Deber ser Kant

Share Button

2-¿Cómo diferencia las normas morales, jurídicas y religiosas?

  Las normas morales son las que obligan a un sujeto internamente porque es su propia conciencia las que le da la fuerza. Si viola la norma también su propia conciencia es la que va a mostrar su desacuerdo, le va a dar una sanción interna que sería el remordimiento. Las normas religiosas sacan su fuerza de Dios, a través de la comunidad religiosa y de la iglesia. La sanción es interna pero también la iglesia está legitimada para interpretar en materia de normatividad, pero en última instancia es el propio sujeto quien le reconoce su obligatoriedad. Las normas jurídicas son dictadas por aquellos a quien le corresponde en una nacíón, en un estado y resultan obligatorias para todos los miembros de la comunidad política, estén de acuerdo o no con esta, o la sientan o no como obligación propia. La sanción es externa, prevista en un código penal y con un juez encargado de interpretarla. Las normas morales y religiosas son unilaterales (no dan derechos), interiores, y autónomas. Las normas jurídicas son bilaterales (dan derechos a unos y obligaciones a otros), heterónomas (su fuerza viene del estado), exteriores y coercibles (esta la posibilidad de usar la fuerza para su cumplimiento). Están conectadas con los valores morales porque pueden ser validad aunque sean injustas. El derecho puede ser injusto pero la moral no. En el caso de la desobediencia civil se muestra que hay normas validas pero injustas. Otra diferencia es que las normas jurídicas no obligan a toda la humanidad sino aquellos pertenecientes a la comunidad para la que fueron creadas.

3-¿Cómo se define moral cívica?

Para definir moral cívica necesitamos saber que una moral nunca puede ser impuesta desde afuera porque no tiene fuerza obligatoria sino para quien la reconoce, y esta se refiere a la mínima moral que los ciudadanos comparten, por haber alcanzado la conciencia social a un nivel determinado, esto se refiere a los valores, principios, derechos y a una actitud dialógica, pero el planteamiento de estas es lo que casa sociedad se debe plantear como tarea.

4-¿Cuáles son las propuestas morales que se realiza?

  • Construir una convivencia y no una simple existencia
  • Para llevarlo a cabo se necesita abjurar la moral de la adustez, obsesionada por prohibir
  • Alejarse de una moral de frivolidad
  • Optar por una moral de responsabilidad, que nos impele a tomar enserio la construcción de nuestra realidad social, porque es una cosa seria.
  • Que asuman la responsabilidad aquellos que pueden dar respuestas a las preguntas razonadas en un marco de dialogo
  • No se puede comprender enserio tarea alguna si no estamos convencidos de que esa empresa vale la pena.
  • Que haya una convicción racional que no pueda ser intolerante con otros ideales de vida, ni con otros proyectos de felicidad, además debe tener razones para mantenerse y siempre estar abierta a ser racionalmente criticada.

5-¿Cuáles son las convicciones racionales en las que deberíamos estar todos de acuerdo?

  • Respetar la autonomía ajena y propia es mejor que avasallar a otros y rebajarse a sí mismo
  • Los derechos humanos son algo respetable y defendible
  • Cada persona es absolutamente valiosa y no puede tratársela como un simple medio
  • Cada persona es una interlocutora valida, que debe tenerse en cuenta en las decisiones que le afectan, porque sería una intolerancia no tomarlas significativamente en cuenta.
  • Ninguna de estas convicciones degenerar en dogmatismo e intolerancia, porque compartirlas significa optar por el fenómeno de la autonomía, el respeto y el dialogo.

6-¿Cuál es la misión de la filosofía?

La misión de la filosofía es la de la razón ósea la de fundamentar, que es dar la razón, para en fin tener razones que nos asistan para elegir a la hora de educar unos valores y unas actitudes en vez de otras


Kant

2-Explica la autonomía moral a partir de los siguientes conceptos: principio subjetivo de la acción, imperativo categórico. Ejemplifica con conservar la vida y ser benéfico.

El valor moral de una acción no reside en los efectos de la misma, sino en el motivo (la máxima)
En el principio subjetivo del querer donde se ve el valor moral de una acción, obrar bien es obrar por deber si obramos por deber estamos determinando la voluntad por la razón y conseguimos en efecto una buena voluntad. Obrar mal es obrar movido, motivado por alguna inclinación. Lo que da el valor moral en la acción es la máxima por la cual se haya hecho. El imperativo categórico es un mandato ético, que manda sin condición, son expresiones de la ley moral, la ley que legisla el orden moral. Los imperativos hipotéticos, son los que entran en consideración con la conveniencia, son imperativos cuyo cumplimiento se encuentra sujeto a una condición (se evalúan las consecuencias del cumplimiento del mandato). En los imperativos categóricos no entra en consideración la conveniencia, son incondicionados. Tiene la forma lógica de: “debes hacer x”. Los mandatos morales asumen la forma del imperativo categórico: la conciencia moral dice “no mentiras” sin someterlo a ninguna condición. El punto de partida de la ética de Kant no es el bien que deseamos como criaturas naturales sino el deber que reconocemos interiormente como criaturas racionales. Conservar la vida es un deber. Kant explica que todo hombre tiene una inclinación inmediata a conservar su vida, por esto esta acción no tiene un valor moral interior, carece de contenido moral, es una acción conforme al deber, pero agrega Kant: si la adversidad el dolor, el infortunio, le han sacado al hombre todo el gusto por vivir y aun así conserva su vida deseando, la muerte, solo por deber y no por inclinación, entonces su máxima si tiene un contenido moral. Ser benéfico en cuanto se puede es un deber, pero muchas veces sentimos un placer íntimo en hacerlo, en tal caso esos actos por muy conformes al deber que sean y llenos de amor, no tienen valor moral verdadero. Si somos benéficos sacrificando algo propio, en contra de nuestras  inclinaciones, sin gusto, solo por deber, entonces si nuestras acciones tienen valor moral (conectar con libertad del hombre).

3-Explica la autonomía de la moral a partir de: conservar la felicidad por deber, el principio a priori de la voluntad en la moral.

 La moral de Kant es autónoma porque es el propio sujeto el que se determina a sí mismo a obrar, a darse a sí mismo su ley, sin que le sea impuesta por nada a su razón.

 Conservar la felicidad es una inclinación del hombre, pero también un deber. Ser feliz no es la finalidad del hombre porque la finalidad del hombre no es la de satisfacer sus inclinaciones, Kant dice que si la finalidad del hombre fuera ser feliz, no tendríamos a la razón como guía, tendríamos a los instintos, porque muchas veces la razón nos aleja de la felicidad. Cuanto más se preocupa la razón cultivada de alcanzar la felicidad tanto más se aleja el hombre de la verdadera satisfacción. No es para la felicidad lo que está destinada la razón, el destino de la razón es la de producir una voluntad buena, buena en sí misma, y eso solo se alcanza actuando por deber. Conservar la felicidad es un deber porque el hombre que no es feliz se aparta de la ley moral. Para Kant no es la finalidad del hombre la de conseguir provecho de sus acciones sino la de conseguir una voluntad buena. El deber, el imperativo categórico es a priori de la voluntad en la moral, reside en la razón del hombre, y actuar por deber deja en el hombre si bien no la felicidad, la satisfacción del deber cumplido. No queda otra cosa que pueda determinar la voluntad, más que objetivamente la ley y subjetivamente el respeto puro a la ley práctica. Por lo tanto el hombre debe tener la máxima de obedecer siempre a esa ley inclusive con perjuicio de sus inclinaciones. Ya que el valor moral de la acción no reside en el efecto de que ella se espera ni tampoco en ningún principio de la acción que necesite tomar su fundamento en ese efecto esperado.


4- Explica lo subjetivo y lo objetivo en la acción moral relacionando tu respuesta con el ejemplo de la promesa hecha con el propósito de no cumplirla.

 La moral de Kant se apoya en principios práctico de dos tipos: Las máximas que son principios subjetivos que el sujeto considera válidos para su voluntad individual (motivos) y las leyes (practicas) que son los principios objetivos válidos para todos (imperativo categórico).
La ley moral objetiva se diferencia del principio subjetivo del querer (máxima) que son las que guían nuestras acciones, son fenómenos de la experiencia que dependen de la situación.

La máxima debe poder ser universalizable para que mi acción pueda ser considerada buena. En el caso de la promesa falsa Kant dice que la gente que adopta la máxima de prometer en falso no podría querer esto como ley universal. Porque si quisiese hipotéticamente hacerlo se comprometería con el resultado previsto de una quiebra de la confianza que no podía orar de su máxima inicial de prometer en falso. La máxima de prometer en falso no es universalizable y por lo tanto no puede incluiré entre los principio comunes de ninguna pluralidad de seres. La máxima de rechazar la promesa en falso es una exigencia moral, la máxima de prometer en falso esta moralmente prohibida. Kant no considera la promesa en falso en razón de sus efectos, sino porque no puede quererse como principio universal. La mentira, la deslealtad, la infidelidad a los compromisos solo puede ser posible como excepción, siempre que no se conviertan en ley universal. Si se convirtiera en ley universal se destruirían a sí mismas contradicen el propio pensamiento de ser universales y no pueden ser penadas.
La ley moral establece que obramos moralmente bien cuando nuestra máxima puede ser admisible como ley válida para todo ser racional. Cada hombre debe actuar en nombre de toda la humanidad, no concebirse como una excepción y evaluar si la máxima de su acción puede ser universal.
La ética de Kant se apoya en principios prácticos que pueden ser de dos tipos: las máximas (principio subjetivo que el sujeto considera válidos para su voluntad individual) y leyes prácticas, que son principios objetivos válidos para todos que puede constituir auténticos deberes morales.

5- Explica cómo la Filosofía contribuye a superar lo que Kant denomina dialéctica natural

La ética de Kant es una ética formal, autónoma y universal. Formal porque nos da la forma (imperativo categórico) y no el contenido, autónoma porque el hombre es su propio legislador, el que decide libre y voluntariamente, guiado por la razón actuar según el deber (necesidad de una acción por respeto a la ley) y es una ética universal porque es para todos por igual, con hombres considerados con fines en sí mismos y nunca como medios.

La dialéctica natural es cuando se tiene un deseo, se tiene la inclinación y el deber. La tendencia es acomodar la ley a nuestro gusto, o sea torcemos la ley de manera que le quede bien a uno, la dialéctica natural es el conflicto entre el quiero y el debo, se tira una cosa pero se hace otra, se modifica la ley. En el fondo de uno mismo, se siente un remordimiento, se pierde la tranquilidad porque se modificó la regla. La filosofía práctica sirve para encontrar la tranquilidad moral y para conservar las leyes. Este conflicto entre el quiero y el debo nos deja paralizados y lo que se necesita para superar esta dialéctica natural es la filosofía practica que nos ayuda a salir de la perplejidad, para recibir enseñanza acerca del origen de los principios morales. El hombre en su vida diaria se ve ante situaciones de conflicto entre el deber y las inclinaciones, entonces guiado por la razón da un giro hacia la filosofía practica (transito) y recibe ayuda para seguir apegado a los principios morales. Esta dialéctica natural se da porque el hombre muchas veces se aparta del deber y se guía por inclinaciones.


Nietzsche

1-El Filósofo afirma que la observación psicológica contribuye a explicar el comportamiento humano en particular. Fundamenta y ejemplifica a partir de un sentimiento moral.

Nietzsche habla de la observación psicológica como reflexión sobre lo humano y cómo se aparta de la universalidad de los hombres y se refiere al hombre particular. Para él es necesario ver lo particular, todos somos distintos. Le interesa ver el trasfondo que hay en los valores como el auto sacrificio, el no egoísmo, etc. Considera que es más fácil creer en valores que ver la realidad. Por ejemplo, el hombre en el acto de bondad actúa por interés, porque le interesa llegar a las consecuencias (ser tratado bien, como bueno) y no por el acto en sí. Además es más fácil ser bueno, porque es más difícil asumir las consecuencias de ser malo. El autor dice que atrás de esa aparente bondad hay un retroceso, un peligro, una represión de los instintos naturales.

2-El Filósofo afirma que lo que el mundo llama virtud no es ordinariamente si no un fantasma formado por nuestras pasiones, al que se da un nombre honrado para hacer impunemente lo que uno quiere. Fundamenta y ejemplifica con un sentimiento moral.

Para actuar impunemente el hombre proclama una moral de siervos y se aparta de la moral de señores. La moral de siervos tiene su origen en el instinto de venganza contra toda forma de vida superior y pretende igualar a todos los hombres, es pasiva, no crea valores, los encuentra ante sí. Se basa en la compasión, la bondad, la virtud. La aparente humildad esconde decepciones.
La moral de señores a la que aspira N es una moral activa basada en la arrogancia en la fe en sí mismo, que implanta valores moral propia del superhombre. Las malas acciones son motivadas por el instinto de conservación por la aspiración al placer y al deseo de huir del hombre por eso al ser motivadas así, no son malas. N legitima todos los actos y dice que el egoísmo es inocente. Hacemos daños, robamos, matamos para protegernos, para prevenir un infortunio personal. El ser humano ha colocado sobre si un peso inmenso y se ha hecho esclavo de valores, de la virtud, de la metafísica la moral y la religión. N descubre el trasfondo demasiado humano de todo lo ideal y así el hombre se libera con el desenmascaramiento psicológico. Por eso la virtud es un fantasma metafísico que trae la noción de culpa pecado y resentimiento (N lo llama artimañas de teólogos) y mediante la observación psicológica va a ver de donde realmente surgen los sentimientos morales.

3- El Filósofo afirma que el hombre moral no está más cercano del mundo inteligible, metafísico que el hombre físico. Fundamenta y ejemplifica con un sentimiento moral.

No existe el hombre moral, el que actúa por deber no está más cerca del mundo inteligible, no está más allá de lo físico por que actúa en el mundo físico, igual que el que no actúa por deber. La metafísica es la ciencia que trata los errores fundamentales del hombre como si fuesen verdades.

Nietzsche afirma que el hombre moral no está más cerca del mundo metafísico inteligible ya que detrás de cada acción moral hay un interés personal, por lo tanto detrás de ese hombre moral no está el mundo metafísico sino el mundo físico. Nietzsche hace un paralelismo entre ciencia y naturaleza: la naturaleza no tiene un destino predeterminado, ni hay un fin, no sabe, no conoce hacia donde se dirige, y los humanos menos podrán saber sobre un fin o destino.

Para Nietzsche existen razones, no morales que están unidas a nuestros conocimientos y determinaciones biológicas.

Somos humanos demasiado humanos, no debemos colocarnos por fuera de lo natural, de lo animal. Nietzsche pretende colocarnos otra vez dentro de la naturaleza.

4-El Filósofo afirma -con relación a la responsabilidad- que el arrepentimiento después de algunas acciones no tienen necesidad de fundamento racional alguno, ni aún otra necesidad alguna, desde que descansa en la suposición errónea de que la acción no habría debido producirse necesariamente. Fundamenta y ejemplifica con un sentimiento moral.

Siempre que optamos tenemos la sensación de que podríamos haber hecho las cosas de otro modo, este arrepentimiento es producto de la sociedad que nos hace creer que nuestra acción es libre y querida entonces sentimos remordimientos. También se nos hace creer que lo que yo quiero esta antes de lo que yo hago para N primero se existe y luego viene el creer, no cree en la esencia.

6- El Filósofo afirma que: la completa irresponsabilidad del hombre en relación a sus actos es la gota más amarga que el investigador debe deglutir cuando ha estado acostumbrado a ver en la responsabilidad y el deber los títulos de nobleza de la humanidad (…) que las buenas acciones son malas acciones sublimadas, las malas acciones son buenas acciones groseras y neciamente realizadas. Fundamenta y ejemplifica con un sentimiento moral.

Es la gota más amarga porque se creía desde la moral y la iglesia que el hombre era libre para poder culparlo y darle el derecho a Dios de castigarlo. Si el hombre no es libre no puede ser culpado de nada, porque el hombre es una ley más, una fatalidad en el devenir del mundo. Se creía que existía la voluntad libre y que toda acción era querida y que el origen de la acción estaba en la conciencia. Para N esto es mentira el hombre es como es y se pensaba que debía ser de este u otro modo. Si no hay libertad no hay culpa ni responsabilidad. El hombre no es libre, no puede ser culpado absolutamente de nada. Nada se puede calificar de bueno o de malo. La conciencia es el resultado de la inhibición de los instintos, un instinto de crueldad que se ha refrenado y se ha vuelto hacia adentro y forma parte de la esencia del ser humano. La mala conciencia viene de la culpa pero nadie es responsable de existir ni de ser de este u otro modo. (Los títulos de nobleza serian hombre virtuoso, hombre que cumple con el deber, responsable de sus acciones, etc.)

Share Button

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.