Comentario 1: Por todo lo cual
Biografía
René Descartes fue un filósofo, matemático y científico francés, considerado el padre de la filosofía moderna y principal representante del racionalismo. Vivió en un contexto de crisis del saber, marcado por el declive de la escolástica medieval y el auge de la ciencia moderna. Su objetivo fue encontrar un fundamento absolutamente seguro para el conocimiento, basado exclusivamente en la razón.
Entre sus obras más importantes destacan Discurso del método, donde expone las reglas de su método racional; Meditaciones metafísicas, en las que formula el «cogito, ergo sum» como primera verdad indudable; y los Principios de la filosofía. A través de estas obras, Descartes busca establecer un conocimiento cierto y universal, tomando como modelo las matemáticas.
Idea principal
La idea principal del texto es la formulación del método racional que permite alcanzar un conocimiento verdadero y seguro, inspirado en el modelo matemático. Esto se aprecia cuando Descartes afirma que buscaba «algún otro método que juntase las ventajas de esos tres, excluyendo sus defectos».
Tesis
La tesis del texto es que el conocimiento verdadero solo puede alcanzarse siguiendo un método riguroso compuesto por cuatro reglas fundamentales, que evitan el error y aseguran la certeza. Descartes lo expresa al decir: «creí que me bastarían las cuatro siguientes, supuesto que tuviese una firme y constante resolución de no dejar de observarlas una vez siquiera».
Comentario
En cuanto a las ideas principales, cabe destacar la necesidad de un nuevo método frente a los anteriores; la exposición de las cuatro reglas del método cartesiano; la construcción ordenada del conocimiento desde lo simple a lo complejo; y la superioridad del modelo matemático como ideal de conocimiento.
En el texto, Descartes comienza señalando que la abundancia de leyes o normas no garantiza la verdad, sino que incluso puede favorecer el error, ya que «la multitud de leyes sirve muy a menudo de disculpa a los vicios». Por ello, defiende que es preferible un método breve pero riguroso.
Las cuatro reglas del método
- Regla de la evidencia: no admitir nada como verdadero sin una certeza absoluta. Descartes lo expresa así: «no admitir como verdadero cosa alguna, como no supiese con evidencia que lo es». Con ello busca evitar «la precipitación» y «la prevención», es decir, los prejuicios y los juicios apresurados.
- Regla del análisis: dividir los problemas en sus partes más simples: «dividir cada una de las dificultades que examinare, en cuantas partes fuese posible», para facilitar su comprensión y resolución.
- Regla de la síntesis u orden: razonar de manera progresiva y ordenada: «conducir ordenadamente mis pensamientos, empezando por los objetos más simples y más fáciles de conocer» hasta llegar a los más complejos.
- Regla de la enumeración o revisión: comprobar que no se ha omitido nada: «hacer en todo unos recuentos tan integrales y unas revisiones tan generales para no omitir nada».
Finalmente, Descartes justifica su método tomando como referencia las matemáticas, que le habían mostrado que el conocimiento puede avanzar de manera necesaria y segura: «esas largas series de trabajadas razones muy plausibles y fáciles,…, me habían dado ocasión de imaginar que todas las cosas,…, se siguen unas de otras en igual manera».
Así pues, en conclusión, este texto pertenece al racionalismo moderno, corriente filosófica de la cual Descartes es su principal representante. Su objetivo es fundamentar el conocimiento en la razón, rompiendo con la tradición escolástica. El pensamiento cartesiano influirá en otros racionalistas como Spinoza y Leibniz, quienes también defenderán la razón como fuente principal de conocimiento, aunque desarrollarán sistemas distintos. Frente a ellos, los empiristas como Locke y Hume criticarán la existencia de ideas innatas y sostendrán que el conocimiento procede de la experiencia. Posteriormente, Kant intentará superar esta oposición entre racionalismo y empirismo, reconociendo tanto el papel de la razón como el de la experiencia en el conocimiento.
De este modo, el método cartesiano supone el inicio de la filosofía moderna y un punto de referencia fundamental en la historia del pensamiento filosófico.
Comentario 2: Supongo, pues
Biografía
René Descartes fue un filósofo, matemático y científico francés, considerado el padre de la filosofía moderna y principal representante del racionalismo. Vivió en un contexto de crisis del saber, marcado por el declive de la escolástica medieval y el auge de la ciencia moderna. Además, su objetivo fue encontrar un fundamento absolutamente seguro para el conocimiento, basado exclusivamente en la razón.
Entre sus obras más importantes destacan Discurso del método, donde expone las reglas de su método racional; Meditaciones metafísicas, en las que formula el «cogito, ergo sum» como primera verdad indudable; y los Principios de la filosofía. A través de estas obras, Descartes busca establecer un conocimiento cierto y universal, tomando como modelo las matemáticas.
Idea principal
El tema del texto es el descubrimiento de la primera verdad absolutamente cierta: la existencia del yo como ser pensante, alcanzada tras aplicar la duda metódica. Desde el inicio del texto, Descartes supone que todo puede ser falso, afirmando que «todas las cosas que veo son falsas» y que incluso el cuerpo, los sentidos y el mundo exterior pueden ser «ficciones de mi espíritu».
Tesis
La tesis del texto es que, aunque se dude de todo, no se puede dudar de la propia existencia mientras se piensa, lo que se expresa en la famosa afirmación «yo soy, yo existo», que es «necesariamente verdadera, mientras la estoy pronunciando o concibiendo en mi espíritu».
Comentario
Para llegar a esta conclusión, Descartes lleva la duda hasta el extremo. Primero duda de los sentidos y del mundo exterior, después de su propio cuerpo y, finalmente, introduce la hipótesis del genio maligno, un ser «muy poderoso y astuto» que podría engañarle constantemente. Sin embargo, incluso suponiendo ese engaño total, Descartes afirma que no puede dejar de existir mientras piensa: «por mucho que me engañe, nunca conseguirá hacer que yo no sea nada, mientras yo esté pensando que soy algo».
Así, Descartes concluye que la existencia del yo es independiente del cuerpo y de los sentidos, ya que incluso si «no hay nada en el mundo: ni cielos, ni tierra, ni espíritus, ni cuerpos», sigue siendo cierto que él existe en cuanto piensa.
De este modo, identifica la esencia del yo con el pensamiento, inaugurando la concepción del ser humano como res cogitans, una sustancia pensante cuya existencia es más fácil de conocer que la del cuerpo.
En conclusión, este texto es fundamental dentro del racionalismo moderno, ya que establece el cogito como primera verdad indudable y fundamento de todo el conocimiento. La afirmación del yo pensante influyó decisivamente en filósofos racionalistas posteriores como Spinoza y Leibniz, aunque desarrollaron concepciones distintas del sujeto y de la sustancia. Frente a Descartes, los empiristas como Locke y Hume criticarán la idea de un yo sustancial y defenderán que el conocimiento procede de la experiencia.
Más tarde, Kant recogerá el cogito cartesiano, pero lo reinterpretará como una condición formal del conocimiento y no como una sustancia. De este modo, el texto marca un punto de partida decisivo en la historia de la filosofía moderna y en la reflexión sobre el sujeto y el conocimiento.
