Relaciones entre la razón y la fe
Con la aparición del cristianismo se plantea el problema de las relaciones entre fe y razón. En un primer momento, la filosofía es despreciada por los cristianos, salvo por los grupos gnósticos (que se mueven fuera de lo que a partir del s. IV d.C. sería la doctrina oficial de la Iglesia), pero con la expansión de su doctrina los cristianos van a necesitar una mayor precisión conceptual de esta y acudirán al pensamiento griego y helenístico, fundamentalmente al platonismo y neoplatonismo.
Motivos de la convergencia
Esta necesidad viene dada por dos motivos principales:
- Al extenderse el cristianismo hacia las capas cultas de la sociedad, entra en polémica con el pensamiento más preciso y riguroso de los pensadores paganos y necesitará armas intelectuales con las que hacerles frente.
- Con la expansión del cristianismo a lo largo del Imperio surgen multitud de sectas contrapuestas entre sí (gnósticos, maniqueos, pelagianos, montañistas, arrianos, etc.), que amenazan con destruir la unidad de la doctrina, lo que hizo necesario armonizar y aclarar la terminología religiosa.
La Patrística
Se conoce con esta expresión a los escritos cristianos de los primeros siglos que ayudaron a la elaboración de la doctrina, y cuya obra ha sido asumida por la Iglesia. La patrística tendrá por misión elaborar una terminología religiosa precisa y unificada, y acabar con las disputas entre las sectas.
Historia de la Patrística
Hasta el año 200: Los Padres Apologetas
Se caracterizan por la defensa del cristianismo contra el paganismo y la gnosis; defensa llevada a cabo en escritos breves denominados apologías. Tienen escasa relevancia filosófica. Cabe mencionar a Justino, Taciano el asirio, Ireneo, Clemente de Alejandría y Tertuliano.
Tertuliano se adhirió a una versión del cristianismo que fue condenada por herejía, denominada montañismo, y más tarde fundó su propia secta. Sostiene:
- Que a Dios se le conoce a partir de sus obras, y que es perfecto puesto que es increado.
- Que todo, incluido Dios y el alma, es cuerpo, ya que el espíritu es cuerpo (concepción tomada de los estoicos).
- Que el alma de los hijos se genera a partir de la de sus padres, doctrina que se conoce como traducianismo.
Del 200 al 450: Patrística Media
Esta etapa está centrada en la elaboración de la doctrina. Destaca sobre todos ellos Agustín de Hipona, que ejercerá una influencia sin discusión hasta el siglo XII. Otro representante señalado de esta época es Orígenes, que se acerca a posturas gnósticas.
Del 450 en adelante: Reelaboración y Sistematización
Se caracteriza por ser un periodo de reelaboración y sistematización de la doctrina. Su relevancia filosófica es escasa con la notable excepción del Pseudo-Dionisio.
Las Herejías
Se denominan herejías a todos estos movimientos religiosos o filosófico-religiosos que tienen en común el ser interpretaciones del mensaje evangélico. Tuvieron una gran incidencia en el movimiento cristiano de los primeros siglos y fueron, finalmente, consideradas heréticas por el sector triunfante.
- Gnósticos: La expresión gnosis significa saber o conocimiento. Se denominaban así porque pretendían tener el conocimiento de verdades últimas (frente a los agnósticos). El gnosticismo abarca una serie de doctrinas diversas caracterizadas por mezclar concepciones cristianas con especulaciones tomadas de las filosofías helenísticas y elementos de otras religiones orientales. Consideraban que la salvación viene por vía del conocimiento.
- Maniqueísmo: Se debe a Maní y, según él, existen dos sustancias o raíces eternas: la Luz (también llamada Bien o Dios) y la Oscuridad (Mal o Materia). En un principio estas dos sustancias estaban separadas, pero ambas tendían a la expansión por lo que acabaron colisionando. El choque de ambas dio origen al tiempo y al mundo, en el que las dos se entremezclan. Los hombres han de luchar por el triunfo del Bien, que no significa la aniquilación del Mal sino la separación de los dos principios.
- Arrianismo: Esta doctrina se debe a Arrio, el más importante «hereje» del cristianismo antiguo. Arrio considera que el Logos, es decir Jesús, no es Dios sino un ser creado como los demás. Como consecuencia tampoco es eterno. Esta tesis tuvo numerosos seguidores convirtiéndose en la dominante en todo Oriente, provocando por ello una fuerte división de la Iglesia.
- Pelagianismo: Esta doctrina se debe a Pelagio, contemporáneo de Agustín de Hipona con el que mantuvo una gran polémica. Pelagio critica la doctrina de la predestinación de San Agustín por considerar que va contra el libre albedrío. Frente a la predestinación sostiene que el hombre nace sin pecado y que solo se llega a estar en pecado porque el individuo lo cometa libremente. De ahí se siguen las siguientes consideraciones: 1) el bautismo no es necesario; 2) no es necesaria ninguna gracia sobrenatural para salvarse; 3) tampoco se precisa de la Iglesia para la salvación; 4) para salvarse solo se necesita de la Ley y los Evangelios.
