Alma encarcelada Platón

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6.1.

Dualismo antropológico

alma y cuerpo.

La antropología platónica está directamente relacionada, por un lado, con los dualismos ontológico y epistemológico y, por otro, con su ética y con su teoría política. El hombre se explica desde un nuevo dualismo: el dualismo antropológico. Se trata de una escisión entre dos partes íntimas pero irreconciliables en el ser humano: el cuerpo, que representa nuestra materialidad, la corporeidad que nos sitúa como algo más dentro del mundo sensible y el alma, que es aquello que nos hace propiamente hombres; seres distintos al resto de lo existente, intermediarios entre lo puramente material y lo divino: lo espiritual, lo racional, que nos sitúa más dentro del mundo inteligible.
El cuerpo, por su parte, es una realidad material y será siempre valorado por Platón de un modo peyorativo y despectivo: es lo que nos impide despegar de lo sensible, lo que pretende atarnos a los placeres y las apariencias. Por ello, Platón llega a referirse al cuerpo como la cárcel del alma, está lleno de necesidades, limitaciones, enfermedades, instintos. Es mortal y desaparece al separarse del hombre (soma sema). Para explicar la uníón del cuerpo y del alma propone varios mitos y metáforas que muestran la dualidad y superioridad del cuerpo frente al alma : carro alado, el jinete y el caballo, el barquero y la barca, el artista y el instrumento.

  • El alma


    Como carácterísticas, principales destacar su carácter espiritual e inmaterial, eterna e inmortal, sobrevive y pervive al cuerpo; además es principio de vida y conocimiento.
    Origen
    , procede del Mundo de las Ideas y está llamada a retornar al mismo, por lo tanto, preexiste al cuerpo. El nacimiento de los seres humanos tiene lugar cada vez que un alma cae del mundo de las ideas a causa del desequilibrio entre las tres partes que la componen. Su uníón con el cuerpo es accidental (jinete-caballo, artista-instrumento ,barquero-barca) y de carácter antinatural y violenta. Se puede interpretar como un castigo por una falta, y como tal, un medio de purificación. El alma pretenderá separarse, huir del cuerpo a través de la virtud y el conocimiento y ello requiere un doble esfuerzo: físico, mediante la gimnasia y otros ejercicios corporales; intelectual, adquiriendo las ciencias- astronomía, matemáticas, música, arte, militar…- Hasta que llegue al mundo de las ideas puede reencarnarse -pitagóricos- según su vida en cuerpos más o menos dignos – diez cuerpos- y tras un periodo de unos diez mil años retornar al mundo de las ideas. Platón distingue, además, tres partes o tres tipos de almas en el hombre: irascible, concupiscible y racional, reflejadas en el mito del carro alado. Así tendríamos: el alma racional (auriga), creada por el Demiurgo, divina e inmortal, capaz de desarrollar el conocimiento y la ciencia; está situada en la cabeza y se encarga de controlar a las otras almas.Sus virtudes son el equilibrio y la prudencia. Situada en el tórax estaría el alma irascible (caballo dócil- blanco): creada por dioses inferiores sería alberga las pasiones y los sentimientos más nobles, como valentía, sacrificio o abnegación, buscando el reconocimiento, la gloria y el prestigio.… desaparece con la muerte del cuerpo. Sus virtudes son la fortaleza y el valor. Por último, en el abdomen estaría el alma concupiscible (caballo díscolo- negro

    , donde residen los impulsos, instintos y pasiones innobles (comer, beber, venganza, envidia….), busca la supervivencia y la reproducción. Sus virtudes son la templanza y la moderación. También es producto del cuerpo y por lo tanto mortal.

6.2. Pruebas de la inmortalidad del alma


Para Platón parece claro el carácter inmortal del alma y tratará apoyarlo en varios argumentos: reminiscencia, simplicidad, sucesión cíclica de contrarios o la idea de justicia.
Reminiscencia o anamnesis: Si no conocemos las ideas después de nacer (pues están es otro mundo) y sin embargo las recordamos con ocasión del conocimiento de los seres sensibles, es preciso que las hayamos conocido antes. Por lo tanto, el alma ha existido antes de unirse al cuerpo y ha contemplado las ideas, es decir, el alma ha existido ya sin el cuerpo (preexistencia) y por lo tanto puede existir sin el cuerpo cuando muera (pervive).
Sucesión cíclica de contrarios: la realidad está regida por contrarios (fro-calor, día-noche´…) Por ello la muerte siempre habrá vida y siempre habrá alma por ser el principio de la vida.
Argumento de la simplicidad: el alma es simple, por semejanza con las ideas y sólo lo que está compuesto se puede descomponer y morir.
Participación: El alma es principio vida, da vida al cuerpo porque participa de la idea de vida. Pero una cosa no puede participar de una idea y su contraria porque entonces no existiría. Por ello siempre estará viva.
Argumento ético o de la Justicia: La vida moral sólo tiene sentido si después de esta vida el alma es juzgada para recibir su premio o su castigo y de esta forma hacer justicia. Pero para que este juicio y por lo tanto la justicia tenga lugar es necesario que el alma sobreviva al cuerpo y sea premiada con la reencarnación en cuerpo mejor o el ingreso en el mundo de las ideas, o para castigarla enviándola a un cuerpo más hostil. (Ver enlace Web slideshare, FILOSOFÍA GRIEGA, GUIONES Y ESQUEMAS , PLATÓN)
Dado este carácter tripartita del alma, Platón entenderá que también existen tres tipos de hombres en función de que predomine una u otra parte del alma y tres clases sociales en las que se integren, a la par que distinguirá también tres tipos de virtudes en consonancia con los tres tipos de almas. Así tenemos relacionadas la antropología con la ética y la política

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