Principios de la Ética y Metafísica: De la Antigüedad a la Filosofía Medieval

El Epicureísmo y la Búsqueda de la Felicidad

El epicureísmo fue fundado por Epicuro, quien estableció la escuela conocida como «El Jardín». La ética epicúrea reconoce la felicidad como el fin o el bien supremo del hombre; es imperativo buscar la felicidad y conseguirla.

La norma básica de la moral consiste en buscar el placer y evitar el dolor, seleccionando los placeres que conviene procurar y evitando los dolores que necesitamos eludir. El verdadero sabio es aquel que puede llegar a ser feliz.

El ser humano vive a menudo en la intranquilidad debido a un triple temor: los dioses, el destino y la muerte. Solo el conocimiento elimina esta intranquilidad; una vez deshechos estos temores, estamos en posibilidades de actuar haciendo el bien.

Conclusión: Sólo el sabio es capaz de tomar buenas decisiones para lograr un placer constructivo.

El Estoicismo: Razón Universal y Virtud

Los estoicos postulan en su teoría ética que el alma humana es parte de la razón universal. El hombre debe actuar según la razón, no solo de forma individual, sino de acuerdo a la razón universal. La naturaleza está regida por una ley natural; si nosotros la alteramos, estamos actuando con irracionalidad, provocando un desequilibrio en nuestro entorno.

En este sistema, la libertad es necesidad, porque consiste en actuar de acuerdo a nuestra naturaleza racional. La felicidad es el fin del hombre y se obtiene mediante la virtud: el dominio de sí mismo y un estado libre de afectos y pasiones, buscando el bien de la humanidad y equilibrando el espíritu.

Aristóteles: Empirismo y Antropología

Aristóteles afirmaba: «Nada hay en la mente que no haya estado antes en los sentidos». Para él, el hombre es una esencia compuesta de cuerpo y alma unidos sustancialmente. El alma es sustancial porque ella informa al cuerpo, el cual actúa como materia prima. El alma es el principio de la vida de todos los seres orgánicos; en la escala de estos seres, el hombre es el superior.

Teoría del Conocimiento

El alma humana es la fuente de las actividades vitales. Se divide en:

  • Conocimiento sensible: Se obtiene a través de los sentidos.
    • Sentidos externos: Tienen como objeto percibir las cualidades sensibles comunes.
    • Sentidos internos: Incluyen el sentido común (captar impresiones comunes), la imaginación (sentir algo sin que sea necesario estar presente) y la memoria (que permite conocer algo como aprendido).
  • Conocimiento intelectual: De carácter universal. El entendimiento realiza abstracciones sobre los datos adquiridos por los sentidos; estos se procesan y quedan únicamente los rasgos esenciales, formándose así los conceptos universales.

Teoría Ética

El fin único del hombre es la felicidad. Toda actividad humana tiene un fin, y el fin que lo mueve necesariamente tiene que ser considerado como un bien para él. Un hombre es feliz cuando llega a ser sabio.

Teoría Hilemórfica y el Cambio

Esta teoría es una explicación y una solución al problema del movimiento que ocurre en los objetos. Se distinguen dos tipos de cambios:

  • Cambio sustancial: Consta de tres pasos:
    • El sujeto del cambio permanece a través del cambio.
    • El elemento que desaparece da lugar al nuevo elemento.
    • El elemento que aparece al iniciarse el cambio.
  • Cambio accidental: El objeto permanece, pero desaparece su estado y aparece otro elemento.

Teoría del Motor Inmóvil

Explica el movimiento de todo cuanto existe. El movimiento general del mundo requiere un motor; este motor tiene que ser el primero de todos (lo que se mueve tiene que ser movido por este). El primer motor es inmóvil y es el que provoca el movimiento. Tiene que ser acto puro, porque todos los seres son mezcla de potencia y acto. Es eterno, no cambia y es perfecto.

Filosofía Medieval: San Agustín y la Verdad

La filosofía medieval presenta una alta influencia cristiana y la creación moral del amor. San Agustín se centró en tres problemas fundamentales: el alma, Dios y la verdad.

Las Verdades y la Realidad Divina

Distinguió entre dos tipos de verdades:

  • Verdades inestables: Recaen sobre hechos sensibles, los cuales son cambiantes.
  • Verdades estables: Se refieren a hechos suprasensibles, como enunciados matemáticos o verdades científicas y filosóficas; son inmutables, necesarias y eternas.

Ambas son verdades lógicas y son verdaderas cuando su contenido está de acuerdo con la realidad extramental. Las ideas, como esencia de todas las cosas, no existen por sí mismas, sino solo en la mente de Dios. Dios es la única realidad necesaria y la perfección misma. El ser auténticamente real es lo verdadero; es decir, la verdad de lo que es, siendo Dios.

Creación y Antropología Agustiniana

El mundo es el universo material creado por Dios desde la nada. Dios no es un ser de tiempo; todo cuanto existe tiene un principio y un fin. El hombre es un alma que se sirve de un cuerpo; por eso el alma tiende hacia Dios, es espiritual e inmortal. En el alma se realiza el conocimiento bajo la premisa: «Cree para que entiendas».

Dios es inmutable (si no, carecería de algo), es necesario (no está sujeto al cambio) y es eterno (el tiempo solo se aplica a los seres cambiantes).

La Ciudad de Dios

Esta obra presenta el escenario del mundo donde el fin de la historia es la manifestación de Dios en el hombre. Dios es el actor principal y el motor de la historia, interviniendo siempre. Se habla de dos ciudades:

  • Ciudad Celestial: Formada por quienes buscan en sus acciones el amor a Dios, a sí mismos y al prójimo.
  • Ciudad Terrestre: Formada por quienes buscan únicamente el logro de su propio provecho.

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