Modernidad según Habermas y autores afines
Habermas — modernidad: concepto utilizado desde el siglo X. Opuesto a lo clásico, se revela contra la tradición e innova en todo aspecto. Es la expresión misma de la subjetividad; de ella nace directamente el individualismo: todos buscan alcanzar sus aspiraciones. Derecho a la crítica: quiere conocer la justificación de todo. La autonomía de la acción (o autonomía): el individuo debe reconocerse a sí mismo, pero también a los otros. Filosofía idealista: Hegel contempla como una de las mayores realizaciones de la modernidad que la filosofía tenga conciencia de sí misma. La modernidad tiene su centro en la libertad per se, en la renovación valorativa de los individuos en torno a su individualidad y su derecho a la alteridad.
Modernización
Modernización: según señala literalmente, está ligada a un proceso acumulativo, ligado al dinamismo de la productividad generado por la acumulación de capital, así como a la generación de una institucionalidad centralizada, y al fortalecimiento de la noción cívica-liberal de una mayor participación política y a la educación institucionalizada. Dice relación con aspectos y está más ligada a las bases productivas y económicas; a mi juicio, quizá tenga una esencia más materialista.
Racionalización e ilustración
Racionalización/Ilustración: la racionalización nace como resultado de una desafección en Occidente del metarrelato religioso desde la Ilustración, pues el sentido y fin de las asociaciones gregarias comienza a alejarse de las creencias metafísicas y se cimientan cada vez más en criterios científicos y antropocentristas, los cuales llegan a su cenit con el desarrollo de ideas darwinistas, las cuales generan una concepción de sociedad orgánica (vale decir, a semejanza de un organismo vivo). Para Weber, la racionalización está relacionada con un cambio en la construcción del conocimiento, es decir, en la episteme. Este nuevo modelo basado en criterios científicos habría generado una separación de la ética y la moral social, de la justicia, unión que es muy propia de la religión. Esta separación dio como resultado una ética que aspiraba a la objetividad.
Temporalidad en la modernidad
Temporalidad en la modernidad: la modernidad trae consigo una temporalidad lineal y orientada a la concepción de progreso ilimitado, fruto a su vez de las dinámicas productivas del capitalismo.
Radicalización del tiempo en la modernidad
Radicalización del tiempo en la modernidad: Habermas hace mención de que, al imponerse cambios de paradigma importantes, basados en la concepción de Hegel de que cada época debe superar a la predecesora, el tiempo adquiere la condición de un relámpago, que actúa de forma sumamente célere; algo que también asocia con la caída, pues este propio paradigma, siguiendo las mismas reglas, también deberá ser superado en algún momento, con lo cual se genera una asociación de la modernidad con el concepto de moda. Aquí cita a Baudelaire para decir que lo bello tiene una parte eterna y otra relativa, con lo cual hay hambre por la innovación y esto siempre será así; lo que es relativo es su vigencia, pues la belleza siempre es fugaz.
Normatividad en la modernidad
Normatividad en la modernidad: la modernidad no quiere ni puede tomar puntos de referencia en otras épocas, y por ello se ve en la obligación de crear su propia normatividad, la cual, como explicamos anteriormente, obedece a un principio de innovación y belleza que es fugaz. Por ello, debido a que lo distintivo de la modernidad es lo nuevo, se supone que la modernidad debería rebelarse contra toda clase de normatividad. Pero Habermas también menciona que la modernidad tiene un vínculo secreto con lo “clásico”, que es lo que sobrevive al tiempo y ello también implica un halo de normatividad.
Historia en la modernidad (Habermas)
Historia en la modernidad (Habermas): arriba.
Inversión crítica de W. Benjamin (comentada por Habermas)
Inversión crítica de W. Benjamin (Habermas): Benjamin llama a la modernidad a buscar criterios propios, genera el término del ahora “Jetztzeit”. Todo lleva astillas del pasado; la Revolución Francesa con inspiración romana. La moda supone un salto al pasado, por ello reevalúa la normatividad prestada y cuestiona el tiempo lineal con fe obtusa en el progreso, pues neutraliza y detiene lo nuevo, “encierra la historia en museo”. Gira tanto la orientación de la modernidad hacia el futuro que llega a orientarla hacia el pasado. Benjamin genera una inversión entre horizonte de expectativas y espacio de experiencia: atribuye todas las épocas pasadas a expectativas no satisfechas y a la actualidad orientada a un futuro tendiente a satisfacer dichas expectativas. Por ello existe una solidaridad con una herida transversal entre el pasado y el presente por revertir injusticias, haciendo emerger la memoria. No apagar la fuerza del pasado, como señala Hegel, sino pagar la deuda de la actualidad con el pasado. No repara la injusticia, pero busca la reconciliación de ella con el pasado.
Principio de subjetividad (Hegel en Habermas)
Principio de subjetividad (Hegel en Habermas): para Hegel, el principio elemental de la modernidad es la subjetividad, pues explica su superioridad en relación con sus épocas precedentes, pero también sus crisis. Dado que el sujeto domina su subjetividad, conoce su libertad. Ver arriba.
Notas y observaciones
- Se han respetado las ideas originales del texto, corrigiendo ortografía, gramática y estilo sin eliminar contenido.
- Se han ampliado algunas abreviaturas y coloquialismos (por ejemplo, “x” por “por”, “d” por “de”) para mejorar la legibilidad.
