Los indeterminismos
El indeterminismo afirma la verdad de la voluntad. La voluntad humana no está determinada (fijada necesariamente) por una causa ajena (externa) a ella, lo cual sostiene la autonomía moral del ser humano.
Teorías principales
- El dualismo antropológico de Descartes (S. XVII): El ser humano se compone de:
- Sustancia extensa (cuerpo material): determinado mecánicamente por las leyes de la materia.
- Sustancia pensante (alma inmaterial, espíritu): no determinada por las leyes de la materia, por lo tanto, es libre.
Los animales, al no poseer alma, son solo materia; están determinados mecánicamente en su conducta y no son libres. Son máquinas naturales fabricadas por Dios.
- Kant y la concepción antropológica: La razón es la esencia distinta del ser humano.
- Uso teórico: Dirigido al conocimiento del mundo fenoménico (fenómenos sensibles, materia); es la ciencia.
- Uso práctico: Dirigido a la orientación y determinación de la conducta (praxis).
En el mundo de la moralidad y la voluntad, la razón práctica dicta las leyes morales que deben gobernar la conducta. La voluntad debe acatar estas leyes. El deber se conoce a través del imperativo categórico: actúa de tal forma que la máxima de tu acción puedas querer, al mismo tiempo, que se convierta en ley universal. Actuar por deber es actuar moralmente.
La libertad según Kant
- Autonomía moral: Somos libres cuando nuestra voluntad determina nuestra conducta de acuerdo con las leyes emanadas de la razón práctica. Libertad y moralidad coinciden.
- Heteronomía moral: No somos libres cuando la causa de nuestra conducta es externa a nuestra razón práctica (impulsos, deseos, emociones, bienes materiales, fama, éxito). En este caso, no actuamos por deber.
El existencialismo
Corriente filosófica del siglo XX representada principalmente por Jean-Paul Sartre.
Presupuestos fundamentales
- Negación de Dios: No existen normas ni valores trascendentes dados por una divinidad.
- Negación de la naturaleza humana: No hemos sido creados por nada ni por nadie.
- Afirmación de la libertad: Es la única característica de nuestra naturaleza. Es irrenunciable; estamos «condenados a ser libres». No podemos dejar de elegir: al no elegir, hemos elegido no elegir.
La libertad radical
Al no existir fines ni valores preestablecidos, el ser humano está solo y debe crear su propio sentido a través de sus elecciones. La libertad consiste en elegir entre el abanico de posibilidades vitales. Somos responsables de nuestras elecciones y, por tanto, de nuestra propia vida.
- Responsabilidad y compromiso: En cada elección nos jugamos nuestro propio ser, lo que genera una enorme responsabilidad que puede derivar en angustia.
- La angustia: Es el vértigo ante la libertad. Puede llevar a la mala fe, que consiste en delegar nuestras elecciones en otros para evitar la responsabilidad.
- La mala fe: Es una falsa conciencia donde nos autoengañamos afirmando que no somos libres.
- Vida auténtica vs. no auténtica: Sartre recomienda una vida auténtica, fruto de elecciones conscientes, frente a una vida dirigida por otros (sociedad, religión, etc.).
Crítica a Sartre: Se le cuestiona que no discrimina entre el bien y el mal, otorgándoles el mismo valor si son elegidos con autenticidad. Sartre responde que, dado que vivimos con otros, debemos intentar construir un mundo donde sea posible realizar la libertad, la felicidad y la justicia.
Libertad social o civil
Se refiere a la naturaleza y límites del poder que la sociedad puede ejercer legítimamente sobre el individuo.
John Stuart Mill y el liberalismo
El Estado no debe intervenir en la vida privada. La intervención solo está justificada cuando la acción de una persona perjudica a terceros. La tolerancia es un valor social fundamental: la sociedad debe garantizar la máxima libertad individual.
Marx y el marxismo
Para Marx, la libertad es una ilusión sin condiciones materiales (socioeconómicas) justas. La libertad real solo es posible tras acabar con la explotación económica y la desigualdad de clase. Por ello, la igualdad social es prioritaria y requiere la abolición de la propiedad privada de los medios de producción.
