1. La cosmovisión mítica
Los mitos son relatos alegóricos protagonizados por dioses y seres humanos. Tenían una finalidad pedagógica y didáctica, porque explicaban cómo debían comportarse las personas.
Los mitos intentaban explicar:
- El origen de los dioses.
- El origen de la realidad y del ser humano.
- El comportamiento humano y la vida social.
- Fenómenos como el trabajo o la aparición del fuego.
Al principio, los mitos se transmitían oralmente gracias a los poetas. Más tarde fueron organizados y escritos por autores como Homero y Hesíodo.
Un ejemplo es el mito de Prometeo. Prometeo era amigo de los seres humanos y les entregó la sabiduría y el fuego. Zeus se enfadó porque Prometeo había dado a los humanos algo que pertenecía a los dioses.
Este mito explica dos cuestiones:
- El origen de la inteligencia humana.
- El origen del fuego, que era necesario para sobrevivir.
Sin embargo, el mito no ofrece una explicación racional, porque todo depende del deseo caprichoso de los dioses. Por ejemplo, Zeus actúa según su voluntad y no según unas leyes necesarias.
2. El paso de mitos a logos
La filosofía surgió cuando algunos pensadores comenzaron a sustituir las explicaciones míticas por explicaciones racionales.
El logos significa explicación racional. La filosofía puede definirse como el paso del mito al logos, es decir, el cambio de las explicaciones basadas en los dioses y sus deseos por explicaciones basadas en la razón. El mito se basa en la arbitrariedad, porque los acontecimientos dependen de decisiones imprevisibles e irracionales de los dioses.
La filosofía se basa en la necesidad, porque considera que las cosas suceden según unas leyes regulares que pueden ser comprendidas mediante la razón. Por tanto, los primeros filósofos buscaron descubrir el orden y la causa de la naturaleza.
3. El problema de la realidad en los presocráticos
Los primeros filósofos centraron sus reflexiones en la naturaleza. La naturaleza podía entenderse de dos maneras:
- Como el conjunto de todo lo que existe, excluyendo lo artificial.
- Como el sustrato último de la realidad, es decir, aquello de lo que procede todo y que posee una fuerza interna vital.
Esta segunda idea recibe el nombre de hilozoísmo, que sostiene que la materia está dotada de vida.
La palabra griega arché significa origen o principio. También se refiere al fundamento último de la realidad y a la causa de los cambios.
Por tanto, preguntarse por el arché significa preguntarse por:
- El origen de todo lo existente.
- El sustrato común de todas las cosas.
- La causa de las transformaciones de la realidad.
Los filósofos presocráticos se dividieron en dos grupos:
- Monistas: consideran que el arché es un único elemento.
- Pluralistas: consideran que el arché está formado por varios elementos.
4. Los filósofos monistas
Tales de Mileto
Tales fue considerado tradicionalmente uno de los siete sabios de Grecia y el primer filósofo, porque intentó explicar la realidad sin recurrir a los mitos.
Su propuesta es que el arché es el agua.
Según Tales:
- Todo procede del agua.
- Todo retorna al agua.
- El agua está presente en todas las cosas.
- El agua es el origen, el sustrato y la causa de la realidad.
Tales llegó a esta conclusión mediante la observación y la razón.
Anaximandro
Anaximandro fue discípulo de Tales, pero no aceptó que el arché fuera un elemento concreto como el agua.
Pensaba que, si el agua fuera el origen de todo, los demás elementos ya habrían desaparecido al disolverse en ella.
Su propuesta es que el arché es el ápeiron, que significa lo indeterminado o lo ilimitado.
El ápeiron es:
- Una materia primigenia.
- Eterna.
- Inmutable.
- Infinita.
- El origen y el destino de todas las cosas.
Según Anaximandro, del ápeiron surgen los elementos contrarios, como el fuego y el agua. Estos se enfrentan entre sí para alcanzar un equilibrio. Después, todo vuelve al ápeiron.
Anaxímenes
Anaxímenes fue discípulo de Anaximandro, pero volvió a defender que el arché debía ser un elemento concreto.
Su propuesta es que el arché es el aire.
El aire es:
- Una sustancia sensible.
- Infinita.
- Dotada de movimiento interno.
- El origen y el sustrato de todas las cosas.
Anaxímenes explicó los cambios de la naturaleza mediante dos procesos:
- Rarefacción: el aire se hace menos denso y origina sustancias más ligeras.
- Condensación: el aire se hace más denso y origina sustancias más pesadas.
El proceso sería: aire → nubes → agua → tierra → piedras.
La rarefacción produce el proceso contrario: todo vuelve a convertirse en aire.
La importancia de su teoría está en que explica las diferencias entre las cosas mediante una diferencia cuantitativa, es decir, según tengan mayor o menor densidad.
Pitágoras
Pitágoras fundó una escuela en la península itálica. Sus enseñanzas se centraron especialmente en las matemáticas y en la antropología.
Para Pitágoras, el arché es el número.
Los números son el principio de todas las cosas porque:
- La realidad puede representarse matemáticamente.
- Las características de los cuerpos, como la extensión, el volumen y el peso, pueden medirse.
- Las diferencias entre los seres pueden explicarse mediante cantidades.
- Los fenómenos naturales, como las estaciones, pueden explicarse mediante relaciones numéricas.
Con Pitágoras, el arché deja de ser un elemento sensible, como el agua y el aire, y pasa a ser un elemento abstracto: los números.
Heráclito
Heráclito defendió que todo cambia y nada permanece igual. Para explicar esta idea utilizó la comparación con un río: no podemos bañarnos dos veces en el mismo río porque el agua está cambiando continuamente.
Para Heráclito:
- La realidad está en continuo movimiento. Todo fluye y todo se transforma.
- El cambio es una característica fundamental de la naturaleza.
- La realidad está formada por elementos contrarios, como el frío y el calor.
- Los contrarios se necesitan entre sí: no podríamos conocer el calor si no existiera el frío.
Aunque todo cambia, la realidad no es caótica. Los cambios están regulados por una ley racional llamada logos.
El logos es la razón o ley universal que:
- Ordena los cambios.
- Da armonía a la realidad.
- Explica la unidad de los contrarios.
- Está presente en toda la naturaleza.
Heráclito también distingue entre dos tipos de conocimiento:
- Conocimiento sensible: procede de los sentidos.
- Conocimiento racional: comprende el logos y permite alcanzar la sabiduría.
Heráclito no rechaza completamente los sentidos. Considera que son necesarios, pero deben ser interpretados por la razón.
Propuesta de Heráclito: para él, el arché es el fuego. El fuego representa el cambio continuo de la realidad. Todo procede del fuego y vuelve a él en un proceso constante.
Además, Heráclito identifica el fuego con el logos. El logos no solo organiza el mundo, sino que también está presente en el alma humana. Por eso, cuando una persona conoce el logos universal puede conocerse también a sí misma.
Parménides
Parménides defendió una teoría contraria a la de Heráclito.
Para Heráclito, la realidad es cambio. Para Parménides, la realidad verdadera es estable e inmutable.
Parménides distingue entre dos caminos:
a) La vía de la opinión. Se basa en los sentidos. Los sentidos nos muestran que las cosas nacen, cambian y desaparecen. Sin embargo, Parménides considera que esta visión es falsa, porque el cambio sería imposible. Su razonamiento es:
- Lo que es, es. Lo que no es, no es.
- No es posible que algo pase del ser al no-ser. Tampoco es posible que algo pase del no-ser al ser. De la nada no podría surgir nada.
Por tanto, el cambio no puede ser real. Para Parménides, lo que observamos como cambio es solo apariencia o ilusión.
b) La vía de la verdad. Se basa en la razón. Solo mediante la razón podemos conocer la realidad verdadera. La razón afirma el ser y niega el no-ser.
Para Parménides, la realidad o el Ser es:
- Única.
- Eterna.
- Inmóvil.
- Inmutable.
- Perfecta.
El ser no puede tener un origen, porque tendría que proceder de la nada o de otro ser. Ambas posibilidades son imposibles. Tampoco puede cambiar, porque cambiar significaría dejar de ser algo para convertirse en otra cosa, lo que supondría pasar del ser al no-ser.
Propuesta de Parménides: para Parménides, el arché es el Ser, entendido como la realidad en su conjunto. El ser es el origen, el sustrato y la causa de toda la realidad.
Parménides también afirma que el ser y el pensar son lo mismo. Esto significa que solo podemos pensar y conocer aquello que es. El no-ser no puede pensarse porque no existe.
5. El problema entre Heráclito y Parménides
- Heráclito: todo cambia. La realidad es devenir. Los sentidos muestran el cambio. La razón descubre el logos que ordena el cambio. El arché es el fuego.
- Parménides: nada cambia realmente. La realidad es inmutable. Los sentidos nos engañan. La razón descubre que solo existe el Ser. El arché es el Ser.
Los filósofos pluralistas intentaron solucionar esta oposición.
Aceptaron de Heráclito que en la naturaleza existe el cambio, pero también aceptaron de Parménides que el ser no puede surgir de la nada. Por eso, afirmaron que:
- El cambio se produce por la combinación y separación de varios elementos.
- El ser no surge de la nada, sino que está formado por elementos eternos.
6. Filósofos pluralistas
Empédocles
Empédocles fue un filósofo pluralista. Para él, el arché está formado por cuatro elementos: fuego, aire, agua y tierra.
Estos elementos son eternos y no pueden destruirse.
El cambio se produce por la acción de dos fuerzas:
- El amor: une los elementos.
- La discordia: separa los elementos.
Por tanto:
- Los elementos son el origen y el sustrato de la realidad.
- El amor y la discordia son la causa de los cambios.
Empédocles combina las ideas de Heráclito y Parménides:
- Acepta el cambio, porque los elementos se unen y se separan.
- Acepta que nada nace de la nada, porque los elementos son eternos.
Anaxágoras
Anaxágoras afirmó que el arché está formado por semillas o homeomerías.
Las homeomerías son partículas muy pequeñas que:
- Están presentes en todas las cosas.
- Son tan numerosas como las cosas que existen.
- Constituyen el origen y el sustrato de la realidad.
Para Anaxágoras, todo surge a partir de una mezcla de semillas. Esta mezcla no es caótica, sino que está ordenada por el nous, que significa inteligencia.
El nous es el principio que inicia el movimiento, la inteligencia que organiza la mezcla y la causa de la formación de las cosas.
Aunque Anaxágoras considera que el nous es superior a la materia, también afirma que posee cierta materialidad.
Demócrito
Demócrito, junto con Leucipo, fundó la teoría atomista.
Para Demócrito, el arché son los átomos.
Los átomos son:
- Partículas materiales muy pequeñas.
- Indivisibles, eternas e infinitas.
- Imperceptibles para los sentidos.
Todo lo que existe surge de la mezcla y separación de los átomos.
Para explicar el movimiento de los átomos, Demócrito afirma que existe el vacío. Los átomos se mueven en el vacío y, al combinarse de diferentes maneras, forman todas las cosas.
El cambio se explica por:
- El movimiento de los átomos.
- La existencia del vacío.
- La forma y la organización de los átomos.
- La mezcla y la separación de átomos.
No es necesario recurrir a fuerzas externas, como el amor, la discordia o el nous. La realidad funciona mediante leyes necesarias, por eso su teoría se considera una primera forma de mecanicismo, que sostiene que el mundo puede explicarse mediante leyes y movimientos materiales.
7. El giro antropológico: Sócrates y la sofística
7.1 El contexto del giro antropológico
- Cambio de foco: la filosofía abandona el interés por la physis (naturaleza/cosmos) y se centra en el ser humano y su vida en la sociedad.
- Causas históricas:
- Guerras Médicas: victoria griega y auge de Atenas bajo Pericles.
- Democracia ateniense: la participación ciudadana en el ágora hace que la palabra sea el arma principal. Surge la necesidad de dominar la retórica (construcción del discurso) y la oratoria (arte de hablar en público).
7.2 Los sofistas
Eran maestros extranjeros que cobraban por enseñar a los jóvenes a tener éxito en la política.
Características principales:
- Humanismo: reflexión centrada en los problemas prácticos de los ciudadanos.
- Relativismo:
- Epistemológico: no existen verdades absolutas; la verdad depende de las circunstancias.
- Sociopolítico: las leyes y costumbres (nomos) son convencionales (fruto de acuerdos humanos), no leyes naturales (physis), por lo que pueden cambiar.
- Indiferentismo moral: no hay criterios objetivos para decir qué está bien o qué está mal.
- Ideal educativo y virtud (areté): la virtud se entiende como éxito social y político, alcanzable mediante la oratoria.
Autores clave:
- Protágoras: «El ser humano es la medida de todas las cosas». Cada persona tiene su propia verdad; no existe una verdad universal.
- Gorgias: excepcionismo radical: nada existe; si existiera, no se podría conocer; y si se conociera, no se podría comunicar. Lo importante es convencer mediante la forma del discurso, no su verdad.
8. Sócrates
8.1 Semejanzas y diferencias con los sofistas
Semejanzas:
- Protagoniza el giro antropológico (se centra en el ser humano y no en la physis).
- Enorme interés por la educación de los jóvenes.
Diferencias esenciales:
- Rechaza el relativismo y el cobro por sus enseñanzas.
- Entiende la virtud (areté) ligada al conocimiento y a la vida moral, no al éxito social o político.
8.2 El método socrático
Sócrates defiende que sí existen definiciones universales y valores morales objetivos (justicia, bien…), los cuales se encuentran en el interior del ser humano. Se llega a ellos mediante el diálogo en dos fases:
- Ironía: mediante preguntas, hace que el interlocutor caiga en contradicciones y reconozca su propia ignorancia («solo sé que no sé nada»).
- Mayéutica (literalmente «el arte de ayudar a parir»): ayuda al interlocutor a sacar a la luz la verdad que ya reside en su interior.
8.3 El intelectualismo moral
Es la teoría ética fundamental de Sócrates, que identifica saber con virtud:
- Conocer el bien lleva a obrar bien: quien conoce la definición objetiva del bien, necesariamente lo practica.
- El mal es fruto de la ignorancia: nadie hace el mal a sabiendas; quien comete una falta moral no es «malo», sino un ignorante.
- Consecuencia: al que se equivoca no hay que castigarlo, sino instruirlo y educarlo.
- Felicidad: el conocimiento del bien y la vida virtuosa son la única vía para alcanzar la verdadera felicidad.
T2. La filosofía de Platón
2. La teoría de las ideas
Platón distingue entre dos tipos de realidad:
- El mundo sensible, que conocemos por los sentidos.
- El mundo inteligible o mundo de las ideas, que conocemos mediante la razón.
El mundo sensible está formado por cosas concretas que cambian y desaparecen. Por eso, no puede proporcionar un conocimiento completamente seguro.
En cambio, las ideas son eternas, universales e inmutables, por lo que constituyen la verdadera realidad.
Las cosas del mundo sensible son copias imperfectas de las ideas. Por ejemplo, las cosas que consideramos bellas son imperfectas, pero todas participan de la idea de belleza, que es perfecta y permanente.
Las ideas están organizadas jerárquicamente. La idea superior es la idea del Bien, que es la causa de la existencia y del conocimiento de las demás ideas. Platón la compara con el sol, porque permite ver y conocer la realidad.
El conocimiento de las ideas
Para Platón, los sentidos solo nos muestran el mundo sensible y nos proporcionan opinión. El verdadero conocimiento se alcanza mediante la razón y tiene como objeto las ideas.
El alma puede conocer las ideas porque antes de unirse al cuerpo ya las había contemplado. Por eso, conocer consiste en recordar lo que el alma ya sabía. Esta teoría se llama reminiscencia.
3. El problema de la realidad
El problema de la realidad consiste en explicar qué es verdaderamente real y qué es solo apariencia.
Platón considera que el mundo sensible no es la realidad auténtica, porque está sometido al cambio. Las cosas nacen, se transforman y desaparecen. Por eso, sobre ellas solo podemos tener un conocimiento inseguro.
La verdadera realidad es el mundo inteligible, formado por las ideas. Las ideas no cambian y son los modelos de las cosas sensibles.
La relación entre ambos mundos se explica mediante la participación. Las cosas sensibles son lo que son porque participan de las ideas. Por ejemplo, una acción es justa porque participa de la idea de Justicia.
El mito de la caverna
El mito de la caverna representa el camino que lleva desde la ignorancia hasta el conocimiento:
- Los prisioneros representan a las personas que viven confundidas por las apariencias.
- Las sombras simbolizan las cosas sensibles y las opiniones.
- La salida de la caverna representa el proceso de educación y conocimiento.
- El exterior representa el mundo inteligible.
- El Sol representa la idea del Bien.
El filósofo es quien consigue salir de la caverna y conocer la verdad. Después debe volver para ayudar a los demás a liberarse de la ignorancia.
4. Teoría del conocimiento
La teoría del conocimiento de Platón se basa en establecer una relación entre los distintos grados de realidad y los distintos grados de conocimiento.
Platón distingue entre:
- Episteme: es la ciencia o conocimiento verdadero. Tiene como objeto las ideas, que son universales e inmutables. Se alcanza mediante la razón.
- Doxa: es la opinión. Tiene como objeto las cosas del mundo sensible, que son cambiantes e imperfectas. Por eso no proporciona un conocimiento verdadero, sino una creencia.
Según Platón, cuanto más verdadero y perfecto es el objeto que conocemos, más claro y seguro es nuestro conocimiento. Por ello, el conocimiento de las ideas es superior al conocimiento de las cosas sensibles.
En el mito de la caverna, las sombras representan la opinión, mientras que la salida de la caverna simboliza el ascenso hacia el conocimiento verdadero.
4.1 Procedimientos para conocer las ideas
Platón propone tres procedimientos para alcanzar el conocimiento de las ideas: la reminiscencia, la dialéctica y el amor.
La reminiscencia
La reminiscencia aparece en el diálogo Menón. Según Platón, el alma existía antes de unirse al cuerpo y, antes de nacer, contempló las ideas. Cuando se une al cuerpo, olvida ese conocimiento.
Sin embargo, el olvido no es total. Al observar las cosas sensibles, que son copias de las ideas, el alma recuerda poco a poco el conocimiento que ya poseía.
Por tanto, conocer consiste en recordar las ideas que el alma había contemplado anteriormente.
La dialéctica
La dialéctica aparece en la República y está relacionada con el símil de la línea.
Es un método basado en el diálogo, mediante preguntas y respuestas. Gracias a él, el alma asciende progresivamente desde la doxa hasta la episteme, es decir, desde la opinión hasta el conocimiento verdadero.
Una vez alcanzado el conocimiento de las ideas, este debe aplicarse en la vida ética y política.
El amor
La teoría del amor aparece en el Banquete y está relacionada con la dialéctica.
Para Platón, el amor es el deseo de alcanzar y poseer aquello que no se tiene. Su objeto principal es la belleza.
El amor permite ascender desde las cosas bellas del mundo sensible hasta la belleza en sí misma, es decir, hasta la idea de belleza. Por tanto, el amor también es un camino que lleva desde lo sensible hasta lo inteligible.
5. Antropología platónica: dualismo y alma
Platón defiende un dualismo antropológico: el ser humano está compuesto por dos realidades distintas y unidas de forma accidental:
- El cuerpo: material, corruptible y perteneciente al mundo sensible. Es visto como una «cárcel» para el alma.
- El alma: inmaterial, inmortal y perteneciente al mundo de las ideas. Tiene prioridad sobre el cuerpo y es el principio de la vida y del conocimiento.
Metempsicosis (transmigración): doctrina de influencia pitagórica según la cual el alma, tras la muerte del cuerpo, peregrina y reencarna en sucesivos cuerpos hasta purificarse por completo.
La teoría tripartita del alma (mito del carro)
En el diálogo Fedro, Platón explica la estructura del alma mediante la alegoría de un carro tirado por dos caballos y guiado por un auriga:
- Alma racional (el auriga):
- Función: conocer las ideas y dirigir a las otras dos partes.
- Virtud: prudencia o sabiduría. Es la única propiamente inmortal.
- Alma irascible (el caballo bueno y noble):
- Función: la fuerza de voluntad, el valor y las pasiones nobles.
- Virtud: fortaleza o valor.
- Alma concupiscible (el caballo malo y rebelde):
- Función: los deseos corporales y los placeres sensibles.
- Virtud: templanza o moderación.
5.1 La inmortalidad del alma (Fedón)
Demostrar que el alma es inmortal es clave para Platón, ya que sostiene su teoría del conocimiento (la reminiscencia) y la existencia del mundo inteligible. Presenta cuatro argumentos principales:
- De los contrarios: todo se engendra a partir de su opuesto (lo frío de lo caliente). La vida surge de la muerte y viceversa; el alma no desaparece.
- De la reminiscencia: conocer es recordar lo visto antes de nacer. Si el alma recuerda las ideas, existía antes de unirse al cuerpo y es independiente de él.
- De la simplicidad: solo se destruye lo compuesto de partes (lo material). Como el alma es simple y semejante a las ideas, es indivisible e incorruptible.
- Del principio vital: el alma es la esencia de la vida; por tanto, no puede admitir en sí misma su contrario, que es la muerte.
6. La ética platónica: justicia y felicidad
La filosofía de Platón tiene una finalidad práctica: lograr una sociedad justa mediante ciudadanos justos. La ética se fundamenta en su concepción del alma:
- Relación alma-virtud: a cada parte del alma le corresponde una virtud propia:
- Alma racional: prudencia o sabiduría (discernir el bien del mal).
- Alma irascible: fortaleza o valor (actuar según el deber superando el temor).
- Alma concupiscible: templanza (moderar los placeres y deseos corporales).
- La justicia: es la virtud suprema y consiste en la armonía del alma, lograda cuando cada parte cumple su función y la razón gobierna sobre las demás.
- Felicidad (eudaimonía): en el Filebo, Platón defiende una postura intermedia entre el hedonismo (puro placer) y la vida exclusivamente contemplativa: la felicidad es la suma equilibrada de placer y sabiduría, subordinando siempre lo apasionado a la razón.
6.1 Dimensiones de la virtud
Platón define las virtudes desde tres perspectivas complementarias:
- Virtud como armonía: el equilibrio interno cuando cada parte del alma hace lo que le corresponde.
- Virtud como purificación: el dominio del alma sobre las pasiones del cuerpo, supeditando lo sensible a lo inteligible.
- Virtud como conocimiento: heredada del intelectualismo moral de Sócrates (quien conoce el bien, actúa bien). Platón añade que conocerlo no basta: hace falta ejercitar la virtud.
7. La política platónica: el estado ideal (polis)
Existe un paralelismo total entre el alma individual y la sociedad: solo un estado justo produce hombres justos, y viceversa. La polis se estructura en tres estamentos según la parte del alma dominante:
| Estamento social | Parte del alma | Virtud propia | Función en la polis |
|---|---|---|---|
| Gobernantes (filósofos) | Racional | Prudencia/sabiduría | Dirigir la ciudad y dictar leyes con justicia |
| Guardianes (guerreros) | Irascible | Fortaleza/valor | Defender la ciudad y garantizar el orden |
| Productores (artesanos y agricultores) | Concupiscible | Templanza | Abastecer de bienes materiales a la comunidad |
• La justicia en el Estado: se alcanza cuando cada clase realiza exclusivamente la función que le corresponde por naturaleza, sin interferir en las demás.
• El papel de la educación: para Platón, el Estado debe ser eminentemente educador. La educación clasifica a los ciudadanos según sus capacidades naturales y prepara a los mejores para gobernar (el rey-filósofo).
