Doctrina aristotélica sobre el movimiento y la naturaleza

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CLASES DE MOVIMIENTO
El cambio sustancial consiste en 
la aparición o desaparición de las formas 
sustanciales: el papel pasa a ceniza. En tal 
caso, el sustrato permanente cosiste en la 
materia prima. En el movimiento accidental, 
una forma accidental se transforma en otra 
forma accidental, pero el sustrato permanente 
ahora es la sustancia de que se trate. Distingue los siguientes movimientos accidentales: local o de lugar, 
cuantitativo (de crecimiento o extensión) y cualitativo o de alteración Los cuerpos inorgánicos sólo tienden 
naturalmente a moverse de lugar. Su dirección sólo depende de las cualidades de su materia; tienen principio de 
movimiento pero no de motricidad. Se mueven hacia arriba o hacia abajo según el grado de composición de los 
elementos (aire, agua tierra, fuego). 
LAS CAUSAS DEL CAMBIO
Para entender cualquier ente debemos fijarnos en cuatro aspectos fundamentales (cuatro causas): 
– la causa material o aquello de lo que esta hecho algo (materia); 
– la causa formal o aquello que un objeto es (forma); 
– la causa eficiente o aquello que ha producido ese algo (agente); 
– la causa final o aquello para lo que existe ese algo, a lo cual tiende o puede llegar a ser (fin). 
Aristóteles pone el ejemplo de una escultura: si se trata de una escultura del dios Zeus hecha de bronce por un 
escultor con la finalidad de embellecer la ciudad, la causa material es el bronce, la causa formal el ser el dios 
Zeus, la causa eficiente el escultor, y la causa final el motivo de su existencia: embellecer la ciudad. 
Cosmología
Elaboró su cosmología en los comienzos de su obra. 
Se encuentra en el diálogo Sobre la filosofía (donde se distancia de 
la cosmología platónica y habla del éter y del carácter eterno
indestructible del cosmos) y en los tratados Sobre el cielo y Sobre la 
generación y la corrupción, en los que distingue claramente dos 
regiones del cosmos:
 EL MUNDO SUPRA-LUNAR
Concibe a los astros como seres animados, no sometidos a corrupción ni generación, estando su cuerpo hecho de 
un «quinto elemento» eterno e incorruptible, el éter (etimológicamente significaba «lo que siempre fluye»). 
– Los cuerpos celestes tienen un movimiento perfecto: circular, eterno, regular. Cada astro está colocado en 
una esfera de éter movida por un motor inmóvil.
Por lo tanto, junto al primer motor inmóvil que mueve el 
primer cielo o primera esfera, hay tantos motores inmóviles (probablemente subordinados al primero) como 
esferas celestes. 
– El universo es finito -está encerrado en la esfera última de las estrellas «fijas»- y en él no existe el vacío. En 
esto Aristóteles adoptó la teoría de Eudoxo de Cnido y Calipo, que hablaban de 33 esferas para explicar el 
movimiento de los astros. Pero se vio obligado a añadir otras 22 girando en sentido contrario para 
contrarrestar el movimiento de las 33 primeras. La Tierra estaba en el centro de este sistema. Es una esfera 
inmóvil, a la que atribuyó un tamaño muy inferior al real. 
EL MUNDO SUB-LUNAR 
Es el escenario de la generación y la corrupción. 
– Son cuatro los elementos que figuran en la composición de todas las cosas, distintos de los de Empédocles. 
Tienen una materia común, y sus diferencias dependen de la combinación de cuatro pares de cualidades: 
cálido-seco (fuego), cálido-húmedo (aire), frío-húmedo (agua) y frío-seco (tierra). Estos elementos pueden 
engendrarse mutuamente, por lo que no son eternos. 
– El movimiento típico de las cosas en el mundo sublunar es el rectilíneo, no el circular, y siempre hacia arriba 
o hacia abajo. Ese movimiento no se debe a ninguna fuerza o atracción (no admite la idea de «acción a 
distancia»); se trata de un movimiento o tendencia «natural», es decir, debido a la naturaleza (physis) de los 
elementos. Así, el fuego y el aire son ligeros, se mueven por su propia «naturaleza» hacia su lugar natural: el 
cielo. La tierra y el agua se mueven hacia abajo porque son pesados, tienden hacia el centro de la tierra (su 
lugar natural). 
TEORIA DEL CONOCIMIENTO
El punto de partida es el conocimiento sensible, sensación y experiencia, que es el que nos pone en contacto 
con la realidad de las sustancias individuales; Aristóteles es empirista: «no hay nada en el entendimiento que 
antes no estuviese en los sentidos». 
i. El objeto sensible es captado por cualquiera de los cinco sentidos externos que funcionan de forma 
especializada: vista, oído, olfato, tacto, gusto. Suministran los sensibles propios (color, sonido, olor, 
frío, dulce…). 
ii. Los datos suministrados se unifican en el llamado sentido común que, distingue, organiza y unifica los 
sensibles propios y comunes (tamaño, figura, movimiento). Nos hace ser conscientes de tener 
sensaciones, la conciencia. 
iii. Los datos de las sensaciones se combinan entre sí por la intervención de la imaginación (capaz de 
producir imágenes) y la memoria (conserva imágenes), formando una imagen despojada de todo 
elemento material: imagen mental. Esta facultad la tiene en común con los animales, puede conservar y 
reproducir las sensaciones en ausencia del objeto que las produjo. Sin embargo este primer 
conocimiento nos proporciona información sobre las apariencias, los accidentes (conocimiento 
sensible), pero no de la esencia de las cosas (conocimiento inteligible). 
b. A continuación intervienen las facultades superiores, con las que el hombre construye el conocimiento 
inteligible: el entendimiento agente y el entendimiento paciente. El entendimiento agente tiene la función de 
abstraer las cualidades particulares de la imagen creada por la imaginación y la memoria y elaborar un concepto 
que refleje lo esencial, lo universal (la forma); éste tiene el carácter universal y necesario que le hace acreedor de 
verdadero conocimiento (recordar a Parménides y Platón), refleja la estructura o naturaleza real de las cosas, sin 
embargo solo está en la mente del ser humana, no en un mundo de esencias universales como afirmaba Platón. 
Por último, el entendimiento paciente iluminado por el agente “conoce” el universal (el concepto, la forma) y lo 
aplica a los casos particulares.
EL PROBLEMA DE DIOS
La existencia de este Motor Inmóvil es necesaria para explicar el origen del 
movimiento ya que Aristóteles piensa que para que algo cambie o se mueva, es decir, para que haya paso de la 
potencia al acto, se necesita un motor que ponga en marcha el proceso de cambio.
Especificó que el Motor Inmóvil debería tener las siguientes características (algunas de estas ideas serán 
utilizadas por la filosofía medieval para representar a Dios, otras no por oponerse al dogma cristiano): 
– Es eterno. 
– Es inmóvil: Todo lo que se mueve es movido por otro pero si el primer principio del movimiento no 
estuviese inmóvil tendríamos que caer en una cadena infinita de causas, lo cual sería absurdo. 
– Es acto puro sin potencia, de lo contrario no podría ser eterno e inmóvil pues la potencia significa cambio y 
movimiento. 
– Es forma pura sin materia ya que la materia implica potencialidad, cambio y corrupción y entonces Dios no 
sería inmóvil ni eterno. 
– Mueve el mundo como causa final, no por contacto, pues carece de materia, sino como objeto del deseo 
(igual que el objeto de amor atrae al amante). Dios atrae por su perfección, es objeto de amor del universo. 
Por tanto, la causalidad del primer motor no es de tipo eficiente (como la que ejerce una mano sobre un 
balón), es una causalidad final. 
– El dios aristotélico no crea el Universo, que es eterno, sólo lo mueve. El universo no ha tenido un comienzo 
ni tendrá un final, es eterno como Dios. 
– El acto de dios consiste en el pensamiento, en la contemplación. La vida contemplativa, la vida más 
excelente según Aristóteles, a nosotros sólo nos es posible vivirla durante cortos periodos de tiempo y con Aristóteles.
dificultad debido a nuestro cuerpo, pero para Dios es su vivir continuo, su actividad propia. ¿En qué piensa 
Dios? Dios piensa la cosa más excelente y dado que la cosa más excelente es Dios, concluimos que Dios es 
actividad contemplativa de Sí mismo. 
– El Dios de Aristóteles no es como el Dios del cristianismo. Por un lado, Dios se piensa a sí mismo por ser lo 
perfecto, pero no piensa aquello que es imperfecto por contener materia, es decir, no piensa en los seres del 
mundo ni en los hombres. Dios es objeto de amor, pero no ama. Para los griegos es absurdo pensar que Dios 
ame algo distinto de sí mismo ya que se ama a aquello de lo que se carece y que se necesita y es absurdo que 
Dios, que es la perfección, carezca o necesite algo. Por otro lado Dios no creó el mundo como en el caso del 
Dios cristiano. El mundo no tiene un principio ni habrá tampoco un fin de los tiempos ya que el mundo es 
eterno. 
4 ANTROPOLOGÍA 
La evolución del pensamiento Aristotélico se hace más evidente en su teoría sobre el alma (antropología) que en 
ningún otro aspecto. 
– En un primer período defiende una visión dualista del ser humano, compuesto de alma racional inmortal y de 
naturaleza muy parecida a las Ideas (p.ej. en el Eudemo). Y en el Protréptico muestra una visión pesimista del 
cuerpo, entendido como cárcel del alma cuya liberación sólo se consigue con la muerte. 
– En un segundo período abandona el dualismo y adopta una especie de instrumentalismo mecanicista. Aunque 
todavía habla de cuerpo y alma como dos cosas distintas, ya no son antagónicas, sino perfectamente adaptadas la 
una a la otra. Su alejamiento del platonismo y el creciente interés por los estudios biológicos le llevan a negar 
expresamente la inmortalidad del alma (p.ej. en la Ética a Nicómaco). 
– En el tercer período aplica su teoría hilemórfica (materia-forma) al ser humano y considera la psicología como 
parte de la física. Ahora es cuando escribe su famosos tratado Sobre el alma, donde se contienen sus nociones 
antropológicas más importantes. 
Aristóteles distingue entre tres capacidades o funciones del alma: 
1. Alma vegetativa: es común a todos los seres vivos y única en las plantas. Es el grado ínfimo de alma. Lleva en sí 
las funciones de crecimiento, nutrición y reproducción. Su finalidad es la conservación del individuo y de la 
especie. 
2. Alma sensitiva: junto con la anterior la poseen los animales. Permite a los seres vivos ser afectados por el mundo 
exterior, percepciones sensibles, gracias a los cinco sentidos externos y los internos (imaginación, memoria y 
sentido común). Permite además a los animales tener deseos, apetencias sensitivas, y movimiento local. 
3. Alma intelectiva o racional: es propia y exclusiva del ser humano -que también posee las dos anteriores-. Añade 
en el hombre la capacidad de entender o conocimiento intelectual (gracias a dos principios uno pasivo, el 
entendimiento paciente, y otro activo, el entendimiento agente) y la voluntad o apetito intelectivo. La función 
intelectiva le proporciona al hombre el poder de abstraer, pasar de la experiencia a los conceptos, y la función 
volitiva, o apetito intelectual, le permite proporcionar motivos y razones para la acción.
LA TEORÍA ÉTICA
a) ÉTICA TELEOLÓGICA Y EUDEMONISTA
b) LA FELICIDAD 
c) EL FIN ÚLTIMO
d) LA VIRTUD
e) EL HOMBRE PRUDENTE: INTELIGENCIA Y VOLUNTAD 
f) ESTILO DE VIDA FELIZ
6 TEORÍA POLÍTICA
HOMBRE: ANIMAL POLÍTICO 
NIVELES DE ORGANIZACIÓN SOCIAL
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