Nietzsche

1-Introducción: Nietzsche, filósofo de la segunda mitad del Siglo XIX, realizó la crítica más radical que en Occidente se ha hecho a la cultura establecida tanto en filosofía como en ciencia, religión, moral etc. Su pensamiento es contrario a todo tipo de racionalidad. A su filosofía se la conoce como la “filosofía del martillo” porque estaba dispuesta a destruir toda la tradición europea en el ámbito del conocimiento. Criticando el triunfo de lo apolíneo que ha traído el desarrollo de un ser humano débil, resentido y odiador. Es por esto que nos resalta que el mayor error de Platón fue inventarse otro mundo (mundo de las ideas) y decirnos que era el verdadero, mientras que él niega su existencia, afirmando que el único mundo verdadero es en el que habitamos (mundo sensible)  y defendiendo las cualidades de la vida:
Cambiante, perecedera, caótica… Su total rebeldía contra el sistema se denota incluso en su manera de escribir, usando aforismos, pensamientos cortos en los que no tienen porqué seguir una linealidad o conexión entre sí.

2-La crítica a la filosofía y a la ciencia como discursos contrarios a la vida

Nietzsche no cree que el concepto racional sea la mejor manera de atrapar lo real, pues el ser es cambio y devenir (como había mantenido Heráclito). Pensar es un proceso de olvido que nos aleja  de la experiencia originaria, reducida a los conceptos de la razón.
La meta de la filosofía occidental es hacer ese olvido completo, por ello Nietzsche afirma que la razón mantiene una lucha con la vida,  desvalorizando el mundo material, pues su esencia es el dualismo que da más importancia al mundo “verdadero” de la razón que no existe. Siendo esto una crítica al cristianismo, heredero de Platón, que llega hasta Kant, el cual no fue capaz de aceptar las consecuencias de renunciar al mundo nouménico después de reducir nuestro conocimiento a lo dado en la experiencia. Nietzsche, identifica con un modo de tiranía y fanatismo a la razón y el ideal de racionalidad, por lo que defiende que el error del discurso socrático es creerse verdadero,


introduciendo en la cultura griega la unidireccionalidad (monoteísmo) que no tenía. Toda esta crítica a la filosofía de Sócrates y Platón la realiza N. En su obra “El nacimiento de la tragedia griega” ,donde contrapone a Dionisio, Dios de la vida, del vino, del éxtasis…, frente a Apolo, Dios de la verdad, de la palabra, de la razón,…

La ciencia moderna, aunque rescata  la experiencia, trata de ignorar el componente cualitativo y desigual de estas fuerzas, buscando su reducción a las matemáticas y la igualación del mundo, siendo esta otra heredera de Platón.

Ante esto Nietzsche reivindica la sensorialidad, pues si lo sensible es apariencia todo lo que existe es apariencia, siendo el mundo una ficción vacía y por ello, hay que inventarse otro que no lo sea.

-4. La crítica a la noción de verdad y a los presupuestos metafísicos del lenguaje ??

Nietzsche rompe con el marco de análisis, pues no se trata de que la razón sea impotente para conocer, sino de que no hay nada que conocer. El ser es sólo ficción. Esto es lo que se ha llamado Nihilismo ontológico (el ser está vacío). La exactitud no es posible, porque la realidad no es exacta. Por eso dice Nietzsche que no hay grados de verdad (no hay discursos más verdaderos que otros), pero sí de mentira. Lo que hace que un discurso sea más o menos mentiroso es justamente su pretensión de ser verdadero, el no reconocer su carácter ficticio (discursos dogmáticos), criticando el fetichismo del lenguaje o de la fe en gramática que tiene un papel nocivo en nuestra tradición.

-5. La crítica a la moral y al cristianismo: la decadencia de Occidente

La crítica al cristianismo de Nietzsche se basa en que es una religión que se ha dedicado a negar la vida, con su negación sistemática de los sentidos y los instintos. La base filosófica de esta moral occidental es el platonismo, sirviéndose  del mundo de las ideas para establecer el más allá, el cielo. Además, introduce el concepto de pecado que “es un crimen contra la vida”,


ya que el cristianismo considera pecado todo todos los valores y placeres vitales. Dice Nietzsche, que éstas son invenciones de la propia incapacidad para disfrutar de la propia vida, negando el cuerpo, la sensibilidad y la vida misma. De aquí que diga que la moral es fruto del resentimiento: aquellos que son incapaces de ejercer una moral noble, se defienden creando una moral de débiles negadora de la vida y se la imponen a los fuertes como venganza. Esto ha llevado a la decadencia de Occidente, por lo que urge una transmutación de todos los valores. La razón dogmática, ha impuesto una sola dirección para la conciencia, porque se cree que existe un único sentido superior al ser humano (monoteísmo). Sin embargo, la pluralidad de perspectivas (el politeísmo) siempre ha prefigurado un espíritu libre y múltiple para el ser humano, con fuerza para permitir crear diferentes modos de ver el mundo.

-6. El poder como prueba de validez: la voluntad de poder

Admitido que el mundo es apariencia Nietzsche no quiere extraer la conclusión de que todo vale y propone un criterio: un juicio o discurso es válido si favorece a la vida. La vida es, básicamente, libre creación de un juego de voluntades contrapuestas que se mueven en el ámbito del azar y lo imprevisible, pero no voluntades para querer, sino de poder. Por tanto, la voluntad de poder no es querer tener poder, sino que es desarrollar al máximo el poder que ya se tiene.

La voluntad de poder es el impulso continuo de expansión que rige todo el universo. 

-A nivel físico la voluntad de poder se manifiesta en las diferentes fuerzas que rigen el universo y que lo mantienen en un incesante y caótico movimiento que nunca se equilibra

-A nivel biológico, la vida es pura lucha por la existencia en la que se exhibe la propia vitalidad, fuerza, belleza,…

-A nivel humano todos pretendemos afirmar nuestra voluntad. Hay dos formas de llevar a cabo la voluntad de poder en el ser humano: activa (afirmativa) y reactiva (negativa):


 *Voluntad de poder reactiva (negativa): es el poder de los débiles, la impotencia. No es capaz de afirmarse a sí mismo por lo que acaba afirmándose negando a los demás.

*Voluntad de poder activa (positiva): El sujeto se afirma a sí mismo sin culpas, se expresa sin atender a convenciones o miedos, creando sus propios valores.

Por tanto, los valores y los discursos válidos son aquéllos que favorecen la vida (la voluntad de poder activa), es decir, que contribuye a dar rienda suelta a la voluntad creadora, al poder creador para inventar apariencias diversas.

-7. El Nihilismo

Según Nietzsche, existen dos formas de Nihilismo que dependen de las dos formas de voluntad de poder existentes:

-Nihilismo pasivo (reactivo): es una consecuencia natural de nuestra tradición moral. Nuestra cultura ha generado valores contrarios a la vida desde sus orígenes por lo que se ha ido quedando vacía. La muerte de Dios (el descubrimiento de la pérdida de validez de esos valores supremos) deja al ser humano desorientado e incapaz de crear sus propios valores. El Nihilismo pasivo es un síntoma de la decadencia de nuestra cultura.

-Nihilismo activo: es la destrucción de los valores mentirosos de la cultura occidental.  Todo lo que sosténía el orden de las cosas se manifiesta como falso ya que la vida es inocente, amoral, está más allá del bien y del mal. Los valores son resultado de nuestra valoración, son creación nuestra.

+superhombre: El superhombre, es el ser humano que ha tomado conciencia de la muerte de Dios (de la razón dogmática unidireccional), a pesar de ser superior al ser humano actual, dice Nietzsche, que es un niño inocente que juega con la vida porque ésta es un juego, es capaz de crear valores y dictárselos a sí mismo, aunque previamente el humano a sido camello (tiene que cargar las normas morales y la omnipotencia de Dios) y león


(rompiendo con las normas morales que Dios crea).

El superhombre es aquél que vive sin esconderse en otros mundos donde consolar la angustia por el miedo que pueda generar vivir.

El mundo no avanza en línea recta hacia un fin como pretende el cristianismo y mucho menos progresa como pretende la filosofía o la ciencia, sino que el mundo está constituido por energías que se expresan en fuerzas contrapuestas y que continuamente luchan por expresar su potencial instintivo, pero es inútil buscarle un sentido oculto a esta lucha de voluntades. No existe ninguna estructura racional que pueda servirnos de apoyo.

Lo que ha muerto es el Dios monoteísta de la razón dogmática que obliga a descartar otras razones, otras metáforas, otras maneras de jugar con la vida.

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