Corrientes éticas

Algunas objeciones a las teorías éticas:


algunos críticos de las teorías mencionadas anteriormente expresan que la ética no puede estar desligada de lo económico. Si el sistema económico impone situaciones injustas, hace también que las relaciones entre las personas sean injustas.
La felicidad de la que hablaba Aristóteles era solo posible para los hombres libres, pues los esclavos no merecían esa felicidad.
El utilitarismo toma en cuenta en mayor medida la cuestión social y señala la necesidad de nivelar las desigualdades entre los individuos. Pero el problema sigue siendo el mismo: el bienestar del mayor número, en un sistema económico injusto, no puede ser separado de la infelicidad que hace posible ese bienestar.
En el caso de la teoría Kantiana solo el importa el querer, no importan los resultados. Las acciones producen efectos en otras personas. Mas allá de las intenciones de quien actúa, existen consecuencias que afectan a otros.

Egoísmo positivo y egoísmo negativo:


para Kant, las acciones moralmente buenas son desinteresadas, es decir, no tienen en cuenta los intereses personales de quien actúa. Por eso se puede decir que, para este autor, todo acto realizado por motivos egoístas carece de valor moral. La palabra egoísmo tiene connotaciones negativas. Se la usa como sinónimo de desinterés por los demás, pero si cambiamos la palabra egoísmo por amor propio es posible que cambie nuestra interpretación.
El amor propio es el motor de las buenas acciones. Porque nos amamos a nosotros mismos queremos actuar bien y queremos que los demás reconozcan nuestros logros. El egoísmo positivo, el amor propio, no es lo contrario de la solidaridad, del sacrificio y del amor al prójimo.
En cambio, el egoísmo negativo es el que nos lleva a creer que nuestra felicidad solo puede obtenerse a costa de los demás, usándolos para lograr nuestros fines.

El problema ecológico:


el ser humanos forma parte de la naturaleza al menos en dos sentidos: en primer lugar es una especie surgida del largo proceso evolutivo. En segundo lugar, esta dotado de un cuerpo, por eso no puede vivir en el vació y necesita de ciertas condiciones que le ofrece la naturaleza.
A diferencia de los demás animales, el ser humano ha desarrollado una capacidad para modificar su entorno natural. Debido a esta capacidad, la naturaleza esta cambiando a tal punto de volverse peligrosa para la supervivencia de la especie humana, ya que, se enfrenta a riesgos como las armas de destrucción masiva o el peligro que proviene de las agresiones ocasionadas a la naturaleza por las formas de producción y consumo del sistema económico mundial

La crisis ecológica y el sistema económico:


desde hace por lo menos cinco décadas la humanidad enfrenta una autentica crisis ecológica. Esta crisis es provocada por distintos tipos de actividades humanas. Estas actividades se relacionan estrechamente con los modos de producción y consumo propios de sistema económico actual, que permiten a los países ricos disfrutar un bienestar material nunca antes alcanzado.
Según Martín Heidegger, la cultura occidental ha establecido una separación entre el hombre y su entorno natural. Por esa separación, el ser humano solo ve en la naturaleza los recursos que le servirán para satisfacer sus necesidades e intereses.

El debate ético sobre la crisis ecológica:


las posturas éticas sobre problemas ecológicos suelen ser llamadas éticas ambientalistas. Entre ellas se distinguen las que se basan en concepciones biocentricas y las que se basan en concepciones antropocéntricas.

Para la concepción biocentrica todo el universo debe ser visto como sujeto de derecho. Esto significa que no solo los seres humanos tienen derechos, también los tienen todos los seres vivos que habitan la Tierra. Hay que proteger a la naturaleza no para salvar a la especie humana sino para respetar la naturaleza y protegerla porque tiene un valor intrínseco.
La oposición opuesta es la que sostiene el valor del progreso y la civilización, cuya referencia única es el ser humano y cuya acción se extiende a un dominio total de la tierra. Es una concepción antropocéntrica. Es una perspectiva instrumental o técnica que concibe a la naturaleza como compuesta de recursos que deben ser administrados del modo más provechoso para el uso humano.

El antropocentrismo de la ética tradicional:


muchos pensadores han sostenido posturas antropocéntricas basándose en pasajes de la Biblia como el siguiente:
Entonces dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, etc. Hoy en día los cristianos debaten esa concesión de señorío, y los que se interesan por el medio ambiente afirman que deberían contemplarse no como una licencia para hacer lo que queramos sino como instrucción para cuida de ellos. La ética se ha preguntado siempre por las relaciones del hombre con los demás hombres, pero no con el medio ambiente natural. Las teorías éticas consideran que solo hay deber moral para con nuestros semejantes, es decir, para con otros seres humanos. Además los derechos se construyen en baso al dialogo.

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