Vigencia Nietzsche

ACTUALIDAD DE Nietzsche

Nietzsche sigue Siendo actual. No ha dado lugar a una escuela filosófica claramente Establecida, pero sus ideas están presentes de un modo u otro en nuestro mundo.

Sus Críticas ante una concepción de la realidad estática, ante normas de carácter Universal y absoluto, ante formas de pensar dogmáticas, ante razones carentes De vida, siguen siendo válidas.

Hoy en Día, por ejemplo, parece que hemos depositado en la ciencia todas nuestras Expectativas de verdad y conocimiento. La filosofía juega aquí un mero papel Secundario. Pero no podemos olvidar que gran parte del siglo XX ha sido también El escenario de la dictadura de la “tecnología y de la ciencia”, que, a fin de Cuentas, es otra verdad parcial erigida en un nuevo “ídolo”.

Las Profecías de Nietzsche al respecto, por llamarlas de algún modo, resuenan en Nuestros oídos. Según el mismo Nietzsche, nada cambia si sustituimos a Dios por Otras grandes palabras, sean éstas las de Razón, Progreso o Humanidad…, pues el Fondo del problema permanece invariable: seguimos necesitando sucedáneos para La vida, somos una cultura decadente que vive de espaldas a lo inmediato. El Nihilismo, es un rasgo permanente de nuestra cultura. Además, nuestro tiempo es El de la masificación, el del gregarismo llevado hasta sus ultimas Consecuencias, aunque todos nos sintamos únicos y diferentes, no somos sino Meros números en una tarjeta plastificada.

El Valor de la obra de Nietzsche radica precisamente en sus contradicciones, tan Parecidas a las nuestras. Nietzsche ha puesto de relieve como nadie la Hipocresía de la moral occidental y nos ha invitado a desarrollar nuestros Impulsos creadores. Pero también dejó escritas rotundas y solemnes frases en Las que manifiesta su desprecio por otros valores que también forman parte de La “vida”, sobre todo de aquellas vidas corrientes que también constituyen la Historia de la humanidad, por muy ignorantes que sean. Su elitismo, su falta de Sensibilidad ante los problemas sociales y políticos de su tiempo, son claros Fallos en alguien que pretendíó analizar a fondo los “problemas modernos”.

Pero Tampoco podíamos esperar de Nietzsche un “programa” político y social: sus Incoherencias y contradicciones nos revelan a un ser humano que se debatía Consigo mismo y con su época: solo entre la gente pero buscando con ahínco el Reconocimiento y aprecio de los demás. ¿Qué más se le puede pedir a un ser Humano sino que sea eso mismo: humano, demasiado humano…?

Y aunque Ha pasado más de un siglo desde que Nietzsche diagnosticara el Nihilismo como La enfermedad de su época, hoy en día los síntomas de esa enfermedad se han Extendido al máximo. Nunca antes la creencia en Dios fue algo tan discutido. El Cristianismo ha perdido gran parte de su influencia ideológica. Nuestra cultura Se caracteriza por vivir, de hecho, de espaldas a Dios, a la religión. La Creencia en Dios es menos sólida y ha quedado reducida a una cuestión personal Y subjetiva. Se acentúa la tendencia a una religión a la carta que se adapta y Modifica en función de intereses personales, y que convierte a la religión en Un artículo más de consumo.

Sin Embargo, no hemos evolucionado hacia ese Superhombre que Nietzsche esperaba. Hemos sustituido los valores ficticios del platonismo y el cristianismo por Otros, igualmente falsos. Hoy nuestros valores, aunque puedan parecer cercanos Al vitalismo que Nietzsche

defendía (culto al cuerpo, disfrute de la vida, sexo, Poder, juventud, etc.…), no son más que una imposición del mercado que inventa Necesidades y valores para guiarnos al consumo. Nietzsche aspiraba a que el Hombre viviera la vida asumiendo tanto el placer como el dolor que conllevara, Y no esta versión light y edulcorada que nos transmiten los anuncios, que son Los púlpitos ideológicos de nuestro tiempo. Nietzsche, con su apuesta clara por la vida y por el Individuo, ha inspirado a numerosas teorías contemporáneas, como el Vitalismo (Ortega), el Existencialismo (Sartre) o la filosofía postmoderna que se ha Encargado de desenmascarar la seguridad de la ciencia, el poder de la razón, la Certeza del pensamiento…, porque todo ello son “falsos ídolos”que hay quederrocar.

En General, puede decirse que la filosofía de Nietzsche es la formulación completa Del irracionalismo. Su teoría supuso una clara oposición al Racionalismo Moderno, que Nietzsche unifica bajo una línea que, arrancando con Parménides, Sócrates y Platón, se continuaría con autores como Descartes, Rousseau, Kant.Resulta Curioso el uso que hicieron de Nietzsche ciertas teorías políticas. Por un Lado, su crítica al sistema fue utilizado por el anarquismo de principios de Siglo (al que equipara con el cristianismo, por utilizar la crítica para Fomentar el mesianismo), e incluso por el Nacionalsocialismo (contra el que él Fue especialmente combativo). Muchas de sus teorías, como la defensa de los Trabajadores, o el concepto de superhombre, fueron apropiados años más tarde Por la propaganda nazi, (quizás gracias a la entrada en política de su hermana Y su cuñado). Sin embargo, Nietzsche manifestó en todo momento una clara Aversión hacia la hiper-nacionalización que estaba formándose en Alemania a Finales de siglo, llegando incluso a renunciar a su ciudadanía alemana; y por Otro lado que el concepto de superhombre es una idea moral y una actitud frente A la vida, y nada tiene que ver con connotaciones étnicas de ningún tipo, como Pretendía el partido deHitler.Hoy en día, siguiendo a Nietzsche, tratamos de vivir el momento, de Renunciar a que la trascendencia (Dios) confiera a la vida su peso y sentido, y Así poder buscar ese sentido en la propia vida. Pero lo único que a veces Parece que hemos conseguido, son formas vulgarizadas e irreflexivas de este Vitalismo, como la actual identificación de la felicidad con lo material; el Culto al cuerpo y a la imagen; la búsqueda de la eterna juventud; el deseo de Inmortalidad aumentando la esperanza de vida. Pero Nietzsche tampoco es  eso.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *