Naturaleza Humana, Cultura y Ética: Un Viaje hacia la Libertad y el Bien

Naturaleza Humana y Cultura

La naturaleza humana, ese conjunto de características y propiedades que compartimos los humanos, nos identifica como especie y nos distingue de las demás. A pesar de nuestras similitudes con los animales, la naturaleza humana nos define como seres únicos.

La cultura, por otro lado, surge de nuestra capacidad racional. Somos animales racionales, diferenciados por nuestra inteligencia. Llamamos cultura al conjunto de invenciones producidas por la inteligencia: lenguaje, vestidos, gastronomía… Esta herencia cultural nos moldea y nos distingue.

Lo Conveniente y lo Perjudicial

Todos nos enfrentamos a situaciones buenas o malas, y nuestra razón nos permite discernir entre ellas. Dos tipos de conocimientos se ocupan de estudiar lo que es bueno o malo: la medicina y la ética. Ambas se enfocan en la naturaleza humana.

Los humanos necesitamos vivir acorde a nuestra naturaleza y aspiramos a la felicidad. Somos morales porque podemos elegir nuestros actos, y debemos hacerlo con humanidad e inteligencia.

Dirigiendo el Comportamiento

Si no dirigimos nuestro comportamiento, no somos inteligentes. Actuar por miedo o deseo, dejándose llevar por lo que apetece, no es propio de un ser racional.

Hacer lo correcto implica elegir bien la meta y actuar eficazmente. La inteligencia nos puede llevar a ser los más destructivos, los únicos que podemos destruirnos como especie. Por eso es tan importante usar bien la inteligencia.

Utilizar la Información para Actuar Bien

Es necesario buscar y usar la información necesaria para resolver problemas nuevos. Los problemas prácticos son más complicados porque hay que encontrar una solución y ponerla en práctica. En los teóricos buscamos la verdad, y en los prácticos, el bien.

Condición Social del Humano

Lenguaje

Podemos progresar con la educación. En muy poco tiempo adquirimos lo que a la humanidad le ha costado decenas de miles de años en conseguir. El lenguaje es un componente esencial de la inteligencia y la convivencia, lo necesitamos para pensar y comunicarnos.

Educación y Ser Humano

Necesitamos la educación para humanizarnos. La educación y la disciplina nos diferencian de los animales, porque ellos actúan por instinto, mientras que nosotros necesitamos la razón. Una generación educa a la siguiente. No debemos educar a nuestros hijos sobre el mundo que hay, sino sobre el que habrá (Kant).

Identidades Propias y Naturaleza Común

El individuo no puede vivir solo, por eso siempre se han agrupado en tribus, poblados, ciudades… Antes había muchos problemas porque los humanos olvidaban su naturaleza común y cada uno se identificaba con su grupo social. Lo que nos une es mucho más grande que lo que nos separa, por eso somos ciudadanos del mundo.

De los Sentimientos a la Voluntad

Sentimientos y Voluntad

Continuamente estamos experimentando sentimientos, emociones, deseos… Unos son agradables y otros desagradables. Hay buenos y malos. Son buenos los que favorecen la convivencia: justicia, igualdad, respeto a la vida y a los demás. Los malos: enfrentamiento, afán de revancha y violencia.

Los sentimientos despiertan deseos de actuar. Si tenemos miedo, huimos; si sentimos furia, vamos contra la persona. Cuando tenemos buenos sentimientos, nos sentimos motivados a realizar buenos actos (estar motivados: ganas de hacer algo, nos resulta fácil actuar).

La Libertad y la Voluntad

La libertad está relacionada con la capacidad de actuar. Podemos dirigir nuestro comportamiento de dos maneras porque tenemos ganas. Llamamos voluntad a la capacidad de tomar decisiones responsables sabiendo lo que hacemos y previendo sus consecuencias. Gracias a ella somos libres.

Los niños pequeños no tienen voluntad, son incapaces de dirigir su conducta. La voluntad es el conjunto de cuatro destrezas:

  1. Parar el impulso: los deseos nos empujan a hacer algo. Si no somos capaces de detenerlos, si somos impulsivos y nos dejamos llevar por ellos, no tenemos voluntad.
  2. Deliberar es la segunda destreza. Gracias a ella podemos considerar las mejores opciones. Pero deliberar no es suficiente, porque no puedo pasarme la vida dudando.
  3. Tomar decisiones: hay personas muy indecisas.
  4. Ser capaces de soportar el esfuerzo y aplazar la recompensa: cuando se toma la decisión hay que ponerla en práctica. Si no aguantamos ninguna molestia, nos rendimos, no tenemos voluntad, no somos libres.

¿Elegir es Preferir? ¿Es ser Libre?

Es poder elegir, preferir una cosa u otra. No lo podemos tener todo. La inteligencia nos permite elegir, siempre con un riesgo, podemos equivocarnos. Hay veces que elegimos según sea bueno o malo, y son decisiones morales.

Elecciones Morales

Se refieren al modo de orientar nuestra vida y de convivir con los demás. Tiene que ver con la dignidad, la justicia, la solidaridad… valores morales. Algunas veces experimentamos el valor de las cosas o su contravalor, pero otras no vemos lo valioso con claridad y tenemos que reflexionar.

Valores Vividos y Pensados

Unas veces elegimos entre dos cosas que nos gustan, son valores vividos, y otras entre uno vivido y uno pensado. La reflexión nos ayuda a elegir. Es responsable la persona que sabe elegir bien, su justificación.

La Libertad como Proyecto

Ser libre tiene dos significados:

  1. Ausencia de coacción externa que nos impida decidir: liberarnos de las limitaciones nos hace independientes.
  2. La ausencia de coacciones internas que limiten nuestra posibilidad de elección, por ejemplo: ignorancia, miedo, pereza o furia. Si desisto, si no sé decir que no o no me enfrento a alguien, no soy libre.

Todos los maestros religiosos y los filósofos coinciden en que para alcanzar la felicidad hay que aumentar el conocimiento y dominar las pasiones. Hay dos tipos de libertad:

  1. Exterior: social, económica, política: rechazando las tiranías, procurando la igualdad, fomentando leyes justas, repartiendo bienes, protegiendo a los débiles…
  2. Interior: fortaleciendo la autonomía del individuo con la educación (proceso de liberación).

Alcanzamos la libertad con esfuerzo, por eso conviene hablar de proceso de liberación. Para ser libres hay que liberarse de muchas cosas. Un niño pasa de la heteronomía moral a la autonomía moral. Autonomía: alcanzar la mayoría de edad moral. Elegir nuestra personalidad.

La Personalidad

Es el modo estable que tiene una persona de pensar, sentir y comportarse. Un primer nivel es el temperamento con el que nacemos. El segundo, el carácter, las cualidades personales que adquirimos en la niñez: virtudes o vicios. Algunas virtudes:

  • Prudencia: capacidad de aplicar las normas en casos concretos.
  • Justicia: hábito de dar a cada uno lo suyo, de actuar correctamente juzgando las cosas imparcialmente sin dejarse llevar por preferencias.
  • Valentía: capacidad de hacer lo que se debe a pesar del esfuerzo.
  • Templanza: capacidad de regular deseos o sentimientos para poder ser dueño de uno mismo. El que se deja llevar por la furia o el deseo carece de ella.

Es necesario decidir el tipo de proyecto, los objetivos que nos marcamos, los principios por los que nos guiamos. Al diseñar nuestro proyecto de vida construimos nuestra personalidad.

Identidad

El sentimiento de formar parte de un grupo: religioso, nacional, cultural… A través de él incorporamos a nuestra personalidad ideas sociales, correctas o incorrectas. Debemos tener clara la jerarquía de estas identidades: la identidad humana es más importante que cualquiera, se basa en el rasgo común que todas las personas poseemos: la dignidad, y en ella se fundamentan todos los derechos humanos.

¿Todo Vale? Libertad y Búsqueda de Soluciones

Puede dar la impresión de que todo vale si es elegido libremente por una persona. Vivimos en una sociedad y queremos construir una casa común, un modo de vida que esté de acuerdo con nuestra naturaleza, nuestras capacidades, necesidades y expectativas. Se llama proyecto ético común o el gran proyecto humano.

Se han probado muchas soluciones. Son buenas las que protegen y respetan la libertad e igualdad. Las malas: las injusticias.

La Ética

El conjunto de mejores soluciones que ha encontrado la inteligencia humana constituye la ética, que por eso es una moral universal. Mucha gente ha colaborado para descubrir valores convenientes. También tenemos que recordar a las víctimas y sacar enseñanzas de su sufrimiento.

Ha habido cuatro fuerzas que han impulsado la ética:

  1. La necesidad de resolver bien los conflictos para permitir la convivencia pacífica.
  2. Las propuestas de las religiones y las iniciativas de grandes personalidades.
  3. Las reivindicaciones de los que se consideraban tratados injustamente.
  4. La filosofía, que tiene como meta estudiar las soluciones dadas, someterlas a crítica racional, debatir las propuestas, evaluarlas y decidir cuál es mejor.

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