Clasificación de las ideas según Descartes

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2.1. Duda y certeza


Descartes Se propone averiguar si es posible un Juicio absolutamente cierto.
Descartes entiende El concepto de verdad como certeza, es decir, como ausencia de toda duda, y Sólo si se encuentra una certeza firme podrá fundarse el conocimiento humano, De ahí la importancia de su investigación

Para Encontrar un conocimiento cierto, Descartes utiliza la duda metódica:
Considerar como falso todo conocimiento mientras podamos Dudar de su verdad.  La duda es radical porque no importa que las razones de la duda resulten Extrañas y ajenas a nuestro modo común de considerar las cosas; la duda es También sistemática ya que se ocupa De todos los conocimientos, procedan de los sentidos o del entendimiento. Descartes considera que su método sólo Es válido en el terreno del conocimiento o en la investigación de la verdad Y no en el terreno de la moral, en la que acepta, como expone en la parte III Del Discurso, una “moral provisional”

La duda se desarrolla a través de las siguientes Fases:

En primer lugar, se considera como falso el conocimiento De las cosas tal y como nos lo presentan los sentidos, ya que en más de una ocasión nos han engañado. Esta duda Tiene como fin romper con los prejuicios arraigados en nosotros desde la Infancia por los sentidos, que nos inducen a creer que las cosas son tales como Ellos nos las presentan.

En segundo lugar, extiende la duda a las Demostraciones matemáticas, ya que muchos se equivocan al razonar y nadie puede estar libre del error. En su obra Meditaciones metafísicas da otra razón: la Posibilidad de que un genio maligno que Quiera confundirme haya creado mi mente, de manera que, por más clara que vea La verdad de un juicio matemático, éste pueda ser falso: así, por ejemplo, que La suma de los ángulos de un triángulo es dos rectos, La exageración de esta Duda (conocida por ello como hiperbólica) tiene su razón de ser en el principio Fundamental de su método: no admitir como verdadero sino aquello respecto de lo Cual no sea posible duda alguna.

 En tercer Lugar, duda no solo de que las cosas sean como nos las muestran los sentidos, Sino incluso de que existan de un modo exterior a nosotros, de que constituyan Una realidad extramental. Esta duda se basa en que es imposible distinguir Racionalmente los estados de la vigilia Y del sueño.
¿Cómo saber si la Sensación de despertar de un sueño no es la continuación de un sueño que se Prolonga sin fin? La función de la duda, tanto en este caso como en el de los Razonamientos matemáticos, es poner de relieve las certezas que a continuación Se señalarán y que no serán atacadas ni por la duda más hiperbólica.

Pero, por más que nos engañemos en lo referente a La verdad de los juicios o las ideas que tiene nuestra mente, no nos podemos Engañar respecto a que estamos realizando la acción de pensar, aun cuando lo pensado sea falso. De aquí que “pienso, luego soy” constituye una Certeza que “ni las más extravagantes suposiciones de los escépticos pueden Socavar”. Descartes es escéptico en el planteamiento de su Filosofía, pero no en su desenlace, ya que considera incuestionable la Existencia de la actividad de pensar y por tanto de un sujeto que la realiza. Lo Verdaderamente original de Descartes es que problematiza la existencia de Cualquier realidad distinta de la propia conciencia; es decir, el yo se Convierte en el primer y fundamental principio de la filosofía.

2.2. Pensamiento e ideas


En la afirmación “pienso, luego soy” se distinguen Tres aspectos: por un lado el pensamiento o actividad de pensar; por Otro el contenido u objeto de ese pensamiento y, por último, una realidad subyacente O sustancia que realiza la actividad de pensar y constituye la sustancia Pensante, el sujeto.

Descartes identifica la actividad de pensar y el Pensamiento con todo aquello de lo que somos inmediatamente conscientes de que está Y opera en nosotros. Así, son pensamientos todas las operaciones de la Voluntad, del entendimiento, de la imaginación y de los sentidos. La certeza de La actividad de pensar consiste en que, aunque ninguna de las cosas que siento, Razono o imagino, fuesen tal como se presentan en mi mente, e incluso si no Existiesen fuera de mí, sin embargo es cierto que esos procesos mentales Conscientes tienen lugar; veo la mesa, quizás la mesa no sea como creo que es, Quizás ni siquiera exista, pero es indudable que yo percibo algo:

Por otra parte, la actividad de pensar ha de tener también siempre un objeto o contenido

Los contenidos de la conciencia se Dividen en ideas, sentimientos o Pasiones, actos de voluntad y juicios (proposiciones en que se afirma o niega Algo). Las ideas son como imágenes que representan las cosas o en una Definición más precisa: “la forma de todos nuestros pensamientos, por cuya Percepción inmediata tenemos conciencia de ellos” y “forma” significa aquí el Carácter representativo de la idea, que mantiene (si es verdadera) una Similitud con el objeto representado y es el principio de su conocimiento. 

Las ideas se pueden Clasificar por su grado de evidencia, por su origen o por el grado De perfección de su realidad objetiva.

Por el grado De evidencia, las ideas se clasifican en claras y distintas o en oscuras y confusas. Descartes entiende por clara una percepción que se presenta a La mente de forma inmediata y evidente. Es distinta Aquella que se puede separar con precisión de otras ideas.

En relación con su origen las ideas se clasifican en A)
innatas, que se caracterizan Porque están en nuestro entendimiento desde el nacimiento, ya sea potencial o actualmente (ideas de alma, de Dios o las ideas matemáticas; b)
adventicias, que son las que parece proceden de fuera de la mente,  como las ideas de calor, de luz o color; y c)
facticias, que se constituyen por la Imaginación cuando se mezclan ideas y así es, por ejemplo, la idea de centauro.

Por último, y en cuanto las Ideas son cosas pensadas, tienen una realidad doble: por un lado tienen una Realidad como actos mentales (modos de nuestra sustancia pensante) y así Consideradas todas las ideas tienen la misma realidad y el mismo grado de Perfección; por otro lado, en cuanto representación de un objeto, tienen una Realidad objetiva, y así consideradas nuestras ideas son diferentes unas de Otras de manera proporcional al grado de realidad y perfección de lo que es Representado por ellas. Así, la idea de sustancia infinita tiene más realidad Objetiva que la de sustancia finita. Según este último criterio la idea más Perfecta es la de Dios y la menos perfecta es la de la nada.


2.3. Alma y cuerpo (res cogitans y res extensa


Una vez que Descartes ha Establecido la afirmación “Pienso, luego soy” como una verdad absolutamente Cierta, distingue por un lado entre el cuerpo y el alma del yo como sustancias Extensa y pensante, respectivamente, y, por otro lado, afirma que el yo se Identifica con el alma y no con el cuerpo. En efecto, el cuerpo es considerado Como una sustancia extensa, exterior a la mente, y tanto por la imposibilidad De distinguir la vigilia del sueño como por la hipótesis de que un genio Maligno me engañe, la existencia de lo exterior sigue puesta en tela de juicio Por la duda metódica.

Descartes define sustancia Como “una cosa existente que no necesita más que de sí misma para existir”, lo Cual en sentido estricto solo podría aplicarse a Dios, pues todos los seres, Sean extensos o pensantes, necesitan de Dios para conservar su existencia. Ahora bien, exceptuando a Dios, solo hay dos tipos de sustancias, las Corporales y las pensantes. Las sustancias se conocen por sus atributos (propiedades esenciales de las cosas, que percibimos de manera clara y distinta Como imprescindibles de la sustancia, de modo que todas las cualidades Restantes dependen de ellas). Para Descartes, el atributo principal de la Sustancia pensante es el pensamiento, mientras que el de la sustancia corpórea Es la extensión, ya que no podemos concebir la figura o el movimiento sin Extensión, pero sí a la inversa.

La existencia del cuerpo y De cualquier otra sustancia extensa está garantizada por las demostraciones de La existencia de Dios y por la idea que tenemos de él como un ser veraz y Bondadoso.

Aunque Descartes distingue En el ser humano dos sustancias, en esta concepción dualista el Yo no puede Concebirse como alojado en el cuerpo (como el piloto que conduce una nave), Sino más bien como una unidad. Esto explica que Descartes concluyera que debía Existir un punto de interacción entre el alma y el cuerpo, que él situó en la Parte posterior del cerebro, en una glándula a la que dio el nombre de “glándula pineal”. En suma, la existencia de Dios es la garantía no solo de que Existe el cuerpo, sino también de su íntima uníón con el alma. Según Descartes, Tiene que haber alguna verdad en lo que la naturaleza me enseña y, puesto que La naturaleza es el orden creado por Dios, yo sé que tengo un cuerpo afectado Por el dolor o que tiene sed. 

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