Teorías del Contrato Social y Sistemas de Organización Política

1. El Estado según Aristóteles

Aristóteles se ocupa de aclararnos cómo funciona realmente la sociedad. Comienza por reconocer la existencia de muchas formas de gobierno diferentes. Estas maneras de organizar la convivencia son justas cuando buscan el bien común. En cambio, son injustas porque no ejercen el poder en beneficio de todos, sino solo de unos pocos.

Formas de gobierno justas

Existen tres formas de gobierno justas:

  • La monarquía: el mando está a cargo de un único individuo.
  • La aristocracia: el gobierno depende de un grupo de personas.
  • La democracia: el poder reside en la mayoría del pueblo.

La corrupción de los sistemas políticos

Estas tres formas de gobierno también se pueden corromper:

  • La tiranía aparece como corrupción de la monarquía cuando el rey se interesa por su beneficio individual y no por el bien del pueblo.
  • La oligarquía es la degeneración de la aristocracia cuando el gobierno beneficia solo a sus intereses de grupo.
  • La demagogia es el resultado de un sistema democrático corrupto en el que las mayorías abusan de su poder y no respetan a las minorías.

1.3. Utopía y distopía

Tomás Moro fue el autor de un libro titulado Utopía.

Una utopía es la descripción de un mundo inexistente en el que la sociedad está organizada de manera modélica e ideal.

Por el contrario, la distopía consiste en mostrar el escenario de pesadilla en el que podría llegar a convertirse nuestra convivencia si no se corrigen ciertos errores sociales y políticos.

1.4. Teorías del contrato social

Según la teoría del contrato social, la sociedad no es natural, sino que es producto de un acuerdo. Las teorías del contrato social adquirieron gran importancia durante los siglos XVII y XVIII. En esta época surgieron diversas interpretaciones acerca del origen de la sociedad, que se distinguían por su particular visión sobre el estado de naturaleza y sobre el pacto social.

1. Teoría de Hobbes

Thomas Hobbes (autor del contrato de sumisión y de la famosa frase «Homo homini lupus est») consideraba que el ser humano en estado de naturaleza es egoísta y vive en guerra con los demás hombres por su supervivencia. En estas condiciones, la vida humana es precaria, breve, solitaria e insegura. Por eso surgió la necesidad de superar esta situación mediante un acuerdo que garantizase la paz y la tranquilidad de las personas.

El pacto social fue posible cuando todos los individuos renunciaron a la guerra de unos contra otros y aceptaron someterse a un único poder supremo capaz de poner fin a la continua inseguridad del estado de naturaleza. Hobbes comparó el poder del Estado con el Leviatán, un monstruo horrible que se menciona en la Biblia y cuyo nombre sirve de título para su obra más famosa.

El soberano está por encima de las leyes porque él es quien posee el poder absoluto. Si no es capaz de imponer la paz social, es justo que sea depuesto y sustituido por otro gobernante más eficaz.

2. Teoría de Locke

John Locke (defensor del contrato liberal) creía que el ser humano está dotado de una serie de derechos que son válidos incluso en el estado de naturaleza. Sin embargo, en dicho estado, estos derechos no siempre eran respetados. Por eso fue necesario establecer un acuerdo para organizar la vida en común.

Este contrato (que fue el primero en defender la separación de poderes en ejecutivo, legislativo y federativo) implica delegar el poder en unos representantes que deben ejercerlo al servicio del bien común. Si los gobernantes incumplen el pacto, los ciudadanos tienen derecho a destituir al gobierno.

3. Teoría de Rousseau

Jean-Jacques Rousseau pensaba que el ser humano en su estado de naturaleza era bondadoso y feliz. Lamentablemente, con la creación de la sociedad apareció la propiedad privada, que hizo surgir la envidia y la codicia, originando el enfrentamiento entre los seres humanos. Para remediar esta situación, sería necesario refundar la sociedad estableciendo un pacto social adecuado para que triunfe la justicia.

El contrato social debe servir para que el poder se oriente por la voluntad general, que persigue el bien del pueblo en su conjunto. La teoría de Rousseau sirve para fundamentar la legitimidad de un sistema político democrático en el que la soberanía esté en manos del pueblo.

4. Teoría de Kant

Immanuel Kant pensaba que los hombres tienen, por un lado, una sociabilidad natural, pero por otro, una tendencia al egoísmo y el enfrentamiento. Kant se refiere a esta paradójica situación hablando de la «insociable sociabilidad humana». Para organizar esta difícil convivencia, el hombre ha de regirse por principios universales de la razón, que deben ser el fundamento de las leyes.

Cada cual solo se somete a las leyes que libremente ha aceptado. La sociedad se convierte de este modo en el ámbito de la autonomía y la participación de los ciudadanos, a la vez que es una garantía para el uso de la libertad individual.

1.5. Liberalismo, anarquismo y totalitarismo

  1. Absolutismo: el rey dispone de todo el poder del Estado y ejerce personalmente la soberanía.
  2. Liberalismo: es una doctrina política que afirma la libertad e independencia del individuo frente al poder del Estado. Para los liberales, el poder estatal debe estar sometido a límites y controles estrictos.
  3. Anarquismo: critica el modo en que el Estado oprime a los individuos y defiende la necesidad de organizar la sociedad prescindiendo de la estructura estatal.
  4. Totalitarismo: sistema político en el que el Estado ejerce un poder ilimitado sobre todos los ámbitos de la vida, sin respetar la libertad individual.
  5. Comunismo: teoría política que aspiraba a liberar a los seres humanos de la explotación capitalista. Sostiene que es necesario acabar con la propiedad privada y con el sistema de clases sociales.

1.6. La democracia

La palabra democracia proviene de los términos griegos demos (‘pueblo’) y kratos (‘poder’). Es un sistema de organización social en el cual el pueblo tiene el poder.

Democracia directa en la antigüedad

A diferencia de lo que ocurría en otras ciudades donde gobernaban reyes o nobles, en la antigua Atenas las decisiones políticas más importantes se adoptaban mediante votación en una asamblea abierta. El único requisito para participar era ser ciudadano (hombre libre, mayor de edad e hijo de padres atenienses). Este sistema era una democracia directa.

Democracia representativa moderna

Tras una larga etapa de extinción, el sistema democrático reapareció a finales del siglo XVIII. Los modernos Estados nacionales, debido a su extenso territorio y numerosa población, se gobiernan mediante una democracia representativa.

En este sistema, los ciudadanos participan de manera indirecta a través de elecciones, donde eligen a representantes que actúan en su nombre. Estos representantes se reúnen en el Parlamento para deliberar y elaborar leyes. En España, el Parlamento (Cortes Generales) está formado por dos cámaras: el Congreso de los Diputados (cámara baja) y el Senado (cámara alta).

1.7. Los derechos humanos

Un derecho es algo que nos corresponde por el simple hecho de ser personas y que podemos exigir. Entre los más importantes destacan el derecho a la vida, a la libertad, a la integridad física, a la no discriminación, al voto, a la educación y a la salud.

Características de los derechos humanos

  • Universales: pertenecen a todas las personas por igual.
  • Inalienables: no se puede renunciar a ellos ni cederlos.
  • Imprescriptibles: nunca desaparecen ni caducan.
  • Inviolables: nadie puede quitárnoslos legalmente.

El reconocimiento definitivo de estos derechos se produjo en 1948, cuando la Organización de Naciones Unidas los recogió en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Lamentablemente, hoy en día todavía no se respetan en muchos países.

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