El desarrollo de las teorías griegas acerca del universo hasta mediados del siglo V a.C. Nos ofrece la diversidad de teorías opuestas e incompatibles que se oponen entre sí: para unos el principio son los milesios mientras que para otros son los pluralistas.
Para Parménides, el movimiento es imposible, mientas que para Heráclito el universo es movimiento. Este creara una actitud escéptica ante la filosofía de la naturaleza que era incapaz de producir un sistema aceptable para todos. El relativismo, (no hay verdad absoluta) y el escepticismo (si hay verdad absoluta).
las necesidades prácticas de la burguésía democrática, que tendían hacia una nueva manera de formación y educación. Aquel que ahora pretendiera destacar y tener éxito deberá imponerse en las reuniones y asambleas del pueblo. Surge así un nuevo ideal para la formación del individuo, Los hombres que se comprometieron a satisfacer estos deseos se llamaron a sí mismos “maestros de sabiduría” (SOFISTAS)
Tienen en común, dos rasgos: entre sus enseñanzas incluyen un conjunto de disciplinas humanísticas (retórica, política, derecho moral)
Y son los primeros profesionales de la enseñanza
Pero de lo que de la sofística importa es, el espíritu que la anima. Los sofistas insisten en la importancia de los saberes técnicos. Sin embargo, entre las técnicas hay una cuya función es singularmente especial: la técnica de la palabra. Gracias a la retórica, le es posible al individuo triunfar en un régimen en el que los debates y discursos son obligados preliminares de toda discusión política o judicial.
Saber hablar bien se transforma en el medio de alcanzar el poder o destacar entre los ciudadanos, la retórica se presenta como la técnica de la persuasión, la acción psicológica puesta al servicio de todos los oportunismos y de todos los intereses individuales.
El interés de los sofistas dejo de lado las especulaciones naturalistas de los presocráticos, se centraron en los temas que tenían que ver con la ciudad y el gobierno.
Entre las doctrinas ético-políticas figura como la más carácterística su afirmación de que tanto las instituciones políticas como las normas morales vigentes son convencionales.
La filosofía es un conjunto de experiencias de carácter socio-político, la primera, el contacto con otros pueblos y culturas; la segunda, la fundación de colonias por todo el mediterráneo; la tercera, la propia experiencia ateniense de cambios sucesivos de constitución. Los sofistas defendían el carácter convencional de las instituciones políticas y tenían una doble tesis: la falta de unanimidad acerca de lo que es bueno; de otra parte, los sofistas solían establecer una comparación entre las leyes y normas morales vigentes y la naturaleza humana.
¿lo natural en los hombres? Los sofistas, especialmente caliclés y trasímaco deducen que solo hay dos normas naturales de comportamiento: la búsqueda del places y el dominio del mas fuerte. Al ir contra ambas normas, la moral vigente es antinatural
Sócrates fue un personaje perteneciente al ambiente filosófico y cultural de los sofistas, comparte su interés por el hombre y las cuestiones morales, pero se distingue de ellos en tres aspectos:
no cobra por su enseñanza;
su método es por completo distinto al de los sofistas
aporta soluciones radicalmente nuevas a los temas político-morales.
A Sócrates no le satisfacía ese relativismo que los sofistas extendían también al ámbito moral. Para cada uno las palabras “bueno” y “malo”, “justo” e “injusto” poseen significaciones distintas, la comunicación y la posibilidad de entendimiento entre los hombres resultará imposible.
La búsqueda de la definición universal se presenta, pues, como la solución del problema moral y la superación del relativismo
La identificación entre el saber y la virtud se define como intelectualismo moral. Sócrates consideraba que él era un auténtico político. Su técnica filosófica más utilizada era la ironía. Considera que la lealtad a la ciudad y a las leyes que la gobiernan es vital. Sócrates se niega a intentar escapar de la cárcel, contra la ley, a fin de salvar la vida, como su amigo le propone
La muerte de Sócrates es una iniquidad y un crimen cometidos por la ciudad. Sócrates había llevado una vida ejemplar, había defendido a su ciudad cuando estaba en peligro
la cuestión que se planteó Platón y que lo condujo a convertir el problema de la educación de los hombres y la organización de la ciudad en el punto central de su filosofía. Ésta debe darnos la luz que nos permita reconocer dónde está la justicia en la vida privada y en la pública. Es necesario preparar a los hombres para que lleven una vida justa y para que comprendan que una ciudad no será feliz a menos que los filósofos la gobiernen o que los gobernantes se dediquen a la filosofía
