Nietzsche y la Crítica a la Cultura Occidental
Friedrich Nietzsche se enfrenta con la tradición filosófica occidental. Distingue y opone lo apolíneo y lo dionisiaco, y observa que en la historia de la filosofía el pensamiento se aleja de la vida por haber primado lo apolíneo sobre lo dionisiaco.
La Realidad Dinámica frente al Nihilismo
Según Nietzsche, se nos ha educado con una realidad estática pero que, según él, es dinámica. Niega el fundamento de la vida al establecer una trascendencia que pone a la vida como algo negativo. Esta trascendencia hizo que entrara en crisis la cultura occidental y que se llegara al nihilismo.
La Genealogía de la Moral: Señores y Esclavos
Nietzsche estudia críticamente la moral (sistema de valores que constituye la cultura), ya que la crítica de la cultura comienza por su sistema moral. La moral que impera en Occidente es la judío-cristiana. La crítica de Nietzsche adopta la forma de una genealogía que busca el origen de esa moral y el nacimiento de los valores; en ella vio que prevalecía la moral de los señores (bueno = noble, orgulloso).
Con Sócrates, Platón y el judeocristianismo aparece la moral de los esclavos, donde se invierten los valores anteriores. Esta moralidad valora positivamente la mediocridad. Para Nietzsche, el resentimiento contra los fuertes es la fuerza que crea los valores de la moral de los esclavos.
La Transvaloración y la Muerte de Dios
Se rechaza la moral judío-cristiana y se propone una transvaloración de todos los valores, cuyo ideal se basa en la metáfora de la muerte de Dios. Se deja de creer que el mundo suprasensible ordena nuestra existencia. Su muerte, además de ser la pérdida de fe en él, significa la caída del ideal de moral que tiene Occidente y la caída de los valores sobre los que ha crecido nuestra cultura.
Para este autor, Dios daba sentido al mundo, garantizaba instituciones, castigaba, era el significado de nuestro lenguaje, la posibilidad del bien y el mal, de la realidad y la apariencia, de la verdad y la mentira, etc.
El Superhombre, el Eterno Retorno y la Voluntad de Poder
Nietzsche concluye que la sociedad occidental está en decadencia y realiza un estudio de su origen. Plantea el nihilismo como diagnóstico del estado de la cultura occidental. Se distinguen tres momentos donde Occidente intenta salir del nihilismo:
- Duda: Surge tras la destrucción o no creencia en los valores tradicionales basados en algo elevado, surgiendo la desorientación.
- Reflexión: Consiste en una crítica racional de la tradición.
- La nueva valoración: Es un movimiento hacia una nueva perspectiva del hombre y la realidad desde la que surgen nuevos valores propiciados por lo instintivo, lo vital y la vida misma, realizados por la voluntad de poder y de dominio en la naturaleza.
El Ideal del Superhombre
Nietzsche plantea una búsqueda de nuevos valores que exalten y afirmen la vida. Se propone volver a una moral de señores, lo que lleva a plantearse una moral alternativa y natural y un nuevo ideal del ser humano: el superhombre, impulsado por la voluntad de poder y el eterno retorno.
La voluntad de poder es una fuerza interna que empuja o mueve al ser humano y lo hace ser ambicioso y creativo. La voluntad de poder alcanza su máxima afirmación en el eterno retorno, que consiste en el amor eterno hacia la vida que ofrece el medio al hombre para superarse. El eterno retorno es la suprema fórmula de amor a la tierra y transforma al hombre en superhombre. El eterno retorno da a la vida una impronta de eternidad que permite forjar la vida como una obra de arte.
La Vida sin Dios y las Tres Metamorfosis
Nietzsche busca un hombre sin Dios, sin los errores de Occidente, que asuma y ame la vida en toda su fuerza. Por ello, el superhombre vive una vida de angustia, de inquietud y renuncia a la felicidad, pero sin renunciar a todos los aspectos de la vida. La evolución del hombre terrenal al superhombre pasa por tres metamorfosis:
- El camello: Ser dócil y obediente que acepta y cree en los valores tradicionales, los cuales lleva con resignación y sin rebelarse.
- El león: Donde niega lo anterior y rechaza los valores tradicionales con un sentido crítico.
- El niño: Que vive libre de prejuicios creados en la tradición y que crea nuevos valores sin miedo a vivir con sus consecuencias.
Conclusión: El Superhombre como Creador
Así, se llega al superhombre, que será alguien que no hace caso a los prejuicios, no cree en la igualdad, es libre e indomable y convierte la vida en experimento, viviendo con fuerza y amor a la vida. El superhombre es niño (sin prejuicios y sin miedo) y bailarín (pasea con riesgo por la cuerda floja de la vida como devenir sin miedo). De esta manera, expone Nietzsche su nueva manera de entender la ontología y la antropología.
