Fundamentos Filosóficos del Estado: Teorías, Evolución y Modelos Políticos

LOS FUNDAMENTOS FILOSÓFICOS DEL ESTADO

9.1 La filosofía política

El término política, en la antigua Grecia, significaba el arte de vivir en sociedad. La filosofía política es la rama de la filosofía que estudia cómo se organiza esta vida en sociedad. Una de sus tareas principales consiste en formular juicios de valor sobre el carácter aceptable o inaceptable de las ideas políticas.

La sociabilidad humana

La tendencia a vivir en sociedad se ha bautizado con el nombre de sociabilidad y consiste básicamente en la inclinación a vivir compartiendo con otros individuos de la misma especie, no solo un territorio común, sino la responsabilidad y el trabajo de garantizar la supervivencia de cada miembro.

La cuestión que se discute es si la sociabilidad humana es natural o interesada:

  • Sociabilidad por interés: Autores como Thomas Hobbes o Freud mantienen que el hombre no es un ser social por naturaleza, sino por interés. El hombre, por su forma de ser, no se siente inclinado a relacionarse y cooperar con otros; al contrario, es un ser egoísta que ve en los otros o bien a posibles rivales en la satisfacción de sus deseos, o bien un medio para satisfacerlos.
  • Sociabilidad por naturaleza: Para autores como Aristóteles o Erich Fromm, el ser humano es por naturaleza incompleto y, por tanto, está necesitado de los demás. Así pues, el vivir en comunidad es una necesidad esencial en el hombre que no supone una limitación a sus impulsos, sino una forma que permite, precisamente, su desarrollo.

Concepto de Estado

Debemos a Maquiavelo la primera utilización de este término en el ámbito de la filosofía política. Desde entonces, se entiende que el Estado es una forma de organización política caracterizada por un poder permanente e indiscutible en un territorio concreto; poder que, a pesar de ser ejercido desde distintas instituciones, es único y exclusivo. Además, es soberano y es el encargado de mantener la estabilidad y el orden.

Para concretar y calificar la noción de Estado que manejamos, vamos a ver algunos rasgos que se le atribuyen:

  • Tiene poder territorial: El poder del Estado se extiende a todo el territorio que delimitan sus fronteras. Cualquier persona u organización que actúe en su territorio queda sometida a sus normas.
  • Es soberano: Es el máximo soberano dentro de su territorio, pues tiene la autoridad suprema. Las demás asociaciones de esa comunidad han de funcionar dentro de lo autorizado; en caso contrario, pueden ser sancionadas o anuladas.
  • Es el encargado de mantener el orden: Debe hacer cumplir y respetar la ley para evitar los conflictos y asegurar la estabilidad y la paz social.

Teorías acerca del origen del Estado

  • El Estado no es necesario: Postura defendida por un movimiento político que se conoce como anarquismo. Los anarquistas consideran que el Estado es el instrumento de los poderosos para oprimir al pueblo, de manera que unos pocos se hagan con la riqueza de todos. El principio básico del anarquismo proviene de considerar al ser humano bueno por naturaleza, de manera que en una comunidad libre e igualitaria el Estado no sería necesario.
  • El Estado es necesario: El Estado es imprescindible básicamente por dos razones:
    • Limita y controla los brotes de violencia que puedan darse. La competitividad, la rivalidad y la agresividad son naturales. Por ello, el Estado se presenta como el único capaz de evitar que estas tensiones y conflictos hagan peligrar la estabilidad social.
    • Es la única instancia que promueve el bien común. Los individuos están tan preocupados por conseguir sus propios objetivos que hacen imprescindible una institución que se ocupe del interés general.

Algunas de las teorías que defienden la necesidad del Estado se conocen como teorías contractualistas y tienen como objetivo explicar el origen de la sociedad y el Estado. Consideran que el Estado es el fruto de un pacto o contrato que todos los individuos firman para constituir un gobierno que organice la convivencia común. Al momento previo al contrato lo llamaron estado de naturaleza, que es lo que debía pasar cuando aún no había Estado.

Las formas del Estado

  • Estado autoritario: El poder se ejerce con una autoridad sin límites y sin someterse a ningún tipo de control. No existe separación de poderes, no se elige a los gobernantes ni se puede expresar disconformidad.
  • Estado de derecho: Está regulado por las leyes. En un Estado de derecho, la autoridad estatal está sometida al dominio de la ley. El poder político no puede ejercerse arbitrariamente, sino que debe hacerse dentro de los límites del ordenamiento legal. El objetivo es proteger los derechos individuales frente a los abusos que pueda cometer el propio Estado. Los rasgos característicos son:
    • La Constitución: Es la ley máxima que regula y estructura el funcionamiento de un Estado de derecho. Es un texto donde se recogen los principios fundamentales en los que se basa el Estado.
    • La división de poderes: Montesquieu diferenció tres tipos de poderes (legislativo, ejecutivo y judicial) que debían recaer en tres manos distintas e independientes. La idea es evitar un poder autoritario.
  • Estado social de derecho: Se basa en la convicción de que el reconocimiento legal de las libertades individuales es indispensable, pero insuficiente. Debe subsanar las deficiencias y desigualdades que genera el propio sistema. Para hacer efectivas muchas de las libertades individuales, es preciso asegurar también una mínima igualdad social entre los ciudadanos. La función principal del Estado ya no se reduce a proteger y velar por los derechos individuales, sino que se le reconoce una labor fundamental en el ámbito social, promoviendo el bienestar material y la seguridad económica.

9.2 Concepciones del Estado

El origen de la democracia

La democracia llegó a Atenas entre los siglos VI y V a.C. La democracia ateniense era una democracia directa, pues los ciudadanos participaban, sin intermediarios ni representantes, en la legislación y el gobierno. Sin embargo, este sistema tenía algunas deficiencias:

  • Por una parte, los derechos y privilegios democráticos estaban restringidos a una cuarta parte de la población. Ni las mujeres, ni los metecos, ni los esclavos tenían derecho a voto.
  • Por otra parte, como algunos pensadores denunciaron, existía el problema de la influenciabilidad del pueblo. La opinión de la mayoría podía ser fácilmente manipulada por los demagogos, capaces de imponer su voluntad mediante engaños y trucos retóricos.

El pensamiento liberal y la sociedad capitalista

El liberalismo parte de la idea de que es el individuo y sus derechos quienes ocupan la centralidad de la escena política. Por tanto, el Estado debe garantizar un marco legal que proteja los derechos individuales, vele por el libre intercambio y respete las reglas de la competencia económica. El Estado liberal se convierte en el defensor de las libertades civiles y la libertad de mercado.

Adam Smith defiende la no intervención del Estado en la economía, pues el bienestar y la riqueza de una sociedad dependen de:

  • El egoísmo individual o interés propio: El consumidor está dispuesto a pagar lo mínimo y el productor a ganar lo máximo; por lo tanto, el interés de cada uno hace que lleguen a un acuerdo justo.
  • La ley de la oferta y la demanda: Actúa como regulador del mercado. A mucha demanda y poca oferta, precios más caros; a menos demanda y más oferta, precios más bajos.
  • La división y mecanización del proceso productivo: Con una mayor productividad los costes bajan y el producto puede venderse más barato o dejar mayores beneficios.

El concepto de la mano invisible se utiliza para justificar que, en la economía de libre mercado, es el interés o egoísmo de los productores y consumidores lo que produce el mayor bienestar social y la máxima riqueza.

El análisis marxista

La teoría marxista surge como una oposición natural al liberalismo y al capitalismo salvaje. Marx defiende que «el motor de la historia es la lucha de clases», lo que significa que en todas las sociedades siempre han existido clases dominadas (explotadas) y clases dominantes (explotadoras). Los explotados acaban tomando conciencia de su situación, se rebelan y terminan provocando la sustitución del sistema económico.

La preocupación de Marx es acabar con la explotación del hombre por el hombre. En la sociedad capitalista, el ser humano es considerado como un simple animal de trabajo al servicio de la producción. El individuo se convierte en una mercancía más, pues su trabajo solo le sirve para cubrir sus necesidades animales en vez de realizarse como hombre, produciéndose así su alienación. Según Marx, la transformación social siempre comienza por un cambio en el modelo económico debido a las contradicciones internas del sistema.

9.3 El pensamiento utópico

El término utopía literalmente significa «no lugar» y designa una localización inexistente o imposible de encontrar. En general, podemos definir una utopía como un Estado imaginario que reúne todas las perfecciones y hace posible una existencia feliz porque en él reinan la paz y la justicia. Estas han servido para orientar reformas, valorar sociedades, criticar injusticias o dar esperanza en una sociedad mejor.

Las utopías renacentistas

Durante el Renacimiento se produjo un florecimiento espectacular del género utópico, debido a los grandes cambios sociales y económicos de la época.

Características comunes

Muchos pensadores reaccionaron frente a la cruda realidad de su tiempo reivindicando una racionalización de la organización social y económica. De esta confianza en la capacidad racional para mejorar la sociedad surgen los modelos utópicos renacentistas.

Utopía de Tomás Moro

La obra Utopía se divide en dos partes: la primera supone una aguda crítica a la sociedad de la época; la segunda es la descripción de una isla donde sus habitantes han logrado construir una comunidad justa y feliz. El secreto de Utopía se debe a una organización política fundada racionalmente, en la que destaca la abolición de la propiedad privada, considerada la causa de todos los males.

La ausencia de propiedad privada comporta que prevalezca el interés común frente a la ambición personal. Existe una estricta organización jerárquica basada en la capacidad y méritos (similar a la república platónica), compatible con la total igualdad económica y social, pues todos disfrutan de los mismos bienes comunes.

Distopías

Por distopías entendemos la descripción de una sociedad futura en la que se han desarrollado exageradamente algunos de los rasgos sobrevalorados en la civilización actual. En estos relatos futuristas, el ser humano se halla ante un mundo con aparentes adelantos, pero que esconde una realidad opresiva. Ambas, utopía y distopía, comparten la función de criticar una sociedad centrada en valores superficiales.

  • Aldous Huxley: En su novela Un mundo feliz, describe una sociedad destinada a conseguir la máxima felicidad artificial de sus miembros para asegurar la estabilidad del Estado. Se moldea a los individuos mediante sofisticados adelantos tecnológicos y manipulación desde antes del nacimiento.
  • George Orwell: En su obra (1984), la distopía se caracteriza por la preeminencia del Estado sobre el todo. Esta supremacía se alcanza mediante técnicas sofisticadas de control y opresión. La policía del pensamiento elimina cualquier disensión, y la propaganda se utiliza masivamente para difundir la figura del líder absoluto.

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