Ética y política de San Agustín

Dios:

La filosofía de San Agustín se basa en el tema de Dios, el Fin al que tiende la vida del hombre, que encuentra su razón de ser en la Visión beatífica de Dios que alcanzarán los bienaventurados en la otra vida, Para cuya obtención será necesario el concurso de la gracia divina. Da tres Pruebas de la existencia de Dios:

1.- La perfección del mundo: el mundo es perfecto, si Hablamos de algo malo, son acciones equivocadas del hombre

2.- Consenso general: todo pueblo ha tenido siempre alguna Idea de Dios como creador del mundo

3.- Los grados del Bien: hay cosas mejores y más bellas que Otras. Lo sabemos en relación a lo más bello y perfecto: Dios.

San Agustín defiende que en el interior del hombre se Encuentra la demostración de la existencia de Dios a partir de las verdades Eternas: el fundamento de tales verdades ha de estar en un ser inmutable y Eterno, Dios.

Dice también que la creación es el resultado de un acto libre de Dios, encontrándose las esencias de todo lo creado en la mente de Dios Como modelos. Es el llamado ejemplarismo, que se complementaría con la teoría De las rationes seminales
. Así, Dios Crearía unos seres en acto y otros en potencia, siendo todos creados desde el Principio del mundo.

Ética:

La ética agustiniana aceptará elementos procedentes del Platonismo y del estoicismo, como la conquista de la finalidad como objetivo de La conducta humana, inalcanzable en esta vida pero no en la otra, dado el Carácter trascendente de la naturaleza humana. Sigue asociando la idea del Bien Con la de Dios pero considera que la felicidad es la visión beatífica de Dios, Gozada por los bienaventurados tras la práctica de la virtud, siendo también Necesaria la gracia de Dios para alcanzar tal objetivo.

Sin embargo, se aleja del platonismo y del maniqueísmo en el Problema del mal en el mundo: todo lo creado es bueno, hay diferentes grados de Perfección hasta llegar a Dios. El mal no puede existir, pues sería obra de Dios, y esto es imposible porque es absolutamente bueno.

Respecto a la libertad, San Agustín responde que la Existencia de la libre voluntad figura entre las evidencias de la conciencia Que nadie puede negar, siendo el libre albedrío la capacidad de elegir Independientemente de los motivos. Aun así, es la única causa del mal: en la Libre opción admite la llamada de Dios o deniega la respuesta que él demanda de Ella.

Además, el hombre necesita la ayuda de Dios, porque nos ama, Para elegir la opción correcta y no optar por el amor propio, y con ello, Contra Dios. Así, para hacer el bien se requieren dos condiciones: un don de Dios, consistente en la gracia, y el libre albedrío, y el hombre que se Encuentra dominado más plenamente por la gracia de Dios es, pues, el más libre.

Con esta explicación, San Agustín  satisface cuestiones tales como la oposición De los pelagianos, la libertad del hombre, el dogma del pecado original y la Confianza en que solo la gracia puede salvar a cada hombre, conducíéndolo al Bien y procediendo de la libre determinación de Dios, no como la iluminación, Que le es dada a cada hombre.

Política:

San Agustín expone sus reflexiones en La ciudad de Dios, Obra escrita a raíz de la desmembración del Imperio Romano y la acusación de Los paganos a los cristianos argumentando que esto se había producido por el Abandono de los dioses tradicionales. 

Aquí San Agustín  Ensaya una concepción histórica para tales hechos partiendo de la Concepción de la Historia como producto de la lucha de dos ciudades, la de Dios (compuesta por los creyentes) y la terrenal (compuesta por los no creyentes). Esa lucha continuará hasta el final de los tiempos, en que la ciudad de Dios Triunfará sobre la terrenal, apoyándose aquí en el Apocalipsis, y razonando con Esto la prioridad de la Iglesia sobre los poderes políticos (que ocurrirá en la Alta Edad Media). Acepta también que la sociedad es necesaria al individuo, Aunque sus instituciones derivan de la naturaleza humana (siguiendo la teoría De la sociabilidad natural de Aristóteles), y el poder de los gobernantes Procede de Dios.

En esta obra, la ciudad de Dios comienza con la creación de Los ángeles y adquiere su definitiva expresión en la Iglesia de Cristo. Dios es Su fundador y rey, siendo una sociedad sobrenatural en su origen y esencia.

La ciudad terrestre nacida después de la caída del primer Hombre, es el conjunto de comunidades humanas que se han sucedido para alcanzar La felicidad por medios temporales, siendo la más perfecta el Imperio Romano.

Ahora las dos ciudades se encuentran mezcladas, pero el día Del Juicio Final, serán separadas, siendo la historia secular del mundo la Realización de la lucha y el enfrentamiento de estas dos ciudades.

Los cristianos forman parte de las dos ciudades, y su Religión les impone el deber de comportarse como ciudadanos irreprochables, por Piedad para con Dios.

San Agustín deja bastantes dudas que se irán discutiendo a Lo largo de casi siete siglos. Es la dificultad que entraña mezclar Platón (o el Logos griego) con la fe cristiana. Al final, la llegada de Aristóteles a Occidente revolucionará el mundo.

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