La diversidad de la felicidad y la ética ciudadana

Los modelos de felicidad

En Grecia los filósofos encontraron respuestas distintas, lo cual demuestra como decía Aristóteles 3 respuestas se perfilan en esa época que permanecen hasta nuestros días: autorrealización (eudemonismo), autosuficiencia, experimentar placer (hedonismo). Entre eudemonismo y hedonismo existe un desacuerdo de fondo del que son buen ejemplo Aristóteles y Epicuro consideraban que ser feliz es ser hombre en pleno sentido de la palabra. El hedonismo cree en la felicidad consistente en el placer y los eudemonistas que consiste en la autorrealización que a veces proporciona placer y a veces no.

Eudemonismo

Entre los eudemonistas cabe destacar a Aristóteles que fue uno de los primeros y el más importante, y además, a los eudemonistas que afirmaban que para llegar a la felicidad hay que actuar de manera natural. Es decir, con una parte animal (bienes físicos y materiales), una parte racional (cultivando nuestra mente) y una parte social, que se concretaría en practicar la virtud, que según Aristóteles se situaba en el punto medio entre dos pasiones opuestas.

Aristóteles sobre la felicidad

Para Aristóteles lo más importante para alcanzar la felicidad era la prudencia, las virtudes del carácter y un poco de suerte. La felicidad era para él la aspiración suprema de todos los seres humanos y aquello por lo cual deseamos todas las demás cosas. La felicidad consistía más bien en un tipo de vida, una vida basada en el ejercicio constante de lo más propio y excelente del ser humano, aquello que lo diferencia de los seres no humanos: la razón.

Los estoicos

La felicidad, para ellos, consistía en la paz y la tranquilidad del alma (ataraxia). No consistía en el placer y la ausencia de dolor, puesto que no podría ser algo fuerte y duradero porque no siempre depende de nosotros. El camino que llevaba a la ataraxia era la independencia y desapego ante los bienes del mundo exterior porque no depende de nosotros controlar las pasiones. Aceptar de buen grado el destino.

Los cínicos

Los cínicos consideran que la felicidad consiste en la libertad radical, para ellos el hombre es bueno por naturaleza, el fundador del movimiento cínico fue Aristóteles.

Las éticas materiales

Se caracterizan por los dos rasgos siguientes: presentan un objeto, propiedad o estado de cosas como un Bien Supremo (el placer, el dinero, el poder, la felicidad, la contemplación de Dios…); declaran como buenas aquellas conductas o acciones que permiten la realización del Bien Supremo y como malas aquellas conductas o acciones que nos alejan del Bien Supremo. Las tres críticas fundamentales que hace Kant a las éticas materiales son: las éticas materiales son empíricas; sus preceptos son hipotéticos o condicionales, y son heterónomas.

Éticas heterónomas

Identifican lo moralmente bueno con un fin que la voluntad humana no se da a sí misma sino que viene dado por la naturaleza.

La ética formal

Defiende que un criterio meramente formal nos permite decir si una conducta es buena o mala, nos permite separar o delimitar las conductas buenas de las malas; este criterio consiste en fijarse en la posibilidad de universalización de la máxima. Kant distingue entre la forma y la materia de un mandato: la materia es lo mandado (por ejemplo, decir la verdad para el mandato ‘no se debe mentir’), y la forma, el modo de mandarlo (si se ha de cumplir siempre, algunas veces o nunca). Otras características de la ética formal son lo que se ha llamado rigorismo kantiano, la defensa de la autonomía de la voluntad en la experiencia moral, y la propuesta de los imperativos categóricos como imperativos propiamente morales.

Una ética heterónoma

Es aquella que acepta un sistema moral que se impone culturalmente. Es decir, uno es moralmente heterónomo si se ve obligado a aceptar un sistema moral (o simplemente acepta un sistema moral) solo porque lo creen los propios padres o maestros, o porque es lo que se cree en la comunidad en la que se está inmerso. La moral heterónoma es una aceptación irreflexiva de los principios y normas imperantes en la sociedad.

Una ética autónoma

Es aquella que induce a las personas a pensar por sí mismas. En la esfera moral, la autonomía implica una voluntad libre que muestra mediante la razón, que ciertos principios morales son correctos. Podemos decir, para aclarar, que si uno actúa de acuerdo a una moral heterónoma, cumple con los principios morales solo por temor al castigo, mientras que si actúa autónomamente, sigue los principios porque los considera su deber. Es decir, la autonomía se rige por el cumplimiento del deber por el deber mismo.

La axiología

No solo trata de los valores positivos, sino también de los valores negativos, analizando los principios que permiten considerar que algo es o no valioso, y considerando los fundamentos de tal juicio. Los valores pueden ser objetivos o subjetivos. Ejemplos de valores objetivos incluyen el bien, la verdad o la belleza, siendo finalidades ellos mismos.

La ética discursiva

Es la que tiene la peculiaridad de intentar poner en diálogo la ética kantiana. Los principios del discurso: El principio de universalización, que se corresponde con el imperativo kantiano de la universalidad, pero que ahora se formula teniendo en cuenta la situación de discurso: Una norma será válida cuando todos los afectados por ella puedan aceptar libremente las consecuencias y efectos secundarios que se seguirían, previsiblemente, de su cumplimiento general para la satisfacción de los intereses de cada uno. El principio de la ética del discurso, que se corresponde con la autonomía kantiana, pero reformulada dialógicamente: solo pueden pretender validez las normas que encuentran (o podrían encontrar) aceptación por parte de todos los afectados, como participantes en un discurso práctico.

Ciudadanía

El habitante de ciudades antiguas o estados modernos como sujeto de derechos políticos y que interviene ejercitándolos en el gobierno del país. Según esta definición, la ciudadanía parece tener como rasgos el pertenecer a una comunidad política y el disfrutar de derechos.

Polis griega

Significaba ser participante activo en la política, en las tareas de gobierno de la ciudad, en este campo tanto si era rico o era pobre tenía que acudir a la asamblea, la edad mínima era de 30 años.

C. romano

Consistía en pertenecer a un grupo de personas determinadas que gozaban de la protección jurídica otorgada por las leyes y las instrucciones, es decir, un bien o título jurídico.

Doble raíz ciudadana moderna

La actual sociedad toma sus valores de 2 raíces, la griega y la romana. La primera se basa en la participación política a través de la deliberación y la segunda basada en la protección legal de los derechos de la persona.

Derechos civiles

Son especialmente el derecho a no ser detenido sin unas garantías legales, también son derechos de libertad de conciencia que incluyen la libertad de cultos religiosos diversos y la libertad de expresión. Edicto de Nantes en Francia, la Declaración de Derechos a las colonias inglesas de Norteamérica, derechos del hombre en la Revolución Francesa.

Derechos políticos

Son declaraciones de derechos como parte de las constituciones que no habían tenido en cuenta antes como los de participación política: estado social de derecho, estado de justicia.

Ciudadanía social

Conjunto de derechos y deberes que vinculan al individuo a la plena pertenencia a una sociedad. Incluye derechos sociales como el trabajo, educación, vivienda, salud y prestaciones sociales.

Implicaciones que tiene el concepto de ciudadanía en el siglo XXI

Implica una responsabilidad que tiene cada sociedad respecto a su propia población para asegurar que realmente se reconozca como ciudadanos a las personas que reúnen determinados requisitos que no deben ser arbitrarios ni injustos, el ejercicio de la ciudadanía que corresponde a cada persona en una sociedad cuando ejerce como ciudadano de la misma. Este aspecto remite a dos asuntos fundamentales: el ejercicio de los deberes cívicos y los ejercicios de voluntariado.

Dimensión intercultural

Respeto activo, solidaridad, diálogo en serio, voluntariado con inmigrantes.

Dimensión cosmopolítica

Solidaridad internacional, equidad mundial, voluntariado en ONU, en ONG, etc.

Dimensión económica

Equidad en las revoluciones laborales, responsabilidad personal y corporativa, consumo justo y responsable.

Dimensión civil

Ética profesional, participación en la opinión pública, voluntariado, es la relación que tenemos con los demás.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *