Desarrollo del pensamiento crítico: habilidades, métodos y estándares

Pensamiento crítico

Hablar de pensamiento crítico implica considerar diferentes aspectos y elementos para su desarrollo y aplicación. Las personas contamos con una amplia gama de habilidades de pensamiento que nos ayudan día con día a realizar nuestras diferentes tareas, éstas pueden ir desde elegir la ropa que usaremos en el día, decidir qué comeremos, organizar nuestras tareas e incluso el tiempo que dedicamos para las actividades recreativas o de entretenimiento.

El pensamiento crítico, según Edward Glaser (citado en Campos, 2007), se relaciona con tres elementos importantes:

  1. Las habilidades intelectuales: son todas las habilidades de pensamiento o intelectuales que un individuo tiene para desarrollar conocimiento y procesar la información. Entre las habilidades intelectuales más destacadas se encuentran las capacidades de análisis, síntesis, categorización o jerarquización, que forman parte de la clasificación de la información.
  2. Las aptitudes: se trata de la capacidad de la persona para aplicar adecuadamente las habilidades intelectuales que posee y generar el conocimiento. Podemos mencionar algunas capacidades, tales como la organización de la información, los hábitos de estudio, la priorización de tareas.
  3. Las disposiciones: se refiere al conjunto de afectos, sentimientos, y emociones involucradas a la hora de procesar y analizar dicho conocimiento. Un factor que podemos resaltar en este punto es la motivación, la cual puede interferir con el proceso de aprendizaje.


Método científico

El método científico rechaza la verdad absoluta, pues considera que es posible refutar las proposiciones científicas rechazando las hipótesis originales. Arteaga y Fernandez (2010) proponen 5 pasos del método científico, los cuales se muestran a continuación:

  1. Observación:
    1. Directa: es la percepción sensorial de una cosa, hecho o fenómeno, esta relacionada con el uso de nuestros sentidos.
    2. Indirecta: se lleva a cabo a través de la revisión y la investigación de la información en fuentes como libros, artículos, testimonios; directamente no existe un contacto con el fenómeno estudiado, sin embargo, este puede conocerse a través de las referencias.
  2. Planteamiento de la hipótesis: implica la explicación que se le ha otorgado a un hecho o fenómeno observado. Las hipótesis son propuestas de explicación que no deberán ser tomadas como verdades absolutas, sino más bien, como aproximaciones, pues deben ser sometidas a la comprobación.
  3. Experimentación: es el proceso de verificación donde se busca comprobar por medio de la experimentación si las hipótesis son de validez para ser consideradas o descartadas.
  4. Teoría: esta constituida por un conjunto de hipótesis basadas en la interpretación de las observaciones realizadas en el modelo científico. Una teoría se crea a partir de las hipótesis que se aproximan más a la explicación del fenómeno estudiado.
  5. Ley: se refiere a la comprobación de la hipótesis planteada mediante la experimentación. Una ley confirma la verdad de la hipótesis.


Virtudes intelectuales y actitudes contrarias

Cuando trabajamos nuestro pensamiento crítico diariamente empezamos a desarrollar algo que se conoce como virtudes intelectuales. Las virtudes intelectuales son las cualidades mentales que nos ayudan a pensar y aprender de manera correcta.

La integridad intelectual implica que debemos estar conscientes de los límites del conocimiento, es decir, además de que no lo sabemos todo, en ocasiones pueden presentarse prejuicios, sesgos y falacias al momento de adquirir un nuevo conocimiento. Un buen pensador crítico sabe que no debemos creernos infalibles y debemos aceptar que equivocarnos es inevitable, y es parte de la continua formación de todo buen pensador crítico.

Decir y defender lo correcto implica valor o integridad intelectual. Es nuestro deber analizar las premisas de un argumento y, cuando estas sean racionales, tener el valor de aceptarlas independientemente de la popularidad de la idea.

La empatía intelectual nos pide que nos pongamos en el lugar del otro para entenderlo, cuando hacemos esto y entendemos sus argumentos desde su punto de vista, podemos deshacernos de sesgos que pueden nublar nuestro pensamiento.

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Falacias

Una falacia es un argumento que parece válido, pero no lo es; sucede cuando nos encontramos con fallas en la lógica de nuestro argumento. Algunas falacias son incluso utilizadas de manera intencional para manipular a las personas, por lo que es muy importante aprender a identificarlas.

Sin embargo, uno de los métodos más utilizados es el de las falacias formales e informales. Las falacias formales son aquellas cuyo error radica en la forma en la que está estructurado el argumento; por otro lado, las falacias informales son aquellas cuyo error se encuentra en el contenido o intención del argumento.


Sesgos cognitivos

Cuando nos encontramos en una situación donde tenemos que tomar decisiones, o bien participar en un debate o discusión donde es necesario defender una idea o punto de vista, puede ser de gran ayuda conocer algunos de los sesgos cognitivos y prejuicios más comunes, muchos de ellos, se relacionan estrechamente con nuestros sistemas de creencias o con nuestras personalidades. Kahneman (1991) propone algunos sesgos comunes a la hora de tomar decisiones, entre ellos podemos mencionar los siguientes:

  1. El efecto arrastre o efecto bandwagon: refiere a una creencia o acción particular que parte de una colectiva, es decir, hacemos o creemos en algo porque observamos a los demás hacerlo o creerlo.
  2. Heurística de disponibilidad: se da demasiada importancia a la información que tenemos sobre algo y que recordamos con facilidad, sin embargo, no profundizamos en datos reales o estadísticos.
  3. Efecto dunning-kruger: sucede cuando alguien con habilidades limitadas o poco conocimiento de algo, se siente superior a otros o más inteligente. También puede ocurrir en sentido contrario, cuando alguien que es muy capaz subestima sus propias habilidades.
  4. Efecto encuadre: una misma información puede brindar diversos puntos de vista si se presenta de diferente forma, un ejemplo muy común es la interpretación que dan los medios de comunicación o las redes sociales a un hecho.
  5. El sesgo de confirmación: en este tipo de sesgo se busca confirmar la información de las propias creencias o hipótesis, es decir, es como si seleccionáramos la información a nuestra conveniencia.


Habilidades y disposiciones del pensamiento crítico

El pensamiento crítico requiere una integración de aspectos cognitivos y afectivos. Ennis (citado por León, 2014) expuso el pensamiento crítico como un proceso reflexivo razonable centrado en las creencias, para él era importante definir que las habilidades son parte de los aspectos cognitivos del pensamiento, mientras que las disposiciones son la parte afectiva del mismo. Dentro de las disposiciones que propuso se encuentran las siguientes:

  1. La toma de decisión de creer o actuar ante el problema.
  2. Las interacciones con el medio.
  3. Las inferencias que pueda hacer el individuo en función de su marco referencial.
  4. La habilidad de observar.

Las disposiciones del pensamiento tienen que ver con actitudes, tendencias, susceptibilidades, percepciones e incluso con la motivación; se pueden ejecutar desde las propias habilidades cognitivas y también son vistas por algunos autores como hábitos mentales. La motivación cumple el factor clave para el desarrollo del pensamiento crítico, pues es el elemento que permite que la persona se mueva a actuar.


Estándares universales del pensamiento crítico

    1. Claridad: es un estándar esencial que nos ayuda a entender mejor a través de la explicación o ampliación de un problema o asunto, incluso, puede apoyarse de un ejemplo para ser más comprensible. Se utiliza cuando un planteamiento es confuso y es necesario puntualizarlo.
    2. Exactitud: en este tipo de estándar se trata de verificar o corroborar el planteamiento que se realiza.
    3. Precisión: se trata de tomar en cuenta los detalles, ser más específicos en el planteamiento que se muestra.
    4. Relevancia: este estándar intenta relacionar el nivel de importancia que tiene la pregunta con el planteamiento inicial, que el cuestionamiento tenga que ver con el asunto a tratar.
    5. Profundidad: es necesaria para entender en qué medida la respuesta contesta la complejidad de la pregunta, o bien todas las dimensiones del planteamiento.
    6. Amplitud: en este estándar la información puede tener todos los elementos anteriores, pero carecer de visión amplia o global y limitarse sólo a un lado del planteamiento.
    7. Lógica: se refiere a una forma de pensamiento que implica una serie de ideas ordenadas que siguen un patrón o dirección, busca establecer una relación entre las ideas o conceptos.

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