1. La razón y los sentidos
Desde los inicios de la filosofía se discute sobre qué funciones cumplen la razón y los sentidos en el conocimiento. Platón y Aristóteles ofrecen las dos primeras teorías filosóficas sobre el problema del conocimiento y llegan a conclusiones opuestas.
Platón y la distinción entre doxa y episteme
Platón distingue entre «opinión» (doxa) y «ciencia» (episteme):
- La opinión: Es un conocimiento superficial y relativo cuya fuente son los sentidos. Su objeto son las apariencias, los objetos materiales y cambiantes del mundo físico. En realidad, la opinión no es ni tan siquiera conocimiento, sino una forma de ignorancia.
- La ciencia: Es el conocimiento que solo puede alcanzarse mediante la razón y cuyo modelo son las matemáticas. La verdad inapelable de los teoremas matemáticos impulsa a Platón a buscar un método semejante para descubrir las definiciones de Belleza, Justicia y Bien. A estas definiciones, eternas e inmutables, las denomina Ideas y las coloca en un mundo aparte.
Aristóteles: El conocimiento sensible y racional
Aristóteles también distingue entre conocimiento sensible y racional, pero los valora de forma distinta: considera que los sentidos sí son fuente de conocimiento. A través del conocimiento sensible se percibe lo concreto, mientras que, a través del conocimiento racional, se captan las esencias universales de las cosas. Para Aristóteles, los sentidos captan realidades particulares y, sobre esa base, la razón elabora conceptos universales.
El giro moderno: Racionalismo frente a Empirismo
En el siglo XVII comienza la filosofía moderna con el objetivo de alcanzar verdades seguras. Surgen dos corrientes antagónicas:
- El racionalismo: Promovido por Descartes, sostiene que los sentidos no son fuentes fiables. La razón, al concentrarse sobre sí misma, descubre verdades innatas, seguras e innegables, permitiendo demostrar la existencia del alma y de Dios.
- El empirismo: Representado por John Locke y David Hume, afirma que el conocimiento humano no puede traspasar los límites de la experiencia sensible. No existen ideas innatas; la única realidad accesible es la empírica.
Los sentidos y la percepción
Gracias a los sentidos, los seres vivos entran en contacto con la realidad exterior y con las transformaciones de sus propios cuerpos. El cerebro procesa esta información y emite respuestas ante la estimulación.
Clasificación de los receptores sensoriales
Según Wenger y Jones, existen cuatro tipos de receptores:
- Exteroceptores: Situados en la superficie del organismo (visión, audición, olfato, gusto y tacto).
- Interoceptores: Localizados en las vísceras y aparatos internos; captan sensaciones como hambre, sed o bienestar.
- Propioceptores: Situados en músculos y articulaciones; controlan el equilibrio y el movimiento.
- Nociceptores: Repartidos por todo el organismo; reaccionan ante estímulos nocivos transmitiendo dolor.
La percepción subliminal
Se conoce como percepción subliminal aquella que se produce por debajo del umbral de la conciencia. El sujeto no es consciente de la estimulación, pero esta provoca efectos en su cerebro. Debido a su potencial manipulador, su uso en publicidad ha sido objeto de fuertes restricciones legales. No obstante, la publicidad moderna emplea técnicas sutiles, como la asociación de objetos con deseos sexuales, para influir en el consumidor.
Escala de Inteligencia y Cociente Intelectual
Los primeros tests modernos fueron diseñados por Alfred Binet a fines del siglo XIX, a petición del gobierno francés para identificar a niños con dificultades de aprendizaje. Binet introdujo el concepto de edad mental (EM), comparándola con la edad cronológica (EC).
Posteriormente, Lewis Terman estandarizó estas pruebas y adoptó el índice propuesto por William Stern, el Cociente Intelectual (CI), cuya fórmula es:
CI = (EM / EC) * 100
Los criterios de verdad
a) La verdad como correspondencia o adecuación
Es el criterio de la ciencia de la naturaleza: la verdad depende de la correspondencia entre la proposición y la realidad. Esta teoría, expuesta por Aristóteles, se basa en dos supuestos: la existencia de una realidad objetiva y la capacidad del pensamiento para acceder a ella.
b) La verdad como coherencia o no contradicción
Es el criterio de la lógica y las matemáticas: la verdad depende de la coherencia de la proposición con el resto del sistema. No requiere contrastación con una realidad exterior, lo que garantiza la exactitud y seguridad de los sistemas formales como la geometría euclidiana.
