Sensibilidad y entendimiento Kant

Las 3 preguntas de Kant


Kant organiza su pensamiento filosófico en torno a tres grandes preguntas: ¿qué puedo conocer?, ¿qué debo hacer? Y ¿qué me cabe esperar?, que finalmente se resumen en una cuarta: ¿qué es el ser humano? Estas preguntas surgen de la preocupación de Kant por explicar por qué la ciencia avanza rápidamente mientras que la filosofía, especialmente la metafísica, parece estancada.     La pregunta qué puedo conocer se refiere al conocimiento y es tratada en la Crítica de la razón pura. La pregunta qué debo hacer pertenece al ámbito de la ética y se desarrolla en obras como la Crítica de la razón práctica y la Fundamentación de la metafísica de las costumbres. Por último, la pregunta qué me cabe esperar se relaciona con la metafísica y la religión, y aparece en obras como La religión dentro de los límites de la razón. Todas ellas están conectadas y buscan dar una explicación completa del ser humano.
Teoría del conocimiento (¿qué puedo conocer?) Kant analiza el conocimiento a partir de los juicios, que son las afirmaciones/ enunciados mediante los cuales conocemos la realidad. Distingue entre juicios analíticos, los cuales son definiciones, y juicios sintéticos, que amplían la información. Además, hay juicios a priori independientes de la experiencia, y a posteriori, que vienen de ella.    Para Hume, los juicios analíticos son a priori y los sintéticos a posteriori, pero Kant sostiene que existen los juicios sintéticos a priori, que amplían el conocimiento sin depender de la experiencia, y que son los que hacen posible la ciencia, ya que son necesarios y universales.    Kant introduce además un cambio fundamental en la forma de entender el conocimiento, conocido como el giro copernicano. Según este planteamiento, el conocimiento se compone de materia (los datos que proceden del mundo a través de la experiencia) y forma (las estructuras que pone la mente para organizar y dar sentido a esa información). De este modo, conocemos la realidad a partir de la combinación entre lo que el mundo nos ofrece y la manera en que nuestra mente lo procesa.    Este proceso se desarrolla a través de tres niveles. En primer lugar, la sensibilidad, que estudia la estética trascendental, recibe la información y la sitúa en el espacio y el tiempo. En segundo lugar, el entendimiento, analizado en la analítica trascendental, organiza esos datos mediante categorías y forma juicios. Por último, la razón, estudiada en la dialéctica trascendental, intenta unificar todo el conocimiento, aunque sus ideas no pueden constituir conocimiento científico.

Cómo se produce el conocimiento

Kant explica que el conocimiento se produce a través de tres facultades: la sensibilidad, el entendimiento y la razón, y estudia cada una de ellas en una parte distinta de su obra: la Crítica de la razón pura. La sensibilidad se estudia en la estética trascendental;
El entendimiento, en la analítica trascendental;
Y la razón, en la dialéctica trascendental.
En primer lugar, la sensibilidad, estudiada en la estética trascendental, recibe los datos que proceden del exterior. Esos datos llegan a la mente en un espacio y un tiempo, los cuales son intuiciones puras, lo que significa que son a priori, y no vienen de la experiencia, sino que están incrustadas en la estructura mental del ser humano. Así se forma la intuición empírica, que constituye el primer nivel del conocimiento.       En segundo lugar, el entendimiento, analizado en la analítica trascendental, trabaja sobre esa intuición empírica y organiza la información mediante conceptos o categorías a priori, como la sustancia y la causalidad.
Al aplicar estas categorías a los datos de la experiencia, se forman juicios, lo que permite construir el conocimiento científico, como ocurre en la física.    Por último, la razón, estudiada en la dialéctica trascendental, intenta unificar y englobar todos los conocimientos del entendimiento. Para ello forma ideas reguladoras, como el alma, el mundo y Dios.
Sin embargo, estas ideas no vienen de la experiencia ni de los sentidos, por lo que no pueden constituir conocimiento científico.


¿Es la metafísica una ciencia?


Kant concluye que la metafísica no puede considerarse una ciencia, ya que sus ideas (alma, mundo y Dios) no tienen base en la experiencia. Aun así, reconoce que la metafísica es una necesidad humana, porque responde a preguntas fundamentales.     Kant distingue entre el conocimiento fenoménico y el conocimiento noúmeno.
El fenómeno es la realidad tal como la percibimos a través de los sentidos, mientras que el noúmeno es la realidad en sí misma, que no puede ser conocida, debido a que la estructura mental no está preparada para entenderlo. Por tanto, el conocimiento humano solo alcanza a los fenómenos, no a los noúmenos (la realidad en sí).

Metafísica y moral

En relación con la pregunta qué me cabe esperar, Kant afirma que la ética no garantiza la felicidad, pero sí nos hace merecedores de ella. Para dar sentido a esta idea se basa en los postulados de la razón práctica (supuestos necesarios que no se pueden demostrar, pero debemos aceptar), que son: la libertad (capacidad de elegir y actuar moralmente); la inmortalidad del alma (permite seguir perfeccionando la moral más allá de la vida); y la existencia de Dios (garantiza que el bien moral será recompensado con la felicidad). Estos no pueden demostrarse, pero son necesarios para sostener la moral.

Ética
(¿qué debo hacer?) Las éticas anteriores eran materiales, ya que buscaban un fin (como la felicidad), seguían una lógica de imperativo hipotético (donde si haces una cosa consigues otra), y eran a posteriori.    A diferencia de estas, Kant propone una ética basada en la razón, en la que el ser humano nunca debe ser utilizado como un medio, y lo importante no es el resultado de la acción, sino el deber, distinguiendo entre: 1actuar conforme al deber (la haces para evitar consecuencias negativas que se derivan de esa acción, o por consecuencias positivas que te benefician) 2y actuar por deber.
Solo esta última tiene valor moral, ya que la haces porque la razón te dice que es lo que tienes que hacer.       Esta ética es: formal y deontológica, ya que se hacen acciones por tu deber y siguiendo las normas, no por la consecuencia de la acción; es universal y necesaria, porque La decisión no depende de las circunstancias momentáneas y el lugar, sino que la acción debe ser igual para todos los lugares y tiempos; se basa en el imperativo categórico, que obliga a hacer lo que me indica la razón sin depender de alguna condición; y es a priori, porque la nace de la propia razón y no de la experiencia.

Política

Kant defiende que el ser humano se caracteriza por una “insociable sociabilidad”, ya que tiende al conflicto, pero también necesita vivir en sociedad. Estos conflictos han llevado a desarrollar mecanismos guiados por la razón que limitan la violencia y fomentan la cultura y entendimiento.     Para evitar abusos, propone limitar el poder de los gobernantes mediante la separación de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) y considera que el Estado ideal es la república. Además, sostiene que este modelo debe extenderse a nivel internacional con el objetivo de alcanzar la paz mundial.

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