Filósofos Kant y Marx

Kant es sin lugar a dudas el mayor filósofo alemán del Siglo XVIII, y uno de los más entusiastas impulsores de la Ilustración. Desde un punto de vista estrictamente filosófico, cabe destacar la titánica tarea crítica que Kant se propone, sometiendo a la razón teórica y a la razón práctica a un riguroso examen. Como resultado de éste, se logrará una deslumbrante síntesis de Racionalismo y Empirismo en cuanto a la razón teórica se refiere, y una nueva teoría ética, el formalismo, que rompe con todos los planteamientos anteriores. Por si esto no fuera suficiente, Kant enlaza ambas formas de razón en la Crítica del Juicio, en la que estudia la finalidad de la naturaleza y el juicio estético. Por supuesto, tal cantidad de aportaciones ejercerá una influencia nada desdeñable en toda la actividad filosófica posterior, y llegará hasta nuestros días. Pero, dejando a un lado la perspectiva filosófica, hay que destacar el papel que jugó Kant en su tiempo. Sus reflexiones sobre aspectos prácticos como la Historia , la Política o la Religión fueron discutidas en su época, y Kant fue una de las personalidades más influyentes del panorama intelectual europeo del Siglo XVIII. En concreto, centrándonos en Idea de una historia universal con propósito cosmopolita, la filosofía de la historia kantiana defiende la función del conflicto dentro de la historia (las relaciones con Hegel o Marx son a este nivel evidentes), y plantea también cuál es la finalidad de la historia humana
. Por todo ello, Kant es sin lugar a dudas uno de los autores más influyentes de toda la modernidad, y se ha convertido en un punto de referencia inexcusable en campos tan diversos como la ética, la teoría del conocimiento, la estética o la filosofía de la historia.

El pensamiento de Nietzsche consiste precisamente en la negación del pensamiento
. Entre sus precedentes cabría citar a Schopenhauer, del que toma el concepto de voluntad. El resto de la tradición filosófica será también dominada por Nietzsche, pero no precisamente para defenderla sino para construir contra ella una de las mayores críticas que se han formulado nunca en contra de la filosofía, desde Sócrates hasta Marx. Por eso, la obra de Nietzsche es una auténtica bomba filosófica, que para muchos representa el suicidio de la filosofía
: ideas como la muerte de Dios, la voluntad de poder, el eterno retorno y la transmutación de los valores, su concepción del Nihilismo, la crítica a la moral, o la conversión de la existencia en un fenómeno estético convertirán a Nietzsche en el verdugo de la filosofía y de la civilización occidental. A todo esto, hay que sumar su profundo conocimiento del arte, particularmente de la tragedia griega a la que dedicará su primera obra (El nacimiento de la tragedia), pero también su dominio de la filología clásica, que le llevará a utilizar por primera vez el método genealógico
. A través de éste, conseguirá demostrar en su Genealogía de la moral que los conceptos morales tienen también un origen y una evolución histórica, y que no se basan en conceptos o definiciones trascendentes o universales. La filosofía de Nietzsche sigue ejerciendo su influencia sobre numerosas corrientes actuales, y está en la raíz de un hondo debate que aún hoy tiene planteado la filosofía: el que contrapone el proyecto moderno con una superación del mismo, que sería precisamente laposmodernidad
.

El fundador del socialismo es uno de los pensadores más controvertidos de la historia. Su pensamiento ha sido reinterpretado por muchos de sus seguidores, y a menudo es complicado separar aquello que está en los textos del propio Marx de aquello que ha sido repensado posteriormente, o incluso del pensamiento de Engels, el más íntimo colaborador de Marx. Por eso, para contextualizar a Marx, puede resultar de ayuda comenzar fijándose en sus precedentes: el pensamiento del alemán representa unainversión del sistema hegeliano, y un intento de convertir la filosofía en un ejercicio práctico de transformación de la realidad.
La dialéctica del espíritu hegeliano se transforma en la dialéctica de la materia en Marx, y en el materialismo histórico, cuando de la comprensión de los asuntos humanos se trata. Igualmente, retoma la crítica de Fuerbach a la religión (pese al distanciamiento respecto a este mismo autor). Además, hay que tener en cuenta en todo momento que Marx es más un economista que un filósofo, y para comprender sus ideas es necesario ser capaz de seguir los razonamientos económicos que aparecen en obras como El Capital. Junto a esta caracterización teórica, no podemos dejar de lado la participación directa de Marx en el movimiento obrero del Siglo XIX. Todo ello, ha hecho que Marx sea uno de los filósofos de los que beben numerosos autores y corrientes filosóficas de todo el Siglo XX.




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