La coherencia entre los principios del conocimiento, los instrumentos del conocimiento y el resultado de conocimiento del proceso de conocimiento

2.2. Filosofía y ciencia


Tales de Mileto (630-546 a.C.), al que hemos considerado el primer filósofo, es también el primer astrónomo y matemático; es decir, el primer científico. El caso de Tales no es excepcional. Actualmente, consideraríamos que Pitágoras, Aristóteles o Descartes eran científicos además de filósofos. Durante muchos siglos, no hubo distinción entre la actividad filosófica y la científica, pues en ambos casos: – Son saberes racionales y sistemáticos que pretenden hallar verdades universales sobre el mundo. – Comparten el mismo objeto de estudio. Se plantean preguntas similares: ¿Cuál es el origen del universo? ¿Y su constitución? ¿Cómo surgíó la vida? ¿Por qué somos como somos? ¿Dónde está el límite de lo que podemos conocer? Sin embargo, a partir del Siglo XVI y del nacimiento de la ciencia moderna, tal y como la entendemos actualmente, se produce un gradual alejamiento entre filosofía y ciencia, puesto que las ciencias experimentales adquieren carácterísticas específicas como ésta: – Las leyes y teorías científicas se formulan en lenguaje matemático y deben ser comprobables en la experiencia para ser aceptadas como válidas. A pesar de que ya no puedan identificarse, la relación entre filosofía y ciencia sigue siendo estrecha, pues, al menos, una parte de la filosofía se ocupa de analizar, valorar y cuestionar los métodos, la fiabilidad, los límites de la ciencia y sus implicaciones. Lo veremos en la unidad 4, dedicada al conocimiento científico.

2.3. Filosofía y religión


La relación entre filosofía y religión ha vivido sus altibajos: momentos de profunda conexión y momentos de distanciamiento; pero, a pesar de ello, lo que es indudable es que entre ambas se dan numerosas coincidencias y divergencias.

2.4

Las ramas de la filosofía  –


Metafísica:

Etimológicamente, significa más allá (meta)de la física’ Y designa la parte de la filosofa que se ocupa del ser, es decir, de las propiedades de todo lo que es o existe, independientemente de lo que sea. Esta rama de la filosofía es de las más antiguas y, para muchos, es la carácterística de la actividad filosófica.

-Lógica:

Recibe el nombre del término griego /logos, ‘ razón’,’ palabra’… Y se ocupa de los razonamientos expresados lingüísticamente. Estudia su estructura, su forma y su corrección, y establece cuándo un razonamiento está bien construido y podemos, por tanto, estar seguros de la validez de su conclusión. 

-Epistemología:

También se conoce como teoría del conocimiento y se ocupa de cuestiones como: qué es el conocimiento, tipos y formas de conocimiento, la ciencia, los límites de lo que podemos conocer… 

-Ética:

Esta rama filosófica tiene como objeto los códigos morales; así, analiza nuestras normas morales, su fundamentación, su validez, su universalidad… 

-Estética:

Es la rama de la filosofía interesada por el ade y la belleza en general. Aunque el interés y la reflexión acerca de lo artístico son tan antiguos como el ser humano, como disciplina filosófica, la estética tiene un nacimiento reciente (siglo XVlll). 


3. La filosofía y su historia


Alfred N. Whitehead dijo que toda la filosofía occidental no es más que una nota a pie de página de Platón. Además de poner de relieve la enorme importancia de este pensador griego, esta afirmación refleja un rasgo esencial de la filosofía: todo ya ha sido pensado y, por tanto, reflexionar sobre cualquier tema exige reconocer la aportación que han hecho respecto los grandes pensadores de la humanidad. Por ello, como iréis comprobando a lo largo del libro, para filosofar hay que conocer la historia de la filosofía. Por eso, vamos a repasar brevemente los grandes períodos de la historia de la filosofía, sin olvidar la contribución de las mujeres.

Filosofía moderna


La era moderna se inaugura con el Renacimiento de la cultura grecolatina, pero, sobre todo, con emergencia del humanismo, corriente cultural que reivindica la dignidad y la valía humanas. En este período, además, se produce consecuencia, la Revolución científica y, en el nacimiento de las ciencias empíricas conocemos hoy en día. En este contexto, no es extraño que la filosofía adquiera un marcado interés epistemológico por determinar la posibilidad y los límites del conocimiento. Destacan dos corrientes filosóficas contrapuestas: el Racionalismo y el imperialismo.

Filosofía Contemporánea


A pesar de la diversidad de corrientes y tendencias, si algo caracteriza a la filosofía contemporánea es su talante crítico y su actitud de denuncia y sospecha. Esta actitud es especialmente patente en las corrientes filosóficas que inauguran el Siglo XIX: el marxismo, el psicoanálisis freudiano o el irracionalismo de Nietzsche. Pero también, en cierta medida, en cada una de estas corrientes de la filosofía actual: 

-FENOMENOLOGÍA:

(Edmund Husserl (1859-1938) Max Scheler (1874-1928)) Surge como reacción frente al exagerado cientifismo del siglo XlX. La principal aportación de la fenomenología es situar al sujeto, al yo, en el centro del conocimiento y considerar que la filosofía ha de ser una descripción de la realidad fenoménica, no la física y cuantificable de la ciencia, sino la que se muestra tal y como es a la conciencia.
-NEOPOSITIVISMO Y FILOSOFÍA ANALÍTICA (Bertrand Russell (1872-1970) Ludwig Wittgenstein (1889-1951)) Ambas corrientes se caracterizan por su clara inspiración empirista, por su interés por la ciencia y el conocimiento. Pero, sobre todo, destacan por la importancia atribuida al lenguaje. Según esta corriente, muchos de los problemas filosóficos están causados por una errónea interpretación de éste. Por ello, lo que debe hacer la filosofía es analizar y clarificar el lenguaje.
-EXISTENCIALISMO (Martín Heidegger (1889-1976) Jean-Paúl Sartre (1905-1980)) se desarrolla en un momento histórico de especial crudeza y desarraigo: el período de las dos guerras mundiales, y la tensa guerra fría que las sucedíó. Se caracteriza, sobre todo, por la creencia radical en la libertad y el desamparo del ser humano, así como por la convicción de que su existencia sólo tendrá el sentido que él decida darle.


1. Concepto de ciencia


Para alcanzar esta meta, es necesario que lo que conoce por la experiencia adquiera coherencia. Esto implica la organización de sus conocimientos en un sistema que unifique y permita una visión de conjunto. Esta es la pretensión de la ciencia. Frente a la aceptación ingenua de las explicaciones, frente a un Realismo ingenuo que cree saber lo que son las cosas, la ciencia una más allá del sentido común ingenuo, de acuerdo con un método de investigación, el método científico, adecuado a aquello que pretende investigar que puede ser compartido por la comunidad de científicos. 

4. Ciencias formales, empíricas y humanas


Ya desde antiguo se venía considerando que debían estudiarse de forma distinta los objetos observables y los que no lo son. La ciencia mantiene este convencimiento que da como resultado la existencia de dos tipos de ciencias: las formales y las empíricas’ Dentro de las ciencias empíricas se considera la existencia de un tipo especial de ciencias, en las que el hombre está directamente implicado, las ciencias humanas.


4.1. Ciencias formales


Las ciencias formales se definen como aquellas cuyos enunciados no dicen nada sobre hechos observables y, por lo tanto, la verdad de sus conclusiones depende únicamente de la corrección en el uso de la deducción. Están formadas por cadenas de enunciados que se enlazan mediante un sistema deductivo. Actualmente se considera que únicamente hay dos ciencias formales: lógico y matemática. En ambas ciencias el punto de partida son los axiomas o proposiciones básicas, (Ce ahí que se llamen sistemas axiomáticos). Además de estas proposiciones básicas o axiomas, son necesarios los símbolos y reglas que deben estar definidos para poder operar dentro del sistema. Aplicando las reglas a los axiomas, se deducen teoremas. Estos elementos forman un conjunto delimitado dentro del cual cobran sentido los conocimientos y constituyen un sistema autónomo cerrado sobre sí mismo.

4.2. Las ciencias naturales y humanas


La carac1erística fundamental de las ciencias empíricas está en que sus afirmaciones se refieren a hechos que acaecen en el mundo y son observables ‘ Las ciencias empíricas tratan de explicar los hechos y de establecer leyes y teorías que permitan predecir lo que ocurrirá en determinadas circunstancias. Necesariamente han de partir de la observación y es precisamente esto lo que determina su campo de acción: se pueden aplicar a todo lo observable. Por un lado observamos fenómenos naturales y por otro el resultado de acciones humanas. Son distintos tipos de hechos que se han considerado irreductibles, pues se supone que mientras que en la naturaleza impera la causalidad en los hechos en 1os que interviene el hombre existe la intencionalidad. Hoy día, sin embargo, con la aplicación de las leyes estadísticas esta distinción no es tan clara. A pesar de esto se sigue hablando de ciencias naturales y de ciencias humanas. Los distintos ámbitos de investigación imponen unas condiciones que determinan, a su vez, el método que se ha de aplicar.

La explicación inductiva
La explicación inductiva consiste en admitir que a partir de determinados casos particulares se pueden obtener enunciados generales y, por lo tanto, descubrir las leyes que rigen el comportamiento de los objetos. Se trata, como ya apuntaba Aristóteles, de un tipo de razonamiento que va de lo particular a lo general.



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