Filosofía de la naturaleza y metafísica: realidad, evolución y cosmovisiones clave

Filosofía de la naturaleza

La filosofía es la reflexión acerca del mundo. La naturaleza siempre ha sido motivo de admiración y de reflexión. A los primeros filósofos anteriores a Sócrates se les suele agrupar bajo la denominación de físicos, pues su investigación fundamental se dirigía a la naturaleza. La filosofía de la naturaleza se pregunta por el origen, el desarrollo y el futuro del universo y también por su realidad. Investiga en qué consiste, de dónde proviene y hacia dónde evoluciona el universo.

Algunos tipos de realidad

Hablamos de diferentes tipos de realidad:

  • Realidad contingente: aquello que existe actualmente pero pudo no haber existido y puede dejar de existir.
  • Realidad necesaria: lo absolutamente real, aquello que no puede dejar de existir ni ser de otra manera. En la tradición filosófica clásica se ha atribuido esta categoría a Dios, entendido como un ser necesario que explica, por ejemplo, el principio del movimiento.
  • Realidad física o sensible: las cosas que percibimos por los sentidos y que existen fuera de nuestra mente, con independencia de ella.
  • Realidad psíquica: las realidades mentales como pensamientos, imaginaciones, deseos, ideas y recuerdos; son reales en tanto que existen en la vida psíquica.

La realidad como fundamento de la filosofía

En su afán de comprender la realidad, la filosofía busca un fundamento, un principio último que dé razón de todo lo que hay. En este sentido, con frecuencia recurre a la noción de Dios. No obstante, la filosofía trata de Dios de una manera distinta a la fe religiosa: mientras el Dios de las religiones monoteístas es un ser con el que se entra en relación mediante la oración, el Dios de algunos filósofos —por ejemplo, en Aristóteles— aparece como un concepto más cercano a un principio físico: el Motor Inmóvil que origina el movimiento del universo.

Realidad sustancial

Los primeros filósofos afirmaron que la verdadera realidad es aquello que permanece a pesar de los cambios. Parménides entendió que lo permanente en el universo es el ser: las cosas, independientemente de que sean de una u otra manera, coinciden en el ser.

Dinamismo de la historia y de la vida

La realidad también puede mostrarse como algo que se está haciendo: el devenir. Heráclito sostiene que ser equivale a devenir; la realidad es un flujo constante pero armónico, sujeto a una lógica que implica movimiento y transformación. Nietzsche, por su parte, insistía en que desde la vida debe interpretarse el resto de las cosas: la vida es transformación, devenir incesante, superación y autoafirmación de nuevas formas que desplazan a las anteriores.

Cosmovisión teológica y Edad Media

La cosmovisión teológica considera que los seres que pueblan el universo tienden a un fin. La forma aristotélica de entender el universo —en la que el cosmos es finito en espacio y en tiempo y está ordenado teleológicamente— fue incorporada y respetada en la Edad Media por pensadores que la integraron en su visión religiosa. Dios aparece entonces como causa primera y causa final del universo, interpretado de modos diversos por las religiones monoteístas.

Revolución científica: Copérnico, Galileo, Descartes y Kant

Nicolás Copérnico propuso un cambio revolucionario al considerar que el centro del sistema solar no era la Tierra, sino el Sol (modelo heliocéntrico). Galileo Galilei defendió y apoyó el heliocentrismo, aportando observaciones y argumentos que cuestionaban la visión geocéntrica y mostrando que la falta de percepción del movimiento terrestre se debe a nuestro marco de referencia.

La contribución de René Descartes consistió en presentar una visión mecanicista del universo: todo se concibe como materia en movimiento, regida por principios como la inercia y la conservación del movimiento. Descartes valoró la actividad física y buscó una explicación matemática y mecánica de los fenómenos naturales.

Immanuel Kant consideró que el mundo físico es explicable por las leyes de Newton, pero abrió la posibilidad de ir más allá del concepto puramente científico mediante la reflexión filosófica: la ciencia puede explicar los fenómenos naturales, pero no agota las preguntas últimas sobre el sentido y los fundamentos del mundo.

¿Qué es la metafísica?

La metafísica, considerada como filosofía primera, trata de la naturaleza del ser: el ser en cuanto ser. Mientras las ciencias particulares estudian aspectos concretos del ser, la metafísica pretende abordar la totalidad de la realidad. En la tradición aristotélica la metafísica se articula en torno a la investigación del ser y, en algunos enfoques, incluye la indagación acerca de Dios. Aristóteles llegó a identificar, en cierto sentido, la metafísica con la contemplación del ser en su máxima perfección y, por ende, con la consideración de Dios como ser por antonomasia.

Como saber, la metafísica aspira a un conocimiento universal: no se ocupa de un tipo limitado de cosas, sino de cualquier realidad. Nada queda excluido, como expresaba Parménides: todo lo que hay en la naturaleza y todo lo que el ser humano pudiera imaginar coinciden en pertenecer al ámbito del ser.

Argumentos clásicos sobre Dios

  • Argumento cosmológico: pretende demostrar la existencia de Dios a partir de la existencia del mundo y de los sucesos que ocurren en él.
  • Argumento ontológico: parte de la esencia o concepto de Dios; sostiene que, si concebimos a Dios como un ser perfectísimo, no le puede faltar ninguna cualidad que lo haga más perfecto, por lo que su existencia sería necesaria.

Críticas a la metafísica

La metafísica ha recibido diversas críticas a lo largo de la historia:

  • Crítica empirista: el empirismo sostiene que solo son legítimos los conocimientos cuyo origen es la experiencia sensible. Lo que no es accesible a la experiencia sensible no puede ser conocido con seguridad; por ello Hume rechazó gran parte del saber metafísico.
  • Crítica marxiana: Marx calificó la metafísica de ideología: un conjunto de ideas engañosas que sirven para manipular y legitimar los privilegios de las clases dominantes. Desde esta perspectiva, la metafísica sería un producto ideológico.
  • Crítica de Nietzsche: Nietzsche denuncia que la metafísica, entendida como valoración de entidades trascendentes y estáticas, es contraria a la vida; propone en su lugar una filosofía afirmadora del devenir, la transformación y la creatividad vital.

Necesidad de la metafísica

La revolución kantiana matiza estas críticas: Kant interpreta la metafísica como una disposición natural del ser humano, la tendencia a plantear cuestiones radicales sobre el fundamento de la realidad. Desde esta perspectiva, la metafísica es tan antigua y universal como la propia vida humana: cualquier persona, de cualquier cultura y época, siente la necesidad de preguntarse por los objetos tradicionales de la metafísica, ya sea para afirmarlos, negarlos o dudar de ellos.

Fijismo y evolucionismo

Fijismo: las primeras explicaciones sobre la pluralidad de los seres vivos consideraban que cada especie era invariable, creada tal como es y sin cambios.

Evolucionismo: plantea que los organismos vivos presentan rasgos adaptativos. Por ejemplo, los pájaros tienen alas que permiten volar y las hojas de los árboles capturan la luz solar para la fotosíntesis. Darwin explicó que todos los organismos deben luchar por su supervivencia: competir por alimentos, defenderse y adaptarse, lo que conduce, mediante selección natural, a cambios y diversificación de las formas de vida.

Creacionismo y evolucionismo

Con la expresión creacionismo se pueden designar dos creencias distintas:

  • Que Dios creó el universo y estableció leyes evolutivas que dieron lugar a los seres actuales.
  • La forma más literal del creacionismo: la creencia de que todo lo que existe en la actualidad fue creado por Dios exactamente tal como lo contemplamos hoy, sin mediar evolución alguna. Coño, qué susto.

El origen del ser humano

Entre las características que marcan la evolución humana se suelen destacar:

  • Bipedismo: uso habitual de la postura erguida y marcha sobre dos pies, lo que liberó las manos.
  • Liberación de las manos: permitió manipular objetos y fabricar herramientas.
  • Reducción de la mandíbula y otros cambios morfológicos asociados al uso del fuego y a la dieta.
  • Nacimiento inmaduro: la cría humana nace en un estado de relativa inmadurez que facilita el desarrollo cerebral postnatal.
  • Encefalización (cerebralización): aumento del tamaño cerebral y de la complejidad cognitiva.
  • Fabricación de utensilios, relaciones sociales complejas y lenguaje.

Análisis de la cultura

Por cultura entendemos el conjunto de prácticas, creencias, conocimientos y objetos que caracterizan a un grupo humano. Se distingue entre:

  • Cultura material: formada por los objetos y artefactos producidos por una sociedad.
  • Cultura inmaterial: comprende creencias, conocimientos, valores, normas y formas de vida.

El término subcultura se refiere a un grupo que comparte rasgos específicos considerados variantes de la forma de vida mayoritaria o cultura dominante. La contracultura se opone o desafía la cultura dominante, mientras que la civilización hace referencia a un conjunto amplio y relativamente estable de logros culturales, técnicos y sociales que caracterizan a una sociedad en un periodo histórico.

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