Características de la filosofía según Kant

La perspectiva filosófica. El punto de vista de la razón

Lo primero que hay que plantearse es: ¿desde dónde realiza cada uno de los profesores su afirmación? ¿Es la Matemática misma la que permite al profesor afirmar que si asignatura es la más importante de todas? No hay teorema matemático que lo confirme. El profesor hace su afirmación desde otro lugar, no desde la Matemática. Hay algo en los argumentos de los profesores que nos convence pero también hay algo que nos choca aunque no acertemos qué. Los argumentos son parcial pero no totalmente convincentes. Si supiéramos Lógica (Especialidad de la Filosofía y a matemática que analiza la corrección de los argumentos racionales. Sirve para que no nos timen, es el antivirus mental.), sabríamos que a este tipo de argumento se le llama falacia (argumento que parece verdadero pero no lo es y se utiliza para beneficiarse de ello y engañar a otro) La filosofía no tiene un valor extrínseco sino un valor intrínseco.

Para argumentar el que si asignatura es la mejor, el profesor utiliza la razón, más general y universal.
El hombre es un animal racional, es la razón lo que le define. La palabra lógica viene de logos, que significa razón en griego. La razón tiene diferentes carácterísticas: la universalidad, que los argumentos racionales, valen sin excepción y también quiere decir que todo es objeto de reflexión. Esta universalidad arrastra otra carácterística de la razón: la radicalidad, que quiere decir que le gusta pensarlo todo hasta el fondo, hasta el final, hasta la raíz.
Se quiere saber si lo que se sabe es fundamental, lo más importante, el fondo último de las cosas, lo primero…

La filosofía es el ejercicio sin límites de esa racionabilidad que caracteriza al ser humano. La filosofía también está caracterizada por la universalidad y radicalidad.
Así, es la filosofía la que les sirve a los profesores y de ahí la afirmación “todo hombre es un filósofo, pues humanidad, racionalidad y filosofía se coimplican.

Christian Wolff decía que la filosofía era la ciencia de todas las cosas que son y de las que no son posibles. Hay definiciones de filosofía tantas como filósofos.

La especificidad del saber filosófico

La definición wolffiana tampoco produciría consenso. Mientras que en el resto de las ciencias existe unanimidad sobre la definición de las mismas, en filosofía la situación es “cada loco con su tema” (falta de consenso)

Kant les decía a sus alumnos que no iba a enseñarles filosofía, sino a filosofar


En filosofía se enseña una actitud, una actividad, no un pensamiento, sino a pensar para llegar al fondo de las cosas.

Consejos de Kant: 1º: Hay que pensar por sí mismo:


cuando hagamos filosofía, no nos podemos guiar por ninguna autoridad. Los problemas que nos planteemos son los que saquemos nosotros, no los que nos digan otros. No se debe aceptar nada en filosofía acríticamente. 2º

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Hay que pensar poniéndose en lugar del otro:

el pensamiento del otro también sirve para tener alternativas y no quedarnos encerrador en el hilo argumentativo.
Pensar poniéndose en lugar del otro significa considerar otras posibilidades de pensamiento. Se aconseja el diálogo racional con la autoridad, con la tradición y pretende evitar el dogmatismo

En la filosofía, hay que ser coherente, consecuente y evitar las contradicciones.
Un pensamiento incoherente, inconsecuente pierde credibilidad. Hay que llegar hasta los últimos o primeros principios.
Una persona de principios es la que tiene una conducta recta, coherente, previsible. Una carácterística de los principios es que los principios rigen, gobiernan.
Hay unos puntos de partida que no se pueden demostrar de forma lógica sino mediante la evidencia.
Son unos principios que parecen evidentes.
A estos principios se les llama axiomas.
No son fáciles de de detectar.
Ortega y Gasset los llamó creencias, distinguíéndolos de las ideas;

Las ideas son las razones


Las ideas las tenemos pero las creencias nos tienen a nosotros. Las creencias dirigen nuestro pensamiento y nuestra acción.

Temática y tareas de la filosofía (¿qué hace la filosofía?)


Para filosofar tenemos que utilizar la razón sin límites pero, ¿sobre qué?

Sobre todas las cosas en general. Kant reduce la tarea filosófica a 4 tareas fundamentales:

– ¿Qué puedo saber?:

esta pregunta se puede responder con la Teoría del Conocimiento que se concretará en la Filosofía. De lo que se trata no es sólo de saber, sino de saber ¿cuánto sabe con sus conocimientos?
La filosofía cuestiona el alcance, la validez y la fiabilidad de los conocimientos.
Pretende saber si los conocimientos que tiene el ser humano son para siempre, definitivos.
Se trata de rizar el rizo, y preguntarse por la fiabilidad o no fiabilidad, por la fecha de caducidad de nuestros conocimientos.
Los conocimientos cambian con el tiempo, conocimientos que se tenían como definitivos en el pasado caducaron.

La filosofía también se caracteriza por su radicalidad, su universalidad y su amplitud de miras.
La pregunta filosófica por el conocimiento intenta saber si hay conocimientos definitivos, verdades absolutas, sus carácterísticas, orígenes, cómo se obtuvo
Si digo que hay verdades definitivas, afirmo que existe la realidad, lo objetivo y que yo (sujeto) puedo conocerla.
Habría que plantearse si realidad, sujeto y conocimiento son de la misma naturaleza.
Estas cuestiones entran en una disciplina filosófica llamada Metafísica.

– ¿Qué debo hacer?:

Se abre el campo de la acción humana que para Kant es muy importante. Según Aristóteles, todos desean saber, investigar, aprender.

La acción tiene una preeminencia. A la decisión que procede a la acción le antecede una reflexión que no es teórica sino práctica.

De lo que se trata es de qué hacer para ser feliz.
Al filósofo clásico se le llama sabio porque tiene una sabiduría vital.
Para ser feliz, tengo que saber lo que me hace feliz, conocerme a mí mismo (psicología, biología) y también a la sociedad (sociología política, económica). Sin embargo, vivir más no significa vivir mejor

– ¿Qué puedo esperar?:

No siempre se enfoca la ética desde la vida feliz sino a través de la acción correcta o buen comportamiento.
Esta tercera pregunta se refiere a un ser supremo que premia a los buenos y castiga a los malos. A estas cuestiones responde la Religión

La filosofía como saber crepuscular

Para minerva la filosofía es la lechuza, que comienza su vuelo en la noche, para ir destacando y descubriendo. Minerva relaciona la lechuza porque es un animal del aire, con grandes ojos, que ve por la noche. Tiene mucha capacidad de atención y concentración Ella empieza el trabajo por la noche. La filosofía empieza a trabajar por la noche y rompe ese límite. Aparece la filosofía como algo secundario que viene después para rematar, apuntalar lo que se ha hecho de día.

La filosofía de la sospecha

Schopenhauer/Nietzche, Marx y Freud siempre quieren ir más allá de la apariencia y de lo evidente que puede convertirse en sospecha.
Decían que todo lo que se ve es un engaño, una tapadera y que las cosas no son lo que parecen.
Sospechar es mirar debajo de las cosas para ver la realidad.
Schopenhauer y Nietzche sospecharon de la razón y encontraron que tras ella está lo irracional.
Marx sospechó de las bonitas ideas y que tras ellas se ocultaban intereses económicos.
Freud sospechó de la mente humana y descubríó que nos habita el subconsciente.
La filosofía contemporánea enseña a sospechar, sospechar de nosotros mismos para perfeccionarnos. Si la filosofía no sirve para mejorar el mundo no sirve para

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