La fuerza no hace el derecho, y que no está obligado a obedecer sino a los poderes legítimos

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PRIMER LIBRO

CAPÍTULO I OBJETO DE ESTE LIBRO

«El hombre ha nacido libre y, sin embargo, por todas partes se encuentra encadenado» este es el inicio del capítulo
I, iniciando con una frase célebre en el cual nos quiere decir que cada hombre tiene derechos, entre ellos el principal es, el derecho a nacer libres para ser libres, no debe ser obligado a perder su libertad, donde lo más sagrado para una sociedad, es el orden como principio natural.

CAPÍTULO II DE LAS PRIMERAS SOCIEDADES

La sociedad más antigua de todas, y la única natural, es la de una familia; y aun en esta sociedad los hijos sólo permanecen unidos a su padre el tiempo que le necesitan para su conservación. Desde el momento en que el hijo crece, el vínculo natural se desbarata. Los hijos, libres de la obediencia que debían al padre, y el padre, libre de los cuidados que debía a los hijos, recobran ambos su independencia. Si continúan unidos, ya no es por naturaleza, sino por su voluntad; y la familia misma no se mantiene sino por acción propia. Esta libertad común es una consecuencia de la naturaleza del hombre. Su principal deber es procurar su propia conservación, sus principales cuidados son los que se debe a sí mismo; y después que adquiere uso de razón, siendo él sólo el juez de los medios propios para conservarse, llega a ser por este motivo su propio dueño.

CAPÍTULO III DEL DERECHO DEL MÁS FUERTE

El más fuerte no posee la fuerza suficiente como para ser siempre el señor si no transforma la obediencia en derecho y la fuerza en saber. Nadie posee fuerza mayor física. El derecho es lo que adquiere el hombre para obedecer poderes legítimos, la fuerza no hace el derecho, la palabra derecho no añade nada a la fuerza ni significa nada en absoluto. Por eso puedo concluir que la ley de la selva no aplica en esto puesto que no es el más fuerte quien será el amo o señor sino aquel que maneje sus potencias físicas en deber y derecho.

CAPÍTULO IV DE LA ESCLAVITUD

«Puesto que no hay hombre que tenga autoridad natural sobre su semejante, y puesto que la fuerza no produce derecho alguno, quedan solamente las convenciones como base de toda autoridad legítima entre los hombres.» La naturaleza no produce derechos porque existen convenciones fundamentadas sobre una autoridad legítima. Cuando se cometen actos ilegítimos se pierde libertad y también se anula la cualidad de ser hombres. Si esto llegara a ocurrir es porque hay un mal manejo social y hay desacuerdos entre pueblos desintegrados a una sociedad formada, la llamada guerra, donde hay distintos elementos de lucha. Pero no podríamos ir contra un Estado sin maltratar a ningún hombre, debido a esto el derecho a la esclavitud nos resulta contradictorios, con decir que fuera legítimo. Si una persona puede dar en mercancía su libertad a cambio de su subsistencia, porque no un pueblo en su conjunto pueda llegar a ser súbdito de un rey. Ya sea de esclavo o dominante se da por intereses muy propios.

CAPÍTULO V NECESIDAD DE RETROCEDER A UNA ConvencíÓN PRIMITIVA

Antes de examinar el acto por el cual un pueblo elige rey, debería de examinarse porque un pueblo es pueblo, necesariamente anterior al otro, es el verdadero fundamento de la sociedad. Y así saber elegir un representante aun que muchas veces es por convencíón por voto, vemos que debido a la convencíón se da el hecho de una minoría a vivir sometida a una mayoría por obligación. Aunque no podríamos comparar el hecho de un pueblo que se somete a su jefe, sin antes haber tenido un convenio.

CAPÍTULO VI PACTO SOCIAL

Es la creación de una persona pública, del orden jurídico, este en otros tiempos se denominaba ciudad, a partir el hecho se llamaría república o de cuerpo político, que conforma el nombre pasivo de Estado, cuando es pasivo y soberano, y cuando este se torna activo se trasluce en poder. Deduciendo todo lo anterior, como los hombres no pueden crear nuevas fuerzas, lo mejor es unir las que tienen para conservar un solo movimiento llamado Pacto Social., logrando como finalidad una asociación que proteja los derechos de cualquier ciudadano y los bienes en común. Claro está uno uníéndose a todos para obedecer, pero también siendo libre. En este capítulo encontramos el problema fundamental el cual resuelve el contrato social y es: «Encontrar una forma de asociación que defienda y proteja de toda fuerza común a la persona y a los bienes de cada asociado, y por virtud de la cual cada uno, uníéndose a todos, no obedezca sino a sí mismo y quede tan libre como antes».

CAPITULO VII DEL SOBERANO

En este capítulo se comienza con la conformación de la persona jurídica o un grupo de personas que luchan por conseguir un bien colectivo y son liderados por una persona llena de fidelidad y a la cual se le tiene gran confianza esta clase de personas que lideran son llamadas soberanos los cuales hacen parte de ese grupo de personas que lo eligieron. Esto se realiza con el fin de que los soberanos realicen leyes que ellos mismos puedan cumplir y que los beneficie tanto a ellos como a las personas que los eligieron. De esta forma se hace que todas las personas trabajen para conseguir el bien colectivo y si alguna persona se niega a cumplir su responsabilidad u obligación será obligada por los integrantes del grupo a cumplir dicha obligación. Al tener todas las personas enmarcadas en un pacto todos los integrantes se prestaran mutua ayuda conformando así un país o una sociedad mejor. El soberano es la persona que lidera y puede llevar al grupo por un mejor camino prestando viabilidad a las acciones del común del pueblo. CAPITULO VIII DEL ESTADO CIVIL

En este capítulo se explica la transformación que sufre el estado al cambiar del estado natural al estado civil esto nos brinda grandes ventajas ya que el hombre gana justicia y adaptando la moralidad a su vida. Esto ha permitido que hoy en día las personas a reflexionar antes de realizar una acción. Como lo dice en un párrafo del libro este es el cambio de un hombre animal hacia un hombre racional, de un hombre que conseguía todo por las fuerzas individuales a un hombre que trabaja en colectividad.

CAPÍTULO IX DEL DOMINIO REAL

Este capítulo trata sobre el dominio que tienen las personas sobre las propiedades y la forma cómo las pueden conseguir. En el libro contrato social se muestran algunas condiciones que se deben tener para autorizar la posesión del cualquiera de los terrenos A.- Que el terreno en cuestión no esté habitado por nadie. B.- Que no se ocupe en él sino lo que sea necesario y preciso para subsistir, además de, C.- Que se tome posesión de él no por medio de una ceremonia vana sino por medio del trabajo y la cultura, único signo de propiedad, que a falta de títulos jurídicos debe ser respetado por los demás. En este capítulo se presentan grandes interrogantes uno de los más sobresalientes es el de ¿Por qué hay personas con una gran porción de terreno y priva de ella a las demás personas? También nos dice que cualquier hombre tiene derecho a todo lo que necesite Y que se debe trabajar en la igualdad y no destruir la igualdad natural sustituyéndola por la igualdad moral y legítima. Afirma que los hombres naturalmente son desiguales en fuerza y talento pero se hacen iguales por convencíón y por derecho.


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