Nietzsche y la Crítica a la Cultura Occidental
Nietzsche (1844-1900) vive en la segunda mitad del siglo XIX, marcada en lo cultural por el Romanticismo y el Positivismo, y en lo político por los nacionalismos y el socialismo. Influido por el pensamiento de Schopenhauer y su concepto de “voluntad”, se opondrá al modelo de racionalidad científica del positivismo y, desde un vitalismo radical, llevará a cabo una crítica demoledora de la cultura occidental en todas sus manifestaciones (moral, religión y filosofía). A través de su método genealógico, denuncia que lo que la conciencia occidental oculta detrás de sus valores morales es una actitud ante la vida antivital y nihilista.
Las Tres Metamorfosis del Espíritu
- Hay tres transformaciones del espíritu: el espíritu se convierte en camello, el camello en león y el león en niño.
- La primera transformación del espíritu, la que corresponde a la figura del camello: el que se arrodilla, el que se humilla, el que carga con la carga más pesada de todas (simboliza el momento de aceptación de la moral cristiano-platónica).
- La segunda transformación del espíritu: el león que quiere conquistar su libertad cambiando el “tú debes” por el “yo quiero”, un “no santo frente al deber”.
- Aunque el león conquista la libertad, aún no es capaz de crear nuevos valores.
- Tercera metamorfosis del espíritu: el león tiene que transformarse en niño, en inocencia, olvido, nuevo comienzo, juego… “un santo decir sí”.
El niño simboliza al superhombre. Es el hombre en el que la voluntad de poder se revela con su auténtica fuerza creadora; es el creador de nuevos valores.
Contexto Histórico de la Filosofía
El Origen: Del Mito al Logos
La filosofía nace en Jonia en los inicios del siglo VI a. C. como una nueva forma de pensamiento que sustituye las explicaciones mítico-religiosas por explicaciones racionales (“paso del mito al logos”). Se distinguen varios períodos: presocrático, clásico y helenístico. El pensamiento antiguo se enfrentó a dos grandes problemas: el problema de la naturaleza y el cambio (arjé), y el problema del hombre y de un orden social justo.
La Edad Moderna
La Edad Moderna (1492-1789) determina el paso del teocentrismo al antropocentrismo. Se caracteriza por una confianza absoluta en la capacidad de la razón, que aspira a ser autónoma. La filosofía moderna se asienta sobre la subjetividad y la pregunta por el conocimiento, su origen, límites y validez, dividiéndose principalmente en:
- Racionalismo: La razón como única fuente fiable de conocimiento.
- Empirismo: La experiencia como origen y límite del conocimiento.
Filosofía Contemporánea
Por filosofía contemporánea entendemos la filosofía de los siglos XIX y XX. Tras la filosofía crítica de Kant, surge el idealismo alemán (Hegel) y el positivismo (Comte), que exhorta a la filosofía a centrarse exclusivamente en los hechos concretos. En la segunda mitad del siglo XIX destacan figuras como Marx, Nietzsche, Freud y Ortega y Gasset, seguidos por el desarrollo del historicismo, el pragmatismo y la fenomenología.
