La Fuerza de la Virtud
La virtud en el ser humano es aquello que le hace ser lo que es.
Definiciones Clave de la Virtud
- Spinoza: Esfuerzo surgido para conservar el propio yo.
- Aristóteles: Defiende que las virtudes son hábitos por los que el hombre se hace bueno, es decir, realiza bien la función que le es propia según su naturaleza.
Las virtudes son los hábitos y las predisposiciones que nos llevan a actuar conforme a la ley moral. La virtud se sitúa en un justo medio, con respecto a nosotros, entre dos extremos que Aristóteles considera viciosos. Por ejemplo, la valentía estaría en un justo medio entre la cobardía (extremo por defecto) y la temeridad (extremo por exceso).
Clasificación Aristotélica de las Virtudes
Según Aristóteles, las virtudes no se producen por naturaleza, sino que son adquiridas y su consecución exige esfuerzo. Se necesita inteligencia para orientar el impulso de las mismas hacia el bien.
- Virtudes Dianoéticas: Son enseñadas y tienen que ver principalmente con el entendimiento y nuestra búsqueda de la verdad.
- Virtudes Éticas: Son originadas por la repetición de acciones y se refieren sobre todo a las costumbres.
El Mal Radical (Según Kant)
El concepto de Mal Radical, acuñado por Kant, se utiliza para reflexionar sobre la naturaleza del mal moral, especialmente a la luz de eventos históricos extremos, como las masacres ocurridas en los campos de exterminio.
Reflexiones Filosóficas Acerca del Mal
- Tradiciones Antiguas: En muchas tradiciones se relaciona el mal moral con la existencia de fuerzas malignas y arbitrarias que arrastran a los humanos a obrar mal.
- Hobbes: En la época moderna, piensa que el humano en estado de naturaleza, es decir, fuera de una sociedad políticamente organizada, se comportaría con los demás como un lobo.
- Rousseau: Piensa que el origen del mal no radica en la naturaleza humana, sino en la sociedad.
- Kant: El ser humano es finito y racional a la vez. El bien radica en la voluntad: una voluntad buena es aquella que se determina a obrar racionalmente y por respeto a la razón. Pero también el ser humano tiene propensión natural al mal, es decir, a actuar por principios subjetivos (subordinando la ley moral al autointerés). Esta maldad puede ser restaurada por la disposición que asimismo tiene al bien.
El Mal Banal según Hannah Arendt
El nazismo dio forma a un nuevo modo de totalitarismo que desprecia la vida humana y trata a los seres humanos como seres superfluos. Según Hannah Arendt, esto comenzó cuando se les negó el derecho a tener derechos. Según ella, el mal totalitario se trata más bien de un mal banal, pues el criminal no era necesariamente un monstruo ni un loco, sino alguien superfluo que era incapaz de pensar por sí mismo y dar respuesta con sus criterios a una situación moral conflictiva.
Nietzsche y la Moral como Empoderamiento
¿De dónde surgen nuestras valoraciones morales? ¿Por qué es bueno ser solidarios? ¿Por qué se considera un valor la igualdad? ¿Nos ayudan a vivir con más plenitud los valores morales propios de la sociedad occidental?
La Genealogía de la Moral
El interés de Nietzsche no consiste en establecer un fundamento para nuestros valores morales, sino en estudiar su genealogía, es decir, cómo han surgido. Hubo un tiempo en que los «buenos» eran los héroes, los guerreros, y sus virtudes eran las valoradas moralmente: la valentía, la fuerza, la afirmación.
Cuando los esclavos se rebelaron, impusieron como valores las cualidades que les pertenecían a ellos: la paz, la igualdad, la humildad, la solidaridad, etc. La moral occidental es, pues, según Nietzsche, una moral de esclavos, una moral que surge como reacción a los valores de los nobles.
Vitalismo y la Muerte de Dios
El punto de partida de la filosofía de Nietzsche es la afirmación de la vida, el vitalismo, que pone como objeto principal el conocimiento, la comprensión y la expresión de la vida.
Sin embargo, la civilización occidental, desde Sócrates y Platón, continuando con el cristianismo y llegando hasta la Ilustración, es incapaz de admitir la vida y establece, entonces, como auténtica realidad lo universal y lo inmutable: el Ser, las Ideas, Dios, la Razón.
Para Nietzsche, esto es lo contrario a la vida. El problema reside en que en estos conceptos se ha fundamentado la cultura occidental: la filosofía, la ciencia, el arte y la moral. Por tanto, la moral occidental se basa en la nada y va contra la vida.
Reconocer que «Dios ha muerto» equivale a reconocer que los fundamentos de nuestros valores —del bien, la verdad y de la belleza— son vacíos, son nada. Pero si no hay fundamento, entonces no queda sino que sea el propio hombre el creador de valores.
La Voluntad de Poder y el Superhombre
Esta es la misión del «superhombre»: no se trata de fundamentar valores, sino de afirmarlos, de crearlos, al modo en que lo hace el artista. Hay que entender, entonces, la moral como creación, como afirmación de la voluntad de poder, entendido este como aquella fuerza que nos permite vivir más plenamente, que nos da poderío, que nos empodera.
