José Ortega y Gasset: La Circunstancia y el Hombre-Masa
José Ortega y Gasset sostiene que cada persona vive dentro de una “circunstancia” histórica y social que influye en su forma de pensar y actuar. Como cada generación nace en un momento distinto, la historia avanza por generaciones de unos quince años, cuyos miembros comparten experiencias y una visión del mundo similar.
Ortega distingue entre relaciones individuales, donde cada persona decide su vida y debe actuar con coherencia, y relaciones sociales, que la conectan con los demás. En este ámbito, critica al “hombre-masa”; es decir, a quienes no piensan por sí mismos y siguen a la mayoría sin valorar el conocimiento ni el esfuerzo.
La Rebelión de las Masas y la Crisis Social
En su obra La rebelión de las masas, explica que la sociedad se divide entre minorías preparadas y la masa, formada por personas promedio que no buscan superarse. En el siglo XX, esta masa empezó a dominar la vida pública, incluyendo la política y la cultura.
Según Ortega, al disfrutar de derechos logrados por generaciones anteriores, la masa se volvió cómoda y dejó de valorar el esfuerzo. El “hombre-masa” exige derechos sin asumir responsabilidades, rechaza aprender y desprecia a quienes saben más, lo que provoca una crisis social al desorganizar la estructura de la sociedad.
Platón: El Estado Ideal y la Justicia
Platón centra su filosofía en la política y, en La República, propone un Estado ideal basado en el conocimiento racional (episteme) que supera la simple opinión (doxa). Platón compara el alma humana con la sociedad: el alma tiene tres partes (racional, irascible y concupiscible) y la justicia se da cuando cada una cumple su función.
Estructura Social y Educación
Del mismo modo, la sociedad se divide en:
- Gobernantes: Representan la parte racional.
- Guardianes: Representan la parte irascible.
- Productores: Representan la parte concupiscible.
Defiende que cada persona debe desempeñar la función acorde a su naturaleza, lo que implica una sociedad desigual según capacidades. La educación es clave y se organiza en dos niveles: uno básico para todos y otro superior para formar a los futuros gobernantes, orientado al conocimiento del Bien.
Propuestas Políticas y Formas de Gobierno
En su Estado ideal, Platón propone:
Igualdad de género en las funciones sociales. Eliminación de la familia entre gobernantes y guardianes. Establecimiento de un sistema de bienes comunes para evitar intereses personales.Aunque su modelo es ideal, Platón reconoce sus dificultades en obras como El Político y Las Leyes, donde adopta posturas más realistas dentro del contexto de la Grecia clásica. Clasifica las formas de gobierno de mejor a peor: aristocracia, timocracia, oligarquía, democracia (que considera degenerada) y tiranía, siendo esta la peor. En conjunto, su propuesta del filósofo-rey es una reflexión sobre política, ética, educación y naturaleza humana que sigue siendo relevante.
San Agustín: La Verdad y la Iluminación Divina
San Agustín entiende el conocimiento como una búsqueda de la verdad que conduce a Dios. Rechaza el escepticismo y afirma que la propia existencia es indudable (“si fallor, sum” o “si me equivoco, existo”), defendiendo que la verdad se encuentra en el interior del ser humano y que también existe una realidad externa.
La Teoría de la Iluminación
Sostiene que las verdades eternas no proceden del alma ni del mundo sensible, sino de Dios. Por ello, el ser humano necesita la iluminación divina para comprenderlas; esta idea afirma que Dios guía la razón hacia la verdad absoluta.
Distingue dos niveles de conocimiento:
- Conocimiento sensible: Es inferior y produce opiniones.
- Conocimiento racional: Dividido en inferior (ciencia, ligada a lo universal en lo temporal) y superior (sabiduría, que alcanza verdades eternas).
Este proceso supone una elevación del alma hacia Dios gracias a la iluminación. Concluye que el conocimiento verdadero depende de la razón iluminada por Dios y de la relación entre fe y razón, que se complementan: la fe guía a la razón y la razón ayuda a comprender la fe, haciendo del conocimiento un proceso tanto intelectual como espiritual.
Descartes: Dualismo, Mecanicismo y Libertad
Descartes afirmará un dualismo según el cual el alma (el cogito) y el cuerpo (la sustancia extensa) mantienen una lucha permanente, siendo dos sustancias diferentes. La relación entre estas dos sustancias se da a través de la glándula pineal, haciendo posible al alma gobernar el cuerpo a través de dicha conexión.
El Ser Humano como Sustancia Pensante
El ser humano es propiamente la sustancia pensante, el cogito, independiente de la sustancia extensa. El cuerpo, como toda la realidad física, actúa como una máquina, tal y como defiende el mecanicismo, y no puede comportarse de forma libre. Sin embargo, el alma (el cogito), que es inmortal, actúa de forma libre y debe gobernar a esa misma máquina.
Con el desarrollo de la perfección del alma se consigue la felicidad. Descartes identifica el desarrollo de la perfección del alma con el desarrollo de la libertad. La libertad se consigue con el dominio y guía de los deseos y pasiones que surgen del cuerpo, cuando el sujeto no se encuentra dominado por la sustancia extensa, sino que gobierna en él su cogito, siendo, por tanto, auténticamente libre.
La Moral Provisional
La libertad es así concebida como la realización por la voluntad de lo que propone el entendimiento como bueno y verdadero. Descartes no construirá un sistema ético completo, sino que defenderá una moral provisional. Como resultado de la duda como método, y mientras se construye una ética indudable y cierta, los seres humanos deberán actuar de forma moderada para actuar moralmente, y de acuerdo a las costumbres y
