Ideas simples y complejas Hume

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Hume


Tratado sobre la naturaleza humana

Investigación sobre los principios de la moral.(Amigo de Rousseau.)

Origen de nuestras ideas

Para Hume todos nuestros contenidos mentales son percepciones. Y todas las percepciones provienen de la experiencia.

El innatismo es falso

Hume no quiere dar por hecho que nuestras percepciones sean representaciones del mundo. Por este motivo las clasifica según el grado de vivacidad, en dos tipos: impresiones e ideas.
Las impresiones son las sensaciones inmediatas de la experiencia: imágenes, pasiones y emociones.
Las ideas son imágenes o copias difusas de las impresiones.
Son productos de la imaginación y de la memoria que no consiguen imitar el grado de intensidad de los originales.

Ejemplo:

Sentir un frío intenso (impresión); recordar aquel frío que pasé un día (idea)
.Según su procedencia, las percepciones pueden ser:

-Percepciones de sensación:

son aquellas que provienen de los sentidos. Por ejemplo el color rojo o el olor.

-Percepciones de reflexión:

son estados exclusivamente mentales como el aburrimiento o la satisfacción.Según su composición se divide en:

-Simples:

no pueden dividirse en otras menores. Por ejemplo el aroma de un perfume o el tacto de terciopelo.

-Complejas:

pueden distinguirse y dividirse en otras más simples. Por ejemplo la percepción de una rosa roja.

La asociación de ideas

¿De dónde provienen las ideas simples? Todas las ideas simples provienen de sus correspondientes impresiones simples.¿Las ideas complejas son también una copia de impresiones complejas? Así ocurre en algunos casos: la idea de manzana proviene de la impresión compleja de manzana. Sin embargo,existen otros tipos de ideas que no son copias de impresiones complejas. Por ejemplo, un unicornio o un sapo que habla, ¿de qué impresión diríamos que provienen? De ninguna. En este caso, las ideas complejas son fruto de la combinación y uníón fantasiosa que realiza la imaginación con las impresiones simples.
La imaginación crea ideas complejas siguiendo ciertas leyes y regularidades.
Estas tendencias son lo que Hume llamó leyes de asociación de ideas.

-Semejanza:

Hay algo en nuestra mente que la impulsa a asociar ideas entre las cuales hay algún grado de similitud.

-Contigüidad en el espacio y tiempo:

Una idea nos conduce a otra cuando entre ellas existe una relación de proximidad, ya sea espacial o temporal. Si vemos el arco de un violín, irremediablemente nos preguntaremos dónde está el violín.

-Relación causa-efecto:

Ante los fenómenos que se acostumbran a suceder, nuestro entendimiento crea una expectativa de futuro: espera que ciertos hechos sigan a otros al igual que ha sucedido en el pasado.

Relaciones de ideas y cuestiones de hecho

Nuestros contenidos mentales se conducen a impresiones o ideas. Con éstos pensamos o razonamos, construimos juicios y afirmaciones. Todos estos juicios que conforman el edificio de conocimiento pueden clasificarse en dos tipos: relación de ideas y cuestiones de hecho.

-Relaciones de ideas:

“Todos los solteros son no casados” En estos juicios se establecen relaciones entre ideas y conceptos, no describen cómo es el mundo y no surgen de la experiencia, sino del razonamiento. Son afirmaciones universales y necesarias. Su negación implica una contradicción y un absurdo.

-Cuestiones de hecho:

“Marta hace gimnasia” Afirmaciones en que se establecen relaciones entre hechos que hemos de comprobar mediante la observación y la experiencia. Lo que afirman es así ahora, pero podría no serlo. Su negación es posible, no implica ningún absurdo.

El problema de la causalidad

La conexión causa-efecto es una relación que atribuimos a los acontecimientos que suceden en el mundo. La validez de esta relación no ha sido aceptada acríticamente durante mucho tiempo. Hume quiere examinar la legitimidad de esta idea.
Lo hace aplicando el principio empirista:
para toda idea o creencia se ha de comprobar de qué impresión es copia; en el caso de que no se halle el original, ésta tendría que ser rechazada.


¿Qué entendemos por relación causal? Pensamos que entre el fuego y el calentamiento del agua se produce una relación causal: el fuego sería el responsable de un determinado efecto, el calentamiento del agua. Esta relación se concibe como si se tratara de una conexión necesaria, como si ambos fenómenos se hallaran inevitablemente unidos, ya que la aparición de uno impondría necesariamente la aparición del otro.Hume recurre a la experiencia y no encuentra ninguna impresión de necesidad entre el fenómeno A causa, y el fenómeno B, que llamamos efecto. Lo único que observamos en este proceso es que un hecho va seguido de otro fenómeno, pero no observamos conexión necesaria entre ambos.Hume concluye que la idea de conexión necesaria es fruto de la imaginación.
Al observar en innumerables casos como un fenómeno va seguido de otro, tendemos a considerar, llevados por la costumbre o hábito, que siempre sucederá así. Esta proyección del pasado hacia el futuro resulta muy útil para vivir, sin ella, el mundo se volvería caótico. Ahora bien, una costumbre sólo puede proporcionar creencias, pero nunca conocimiento universal y necesario.


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