Fundamentos del Pensamiento de Platón: Términos y Conceptos Clave

Conceptos Fundamentales de la Filosofía de Platón

Alma (Psiqué)

ALMA: Primigeniamente, el término griego psiqué (anima en latín) representaba aquel principio que informa el cuerpo y le da vida y movimiento. Platón adoptó las ideas órficas y pitagóricas y las refinó. Para Platón, si algo es esencialmente el hombre, es su alma y no su cuerpo. Existe un alma por cada hombre. El alma, al contrario que el cuerpo, es una realidad eterna e inmortal cuyo lugar original es el Mundo de las Ideas. A dicho lugar ha de regresar tras un proceso de purificación mediante el cual se libera del cuerpo que la retiene como una prisión.

Según Platón, el alma tiene tres tendencias:

  • Concupiscible
  • Irascible
  • Racional

Cuando la tendencia racional, ayudada por la irascible, domine a la concupiscible, el alma se habrá purificado, podrá desprenderse del cuerpo y regresar al Mundo de las Ideas.

El Bien

BIEN: Se trata de la Idea suprema del mundo suprasensible, inteligible, o Mundo de las Ideas; por tanto, para Platón es la más eterna, más simple y más perfecta de todas las ideas. Posee existencia objetiva. Ella es causa y modelo del resto de todas las demás ideas; por consiguiente, indirectamente también lo es de todos los objetos del mundo sensible. Es la más difícil de conocer, solo es accesible mediante la noesis o intelección. No es comunicable según la Carta VII de Platón. Según la etapa de Platón, todas las ideas participan (méthexis) de ella o la imitan (mimesis). Todo tiene por finalidad (teleiosis) la Idea de Bien: incluso el hombre, incluso las polis.

Doxa (Opinión)

DOXA (OPINIÓN): Grado de conocimiento del que carecemos de certeza objetiva (no podemos demostrar su verdad). Para Platón, se trata del grado más inferior de conocimiento, aquel que se origina a través de los sentidos al percibir las realidades materiales, en el que las formas (ideas) se encuentran mezcladas de materia, que es siempre cambiante e imposibilita el verdadero conocimiento. En la analogía de la línea dividida, Platón distingue en la opinión dos subtipos:

  1. Eikasia (conjetura): Es el grado más bajo; se obtiene al contemplar, a través de los sentidos, copias o imitaciones de los objetos (la foto de un ornitorrinco, por ejemplo).
  2. Pistis (creencia): Se obtiene al contemplar directamente los objetos materiales (al mismo ornitorrinco de la foto anterior), siendo un grado un poco más perfecto que el anterior.

Episteme (Ciencia)

EPISTEME (CIENCIA): Grado de conocimiento del que poseemos certeza objetiva. Para Platón, se trata del grado superior de conocimiento, aquel que se origina a través de la razón y que no percibe las realidades materiales, sino las mismas formas (ideas), que no sufren cambios y que hacen posible un verdadero conocimiento. En la analogía de la línea dividida, Platón distingue en la ciencia dos subtipos:

  • Dianoia (razonamiento): Es el grado más bajo. Consiste en el estudio de las ideas matemáticas. Son inmutables, perfectas y simples, pero para su mejor comprensión las estudia mediante una representación sensible.
  • Noesis (intelección o dialéctica): Es el mayor grado de conocimiento, pues mediante él se consigue contemplar las ideas mismas, así como su organización jerárquica presidida por la Idea de Bien.

Idea (Eidos)

IDEA: En griego idea y eidos, cuya raíz significa «ver», es la forma o aspecto visible de un objeto. En general, lo que concebimos con la mente, el objeto mental, ya sea en forma de percepción, de pensamiento o de juicio. Para Platón, eidos, además de significar «característica común a varias cosas» y hasta «concepto», significa ante todo forma inteligible y modelo de las cosas visibles; es eterno e inmutable, simple y perfecto. Residen en el Mundo de las Ideas, por lo que tienen existencia objetiva. También le da el nombre de «verdadera realidad». En numerosos pasajes, Platón considera a las ideas como causa de la realidad sensible, ya sea mediante participación (méthexis) o imitación (mimesis); y en cualquiera de los otros dos casos: finalidad (teleiosis).

Justicia

JUSTICIA: La justicia consiste en la virtud de dar a cada uno lo que le corresponde, ni más ni menos. Platón considera a la justicia como la virtud fundamental y surge del equilibrio o armonía entre las tres tendencias del alma y también del equilibrio de las tres clases sociales en las que se debería dividir toda sociedad.

El hombre es justo y armonioso cuando cada parte de su alma hace lo que le es propio: la parte racional, siendo prudente, debe dominar a la irascible, que deberá ser valerosa, y juntas dominar a la concupiscible, para que actúe con templanza. La sociedad es justa cuando cada clase social hace lo que le corresponde: los reyes filósofos, siendo prudentes, deben dominar a los guardianes, que deberán ser valerosos, y juntos dominar a los productores, para que actúen con templanza.

Mundo Inteligible

MUNDO INTELIGIBLE: Para Platón, se trata del mundo constituido por aquellas realidades que no se pueden captar a través de los sentidos, sino que solo pueden ser aprehendidas por el intelecto (nous). Las realidades que lo componen son eternas, simples y perfectas; reciben el nombre de ideas o de formas. Estas ideas son realidades objetivas, es decir, existen fuera de la mente de los hombres. Es un mundo jerárquico a cuya cabeza está la Idea de Bien. Salvando las distancias, es el mundo que describía Parménides de Elea. De este mundo es posible obtener verdadero conocimiento (episteme). El Mundo Inteligible es el modelo que usa un Demiurgo para dar forma (idea, eidos) al mundo sensible. Su relación con el mundo material es explicada de diferentes formas a lo largo de la evolución del pensamiento de Platón: participación (méthexis), imitación (mimesis) y finalidad (teleiosis).

Mundo Sensible

MUNDO SENSIBLE: Para Platón, se trata del mundo constituido por aquellas realidades que se captan a través de los sentidos. Las realidades que lo componen son efímeras, compuestas e imperfectas; en definitiva, están formadas por materia. Carecen de verdadero ser por estar en constante devenir. Es el mundo del constante fluir que describía Heráclito de Éfeso. De este mundo no es posible obtener verdadero conocimiento (episteme), tan solo opinión (doxa). El mundo sensible es moldeado (no creado) por un Demiurgo teniendo por modelo las formas eternas, simples y perfectas del Mundo de las Ideas. Su relación con el mundo inteligible es explicada mediante la participación (méthexis), imitación (mimesis) y finalidad (teleiosis).

Razón

RAZÓN: Una de las dos fuentes de conocimiento que usa el discurso racional. Platón representa a la razón mediante el auriga en la alegoría del carro alado del Fedro, y distingue en ella una doble función:

  1. La discursiva (diánoia): Consiste en derivar conclusiones a partir de premisas tal y como lo hacen la geometría y las matemáticas. Es necesario dominar esta para empezar a usar la razón intuitiva.
  2. La intuitiva (nous): Es la captación directa mediante el pensamiento, la aprehensión inmediata de lo verdadero, intuición, contemplación. Al ser inmediato (sin mediación), toda demostración a través de las premisas es innecesaria.

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