Nietzsche y la Voluntad de Poder: Influencias, Obras y Vitalismo

El pesimismo de Schopenhauer y su influencia en Nietzsche

El pesimismo de Schopenhauer, manifestado en concreto por su obra El mundo como voluntad y representación, conduce el concepto de fenómeno hacia un sentido totalmente extraño, extraído de la filosofía india y budista. La voluntad infinita es esencialmente desdicha y dolor. El mundo es una representación de la auténtica realidad y esencia que es la voluntad.

La esencia de la voluntad es «tender a», una espiral que no llega a una satisfacción final porque «en sí va a lo infinito». Schopenhauer afirma la voluntad como el núcleo de lo real; entiende por voluntad algo no intelectual, pulsión, energía, que constituye al mundo de cada cosa. Este concepto supone una de las mayores influencias en Nietzsche.

Conocimiento y arte

El auténtico conocimiento es el del artista, una influencia clara en la nueva «Metafísica del artista» de Nietzsche. El arte sí es conocimiento esencial: conoce la esencia de la realidad, la voluntad, lo «en sí», el noúmeno.

Nietzsche sigue la misma línea fundamental: privilegia el arte y la intuición estética frente al conocimiento intelectual conceptual, pues según Nietzsche el lenguaje no representa, no se refiere a nada. A diferencia de la estética de Schopenhauer, Nietzsche reivindica lo individual; el nuevo filósofo, el artista, el superhombre que crea valores nuevos.

Crítica a Kant

Nietzsche le reprocha a Kant el haber caído en la tentación contraria, la de recuperar de manera subrepticia los valores antiguos. Rehúsa a Kant porque pretende un pensamiento autónomo, universal y desinteresado, perdiendo así la posibilidad de expresar al hombre que es siempre individual y activo en la creación de sus propios valores. La música, colocada por Kant en la última categoría de las artes, para Nietzsche es la expresión misma de lo «dionisíaco» y de ahí su superioridad respecto al lenguaje.

Wagner y otras influencias

Wagner será por un tiempo el prototipo del artista creador comparable con los creadores griegos. Sin embargo, con la obra Parsifal, Nietzsche se decepciona porque representa y colabora con la «farsa cristiana» y, como consecuencia de ello, rompe con él.

Otras influencias incluyen a Stirner, quien le influye con la defensa a ultranza del individualismo y de una libertad sin límites. Literariamente está influido por Goethe y por Heine, así como por la Grecia antigua y la Italia del Renacimiento. A partir de Goethe, y en gran medida por influencia suya, se va a producir en Alemania una revalorización de la cultura clásica. Esta revalorización propicia el surgimiento de una generación de estudiosos de este mundo clásico.

Obra: El crepúsculo de los ídolos

Es una obra fundamental de Nietzsche, perteneciente a su tercera etapa. Se divide en diez apartados:

  • Primer apartado: Ofrece cuarenta y cuatro breves aforismos, que cuentan entre los más brillantes e ingeniosos de la obra nietzscheana.
  • Segundo apartado: Es una monografía acerca de Sócrates. Sócrates fue un plebeyo, nos dice Nietzsche; fue, además, feo y, por tanto, un criminal; en suma: un enfermo, un décadent.
  • Tercer apartado: Titulado «La “razón” en la filosofía», Nietzsche describe la idiosincrasia del filósofo típico habido hasta ahora. Nietzsche acaba este apartado con cuatro tesis en las que resume toda su metafísica.
  • Cuarto apartado: Ofrece una sorprendente historia de la filosofía, desde Platón hasta él mismo, en la que combina la broma y la burla.
  • Quinto apartado: Es un ataque frontal a la moral en todas sus formas.
  • Sexto apartado: Dedicado a poner de manifiesto los cuatro grandes errores: el error de la confusión de la causa con la consecuencia; el error de la causalidad falsa; el error de las causas imaginarias y el error de la voluntad libre. La moral y la religión caen, según Nietzsche, en el error de las causas imaginarias.
  • Séptimo apartado: Constituye una ejemplificación de lo que se sostiene en el quinto: lo que significa la moral como contranaturaleza.
  • Octavo apartado: En pocas líneas, Nietzsche traza un gran elogio de Alemania, pero advierte que Alemania ha elegido, a partir de 1871, una vía equivocada al querer dedicarse a la «gran política».
  • Noveno capítulo: Titulado «Incursiones de un intempestivo».
  • Apartado final: Es un fragmento de autobiografía que preludia al Ecce Homo.

Los cuatro períodos de su obra

  • Período romántico (1870-1878): Nietzsche está bajo la influencia de Wagner, Schopenhauer y la filosofía griega. Su valoración es muy positiva respecto de los presocráticos, a los que llama filósofos trágicos, y muy negativa respecto a Sócrates y Platón, a los que considera los destructores del pensamiento trágico. Obras: El nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música (1870) y Sobre la verdad y la mentira en sentido extramoral.
  • Período positivista (1878-1883): Se produce un giro crítico. Se inspira en Voltaire y los ilustrados franceses, adoptando una actitud positivista. A través del método de genealogías busca el origen psicológico de los conceptos. Obras: Humano, demasiado humano (1878-1879) y La gaya ciencia (1882).
  • La filosofía de Zaratustra (1883-1885): Es el período fundamental, ya que en él desarrolla sus ideas más originales. Obra: Así habló Zaratustra.
  • Período crítico (1885-1889): Vuelve sobre los temas de la segunda etapa con una intencionalidad más definida: destruir la visión tradicional. Presenta la «filosofía del martillo» que busca la transvaloración de todos los valores. Obra: El crepúsculo de los ídolos (1888).

Corriente filosófica: Historicismo y Vitalismo

Ambas corrientes parten de la base de un mismo fenómeno: la vida. Sin embargo, es contemplada desde perspectivas distintas; unos lo tratan de una manera general y otros cultivan ambos campos indistintamente: vida, cultura e historia.

Filosofía trágica

Tanto el pensamiento de Nietzsche como el de Unamuno pueden ser considerados como formas trágicas de la filosofía de la vida. Consideran que el origen del mundo no es racional, pero dan una solución al absurdo del mundo afirmando la voluntad y la vida. Tienen un concepto de vida totalmente dionisíaco: el mundo como fuerza dionisíaca que se autocrea y se autodestruye eternamente. Este mundo es llamado voluntad de poder.

Nihilismo

En primer lugar, el nihilismo se inicia con la negación del mundo real a favor de un mundo superior. El nihilismo significa la reacción contra el mundo suprasensible del que niega todo valor: «la nada de los valores superiores». El nihilismo reactivo ha dado muerte a Dios. Nietzsche rechaza el igualitarismo que uniformiza la mediocridad y la decadencia que ahoga los instintos que provocan la felicidad.

Repercusiones y legado

Nietzsche no ha dado lugar a una escuela filosófica claramente establecida, pero sus ideas están presentes de un modo u otro en muchos pensadores contemporáneos. En la actualidad, se le valora como el descubridor de las falsificaciones de la conciencia y se le incluye en el grupo de los llamados «filósofos de la sospecha», junto con Marx y Freud.

Nietzsche ha influido de manera especial en:

  • Jaspers y Heidegger: Preocupados por el sentido del ser en un sentido histórico y temporal.
  • Ortega y Gasset: En su raciovitalismo.
  • Existencialistas: Quienes lo admiran por el individualismo concreto que defiende frente al individuo abstracto, el hombre o la humanidad.

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