John Stuart Mill

En la regla de oro de Jesús de Nazaret encontramos todo el espíritu de la ética de la utilidad: “Compórtate con los demás como quieras que los demás se comporten contigo” y “Amar al prójimo como a ti mismo” constituyen la perfección ideal de la moral utilitarista. Como medio para alcanzar más aproximadamente este ideal, la utilidad recomendará, en primer término, que las leyes y organizaciones sociales armonicen en lo posible la felicidad o (como en términos prácticos podría denominarse) los intereses de cada individuo con los intereses del conjunto. En segundo lugar, que la educación y la opinión pública, que tienen un poder tan grande en la formación humana, utilicen de tal modo ese poder que establezcan en la mente de todo individuo una asociación indisoluble entre su propia felicidad y el bien del conjunto, especialmente entre su propia felicidad y la práctica de los modos de conducta negativos y positivos que la felicidad prescribe; de tal modo que no sólo no pueda concebir la felicidad propia en la conducta que se oponga al bien general, sino también de forma que en todos los individuos el impulso directo de mejorar el bien general se convierta en uno de los motivos habituales de la acción y que los sentimientos que se conecten con este impulso ocupen un lugar importante y destacado en la experiencia sentiente de todo ser humano.
John Stuart Mill, El utilitarismo, cap. II
1. [2 puntos] Explique brevemente (entre sesenta y ochenta palabras) las ideas principales del texto y cómo aparecen relacionadas.

En este fragmento de Mill, autor del S.XIX, el tema principal es la Golden Rule. A esta idea, podemos encontrar tres ideas subordinadas. En primer lugar, el autor dice que en la Regla de oro de Jesús se resume el utilitarismo: Amar al prójimo como a ti mismo. A continuación, argumenta que este principio debe ser aplicado en las leyes asegurando que la felicidad de cada uno quede armonizada con la del conjunto. Finalmente, Mill defiende que este principio también debe ser aplicando en la educación con el propósito de llegar a una sociedad ideal en la cual el bien común sea lo primordial.
2. [1 punto] Explique brevemente (entre cinco y quince palabras en cada caso) el significado que tienen en el texto las palabras o las expresiones

A) «Leyes:


Reglas que penalizan y castigan lo incorrecto. Aquello que indica qué es obligatorio.

B) «Felicidad»


Según Mill, el placer, ausencia de dolor, el cual puede ser superior o sensitivo.
3. [3 puntos] Explique el sentido y la justificación de afirmación: «“Amar al prójimo como a ti mismo” constituye la perfección ideal de la moral utilitarista.» (En la respuesta, debe referirse a los aspectos del pensamiento de Mill que sean pertinentes, aunque no aparezcan explícitamente en el texto.)

Mill encuentra en la Regla de oro de Jesús la síntesis de todo lo que defiende. Mill afirma que hay que regir nuestras acciones según el principio de utilidad que dice: La mejor acción es aquella que procura el bienestar al mayor número de personas. También es muy importante el segundo principio propuesto por Benthan, el cual dice:Cada cual cuenta como uno y nadie lo hace por más de uno. Por ello, para Mill la felicidad de cualquier individuo era tan importante como la de cualquier otro individuo, de modo que la felicidad de todos debía ser el único y último patrón para evaluar qué fines es digno perseguir y qué cosas es digno hacer. Este es el “gran principio de la felicidad”, el principio fundamental que determina la bondad de cualquier acción. Podría objetarse al utilitarismo que el altruismo se convierte en una obligación para todos los seres humanos. Sin embargo, no es eso lo que Mill pensaba. De acuerdo con Mill, en el Arte de la Vida se pueden diferenciar tres esferas: la Moralidad, la Prudencia y la Virtud. En primer lugar, el territorio de la obligación moral. En segundo lugar, el de aquello que es conveniente o prudente hacer sin que sea obligatorio moralmente. Y, finalmente, el ámbito de las acciones que van más allá del deber, aquello que no es obligatorio, el ámbito que Mill llama también el mérito y la virtud. Según Mill, el altruismo no pertenece a la esfera de la Moralidad, sino a la esfera del Mérito y la Virtud. Una acción altruista es una acción que no estamos moralmente obligados a hacer, pero merecemos honor, elogio y gratitud si las realizamos.

Para Mill, las reglas morales de justicia son un subgrupo de reglas en el territorio de la obligación, la moralidad. Las reglas de la justicia garantizan los derechos. Para Mill algo constituye el derecho de una persona, cuando esa persona puede exigir de la sociedad que le proteja para su disfrute. Para Mill los derechos más básicos son el derecho a la seguridad, el derecho a la libertad y el de la vida. Mill no permite que las reglas de la justicia sean suspendidas si no es por otro “deber social”. Como por ejemplo el robar comida o medicinas para salvar la vida de alguien. Un tema de especial importancia es el derecho de las minorías. Los casos en los que se obtiene un pequeño beneficio para un amplio número de personas violando los derechos de las minorías, incluso de una minoría de uno, son excluidos. No se pueden negociar estos derechos. Mill defiende que la libertad de acción de los individuos puede ser constreñida por la sociedad sólo en casos determinados. Estos casos, en general, quedan englobados en tres categorías: la conducta en cuestión que causa daño en derechos de otras personas (derecho a la propiedad); la conducta que implica una omisión que puede ser justamente considerada como una violación de los deberes que tenemos con los demás (prestar ayuda que alguien espera ser recibir); y cuando la conducta es una violación de las buenas maneras requeridas en un espacio público. La coerción de la sociedad sobre el individuo puede ser mediante la ley y sanciones, o mediante la opinión pública. Cuidar los derechos de los demás es fundamental en Mill. Por este motivo hay que sancionar los comportamientos que pongan en peligro tales derechos. No puede haber ningún tipo de abuso en nuestra libertad. Cada uno vale como todos los demás, por ello debemos tratarnos entre todos como iguales. Por este motivo, Mill encuentra en Jesús la perfecta referencia del utilitarismo.
4. [2 puntos] Compare la importancia da Mill a las consecuencias en la acción moral con otro punto de vista sobre la acción moral que se pueda encontrar en la historia del pensamiento occidental.

Jeremy Bentham y John Stuart Mill son los filósofos utilitaristas clásicos: comparten conceptos clave, planteamientos y principios. Mill aceptó los principios postulados por Bentham. Ambos creían que el bien para los seres humanos consiste en experiencias o estados de conciencia de placer o

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