El Problema de Dios en Santo Tomás de Aquino
Tomás de Aquino sostiene que la fe y la razón son dos caminos separados para llegar a las mismas verdades; sin embargo, si surge una contradicción, la fe tiene prioridad, ya que es verdad revelada. La fe nos aporta un conocimiento perfecto sobre el amor y la justicia, a los que no podemos llegar solo con la razón. El conocimiento que proporciona la razón no es perfecto y no llega a comprender a Dios en su totalidad, sino solo como motor inmóvil, ser perfecto y necesario.
Tomás distingue tres tipos de verdades:
- Accesibles solo por la razón.
- Accesibles solo por la fe.
- Los preámbulos de la fe, con tres certezas: la inmortalidad del alma, la existencia de Dios y las leyes.
Crítica al Argumento Ontológico y las Vías a Posteriori
Tomás propone varios argumentos para justificar la existencia de Dios y critica cualquier argumento que intente explicarla mediante puros conceptos, sin basarse en los sentidos. En este sentido, critica el argumento ontológico de San Anselmo, el cual sostiene que a Dios, al ser el ente más perfecto, no le puede faltar nada y, por lo tanto, existe. Tomás critica esto porque Anselmo considera a Dios mediante su concepto, es decir, por lo que pensamos de Él; sin embargo, saber lo que significa el concepto de Dios no nos indica nada de su existencia real. Por ello, para demostrar la existencia de Dios no podemos quedarnos atrapados en el concepto, sino que debemos argumentar a través de argumentos a posteriori, es decir, razonamientos que proceden desde la existencia del efecto hacia la causa.
Las Cinco Vías de Santo Tomás
Tomás propone cinco vías para justificar la existencia de Dios:
- La vía del movimiento: Si todo se mueve, es movido por otro; debe existir un motor inmóvil, que es Dios.
- La vía de la causalidad: Dios es la primera causa incausada.
- La vía de la contingencia: Todos los seres son contingentes y podrían no ser; por tanto, dependemos de Dios como ser necesario.
- La vía de la perfección: Dios es el grado más perfecto y el ser humano es imagen y semejanza de Él.
- La vía del orden del mundo: Si en el mundo hay orden, debe existir una inteligencia que lo haya ordenado; este es Dios.
Todos estos argumentos parten de la existencia de cierto efecto y, desde ahí, concluyen la existencia de su causa.
Problema del Conocimiento y la Realidad
Tomás establece una distinción fundamental entre Dios (único, ser necesario y causa de sí mismo) y el universo (contingente). Para cualquier ser contingente, distingue entre la esencia (quidditas) y la existencia (esse). La esencia es la definición universal de un ser, no depende de nada y nunca cambia; mientras tanto, la existencia es el hecho de ser o no ser del ente en cuestión, y dependerá del acto creador de alguien. Con esta distinción, podemos conocer el concepto de algo (esencia) y desconocer si existe, y viceversa. En el caso de Dios, su esencia implica su existencia, ya que Dios es el ser necesario.
Jerarquía de los Seres y la Abstracción
Para Tomás, la esencia se define como potencia al ser y admite diversos grados de perfección según el número de potencias posibles:
- Sustancias angélicas: Su esencia es la más próxima a Dios y la más perfecta; son seres puramente racionales, inmateriales e inmortales.
- El ser humano: Como animal racional, posee facultades para pensar, sentir y moverse.
- Animales irracionales: Pueden moverse y sentir, pero no pensar.
- Las plantas: Solo pueden alimentarse y crecer.
- Materia inerte: Posee la esencia menos perfecta, ya que no puede actuar, solo padecer.
En cuanto a la relación entre fe y razón, Tomás reitera que son caminos separados. La fe aporta un conocimiento perfecto (amor, justicia), mientras que la razón es imperfecta y solo alcanza algunas características divinas. Los preámbulos de la fe son certezas a las que se puede llegar por ambas vías (inmortalidad del alma, existencia de Dios, leyes).
El Proceso del Conocimiento
El conocimiento consiste en un proceso de abstracción progresiva con dos facultades:
- La sensibilidad: Actúa mediante la imaginación.
- El entendimiento: Se divide en agente (abstrae características generales de las imágenes mentales) y posible (aplica los conceptos).
Todo conocimiento comienza en la sensibilidad, formando una imagen mental de lo percibido; luego, el entendimiento agente extrae las características generales y el entendimiento posible forma el concepto universal o esencia. El entendimiento humano es limitado y finito, pues no capta la cosa en un solo acto, sino paso a paso. En cambio, Dios conoce todo en un solo acto eterno. Para Tomás, la verdad es la adecuación entre el entendimiento y la cosa, distinguiendo entre verdades cambiantes de objetos materiales y verdades necesarias y universales.
Problema del Ser Humano
Tomás define al ser humano como un compuesto de alma y cuerpo. El cuerpo es la parte sintiente, mientras que el alma es la parte intelectiva y principio de movimiento. Reformando la teoría hilemórfica, vincula el cuerpo a la materia y el alma a la forma, la cual es incorruptible e inmortal. Distingue dos tipos de materia:
- Materia común: La base biológica compartida.
- Materia asignada (materia signata): Las cualidades individuales de cada uno.
Esto demuestra la individualidad del alma, pues al estar unida a un cuerpo con materia asignada, adquiere una identidad que permanece tras la muerte. Siguiendo a Aristóteles, el alma tiene tres funciones:
- Vegetativa: Nutrición y reproducción (compartida con plantas y animales).
- Sensitiva: Sensación y movimiento (compartida con animales).
- Racional: Pensamiento y razonamiento (compartida solo con los ángeles).
Problema Ético: La Ley Natural
Al igual que Aristóteles, Tomás considera que el fin del ser humano es la felicidad, que consiste en la búsqueda del conocimiento a través de la vida contemplativa (contemplación de Dios o salvación). Para alcanzarla, se debe cumplir la ley natural, conocida por la sindéresis (inclinación natural al bien implantada por Dios). La ley eterna es la razón con la que Dios gobierna el cosmos, y la ley natural es la participación humana en ella.
Preceptos de la Ley Natural
- Obligación sustancial: No impedir la vida (conservación del ser).
- Obligación animal: Mantener la especie (procreación y crianza).
- Obligación racional: Búsqueda del conocimiento y la salvación.
El ser humano posee voluntad libre y puede elegir entre la virtud o el pecado. El mal es la resistencia a la sindéresis. Tomás divide las virtudes en:
- Virtudes teologales: Fe, esperanza y caridad.
- Virtudes morales: Fortaleza, templanza, prudencia y justicia.
Problema Político: La Ley Positiva
Tomás afirma que el ser humano es un ser social y político por naturaleza. La salvación no se logra individualmente, sino en sociedad, buscando el bien común. Para ello se crean las leyes humanas o Ley Positiva. Estas no pueden contradecir la ley natural, ya que la autoridad del monarca procede de Dios. Si hay contradicción, existe el derecho a la resistencia, pues la Iglesia tiene primacía sobre el Estado.
Siguiendo a Aristóteles, acepta tres formas positivas de gobierno (monarquía, aristocracia y democracia) y tres negativas (tiranía, oligarquía y demagogia), dependiendo de si buscan el bien común o el interés particular. La mejor forma para Tomás es la forma mixta, donde el máximo responsable es uno solo (monarquía), pero sometido a control y elegido por asamblea, dirigiendo siempre al pueblo hacia el bien común.
